default

Qué pasa en Arraiján


Algo está pasando o alguien no está en sintonía. Me cuesta mucho comprender cómo es que un alto funcionario del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN), con la mayor frialdad e inocencia, justifica, a la comunidad de Vacamonte y alrededores, que no contaron con el vital líquido durante cuatro días, porque una tubería de cemento asbesto se rompió y hubo que repararla.
Semejante justificación es suficiente para protestar de manera civilizada y exigir a todos los funcionarios del IDAAN, poner sus cargos a disposición, no de quien es jefa del gobierno sino de la comunidad.
De acuerdo con este funcionario destacado en el distrito de Arraiján, hubo que reparar dicha tubería. Los expertos en manejo de cemento asbesto indican que este material es muy sensible. Muy rápidamente se raja o se quiebra en millones de partículas, que no se ven.
Los expertos me explicaron en el 2000, cuando era reportero en el canal 4 de televisión, que este material es una sustancia prohibida para uso en los humanos, debido a que es cancerígeno. En aquel reportaje de televisión, sobre el uso del mínimum rojo y el cemento asbesto en tanques de almacenamiento de agua potable, se confirmó el uso de cerca de 7 kilómetros de tuberías de cemento asbesto en Arraiján. Los funcionarios, de aquel entonces (2000), negaron revelar dónde se encontraban. Ahora lo sabemos.
Semejante confesión asusta, pues tras la reparación, quién puede asegurar que no quedaron millones de partículas de cemento asbesto por la tubería del agua potable viajando hasta los grifos residenciales y, ahora están en miles de órganos humanos. No quisiera alarmar a nadie pero, repito, esta situación aterra.
Y, aterra porque en Penonomé, Santiago y algún lugar de Chiriquí, hay la confirmación sobre kilómetros de tuberías de cemento asbesto enterradas conduciendo agua potable. American Water Works Association (AWA), del cual Panamá está suscrita, mantiene esta prohibición
Recientemente, la legisladora suplente del distrito de Santiago, Vicenzina Melillo, me dijo que expresó al Director del IDAAN, Laurencio Guardia, su preocupación por el uso de tuberías de cemento asbesto en la conducción del agua potable en Santiago y le recordó, con cifras en mano, que los casos de cáncer en mi ciudad natal, son ya alarmantes. Ojalá y ruego a Dios que ésta no sea una causa de la proliferación de esta enfermedad mortífera.
Lo que a continuación reproduzco, lo investigué mientras navegaba en la Internet, y he considerado oportuno reproducirlo para que a quien le concierna haga los correctivos y libere su conciencia actuando a tiempo.
Según los especialistas, está comprobado que el asbesto en su situación original es canceroso, pero sigue pendiente la respuesta sobre los riesgos del asbesto cemento. Material derivado donde el mineral permanece inerte, pero puede ser liberado por cortes o demolición.
El asbesto es dañino para los pulmones y, por tanto, se ha prohibido utilizarlo en muchas cosas. El asbesto se encuentra, por lo general, en materiales viejos contra incendios, materia aislante, pisos de vinil, aislamiento en las tuberías y el calefón, y en algunos productos para carreteras y tuberías de cemento y refuerzo de cemento. Miles de trabajadores de la construcción han muerto de enfermedades ocasionadas por trabajar con el asbesto o por estar cerca de éste sin protección.
Los gremios de la construcción que corren el mayor peligro de exposición al asbesto son los trabajadores que instalan aislamientos, los plomeros, los que tienden tuberías y los electricistas y trabajadores que instalan hojas metálicas. Pero cualquier trabajador de la construcción puede estar expuesto al peligro durante el mantenimiento, la remodelación o la demolición de un edificio viejo o una carretera. Algunas veces, las familias de los trabajadores también corren el riesgo, ya que el asbesto puede llevarse a casa en la ropa o los zapatos de los trabajadores.
Algunas fibras de asbesto son tan pequeñas que no se pueden ver y éstas son las más peligrosas porque se pueden introducir en los pulmones. El asbesto puede ocasionar asbestosis, que hace cicatrices en los pulmones y dificulta la respiración. También puede contraer cáncer en los pulmones o mesotelioma. El mesotelioma es un cáncer que ataca el tejido del pecho o el estómago.
Todos los tipos de asbesto le pueden ocasionar estas enfermedades, incluyendo el asbesto crisotilo. No hay duda que al reparar esa tubería de Vacamonte, hubo que hacer cortes y al explotar, tal como se dijo, provocó otra situación peligrosa porque, indudablemente, lanzó al aire el asbesto.
Inclusive, reponer esta tubería, sugiere no dejarla enterrada y deshacerse de ella conlleva otro tratamiento. Esta es la gran preocupación que debe involucrar a muchos panameños.
Sobre la validez del documento supuestamente firmado por la ministra Young, dijo tener sus dudas porque siendo el espionaje telefónico prohibido por ley, difícilmente un ministro emita un documento con su firma solicitando una práctica que está reglamentada.
Señaló que la clase política panameña sabe que el espionaje político se da y por eso los políticos son muy parcos en sus comentarios cuando hablan por teléfono.
Tanto conocimiento tienen los políticos sobre el tema, que José Manuel Terán, ex ministro de Salud del gobierno de Mireya Moscoso, no se confió y compró en Estados Unidos un equipo para evitar que sus conversaciones sean escuchadas.
Terán informó a El Panamá América que el costo de ese equipo fue de 600 dólares y que lo instaló en su residencia porque tenía sospechas de que era espiado desde hace tiempo.
Cuando la línea es intervenida, informó, el aparato hace que se corte de inmediato la comunicación. Se mostró preocupado porque cualquier persona, con acceso a tecnología de punta, puede hacer que un documento enviado por fax aparezca con el número de cualquier persona e involucrarla en situaciones como la que ahora está en el tapete. Con sólo ir al panel, se puede interceptar la línea telefónica, y eso es preocupante, resaltó.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América