¿Qué puede significar un número?
Para muchas personas un número puede significar una fecha de cumpleaños, un aniversario, el número ganador del " gordito", así como también acontecimientos tristes en su vida. Para los países puede ser el día de la independencia o de un acontecimiento histórico, pero también de luto y dolor, como en el caso de España es el 11 de marzo y para los Estados Unidos, el 11 de septiembre.
En Panamá igualmente tenemos un 11 de no gratos recuerdos: el 11 de octubre de 1968.
Este año habrá muchas personas que ejercerán su derecho al voto el 2 de mayo, y que no habían nacido ese 11 de octubre, y no saben qué ha significado para nuestro país.
Esa fecha fue el nacimiento de la dictadura militar que cambió totalmente al país. El 11 me hace recordar la persecución y la desaparición de muchas vidas, el fin de la democracia, y el comienzo del exilio para muchos.
El 11 me recuerda además el inicio del paternalismo, que enseñó a nuestro pueblo a pensar que el gobierno debe ser la solución de todos sus problemas; me recuerda generales de turno, presidentes de a dedo; me recuerda también otro número, el 505 que se sometía, a su vez, a otro número, el 1; me recuerda gases lacrimógenos, pitufos, y golpizas un Viernes Negro, cuya fecha prefiero no recordar; me recuerda una economía estancada, bancos cerrados y un transporte controlado por los militares y que ha dado como consecuencia al caos del transporte en la actualidad, la enseñanza del " juega vivo ", e igual me recuerda otro número, el 1713; me recuerda a los llamados CODEPADI y Batallones de la Dignidad, y a un presidente electo y uno de sus vicepresidentes brutalmente golpeado en el Parque de Santa Ana, y cancelando los legítimos resultados de las elecciones, que después nos trajo otro número de luto, el 20 de diciembre de 1989.
Hoy se habla mucho de la quinta papeleta, lo que recuerda que también durante la época militar, los grupos políticos acordaron con los militares de turno celebrar un plebiscito sobre cambios a la Constitución, y como protesta voté en blanco, ya que un SI significaba decir NO al ciudadano a ejercer un puesto de elección, a menos que fuese postulado por un partido político. Votar SI significaba aprobar la revocatoria de mandato, creando legisladores autómatas controlados por el CEN de los partidos políticos.
Obviamente a los que enarbolan hoy día con orgullo su bandera política con el 11 en el medio, este número no les trae estos mismos recuerdos. Dicen que son cosas del pasado, y que ellos han cambiado. Si es así, ¿por qué tienen al fatídico 11 en su bandera?
Dicen que hay que perdonar, en eso estoy totalmente de acuerdo, pero recuerden que para el perdón tiene que haber una demostración de arrepentimiento, y no sólo de palabras, y además no es lo mismo perdonar que olvidar. Si olvidamos, podemos caer en los mismos errores. Esto me trae al problema de la amnesia. Como diría Tres Patines, parece que a los panameños de chicos les dieron mucha "magnesia" en vez de " Emulsión de Scott".
Se hace difícil concebir a un partido que fue férreo enemigo de la dictadura y del 11, arroparse ahora bajo la misma manta. Entiendo que los perdonen, pero no significa que olviden y duerman juntos.
Ahora, la amnesia no es derecho exclusivo del partido del 11 y sus afines, sino también de todos porque no hemos aprendido de los errores que condujeron al 11 de octubre de 1968, ya que sigue la corrupción generalizada, sigue la falta de justicia, sigue la coima y el juega vivo, etc.
La falta de credibilidad en nuestros políticos es debido a que éstos no han aprendido del pasado, y corremos el peligro de caer en un futuro en manos de un Hugo Chávez.
Recuerden tanto los nacidos antes, como después del 11 de octubre de 1968 que el 2 de mayo no sólo vamos a elegir a un presidente en tiempos muy difíciles, sino a un equipo a los que les pedimos honestidad, buena voluntad y capacidad de trabajo para el país. Cuando vayan a votar mediten y escojan el número correcto para dirigir el destino de Panamá.
En Panamá igualmente tenemos un 11 de no gratos recuerdos: el 11 de octubre de 1968.
Este año habrá muchas personas que ejercerán su derecho al voto el 2 de mayo, y que no habían nacido ese 11 de octubre, y no saben qué ha significado para nuestro país.
Esa fecha fue el nacimiento de la dictadura militar que cambió totalmente al país. El 11 me hace recordar la persecución y la desaparición de muchas vidas, el fin de la democracia, y el comienzo del exilio para muchos.
El 11 me recuerda además el inicio del paternalismo, que enseñó a nuestro pueblo a pensar que el gobierno debe ser la solución de todos sus problemas; me recuerda generales de turno, presidentes de a dedo; me recuerda también otro número, el 505 que se sometía, a su vez, a otro número, el 1; me recuerda gases lacrimógenos, pitufos, y golpizas un Viernes Negro, cuya fecha prefiero no recordar; me recuerda una economía estancada, bancos cerrados y un transporte controlado por los militares y que ha dado como consecuencia al caos del transporte en la actualidad, la enseñanza del " juega vivo ", e igual me recuerda otro número, el 1713; me recuerda a los llamados CODEPADI y Batallones de la Dignidad, y a un presidente electo y uno de sus vicepresidentes brutalmente golpeado en el Parque de Santa Ana, y cancelando los legítimos resultados de las elecciones, que después nos trajo otro número de luto, el 20 de diciembre de 1989.
Hoy se habla mucho de la quinta papeleta, lo que recuerda que también durante la época militar, los grupos políticos acordaron con los militares de turno celebrar un plebiscito sobre cambios a la Constitución, y como protesta voté en blanco, ya que un SI significaba decir NO al ciudadano a ejercer un puesto de elección, a menos que fuese postulado por un partido político. Votar SI significaba aprobar la revocatoria de mandato, creando legisladores autómatas controlados por el CEN de los partidos políticos.
Obviamente a los que enarbolan hoy día con orgullo su bandera política con el 11 en el medio, este número no les trae estos mismos recuerdos. Dicen que son cosas del pasado, y que ellos han cambiado. Si es así, ¿por qué tienen al fatídico 11 en su bandera?
Dicen que hay que perdonar, en eso estoy totalmente de acuerdo, pero recuerden que para el perdón tiene que haber una demostración de arrepentimiento, y no sólo de palabras, y además no es lo mismo perdonar que olvidar. Si olvidamos, podemos caer en los mismos errores. Esto me trae al problema de la amnesia. Como diría Tres Patines, parece que a los panameños de chicos les dieron mucha "magnesia" en vez de " Emulsión de Scott".
Se hace difícil concebir a un partido que fue férreo enemigo de la dictadura y del 11, arroparse ahora bajo la misma manta. Entiendo que los perdonen, pero no significa que olviden y duerman juntos.
Ahora, la amnesia no es derecho exclusivo del partido del 11 y sus afines, sino también de todos porque no hemos aprendido de los errores que condujeron al 11 de octubre de 1968, ya que sigue la corrupción generalizada, sigue la falta de justicia, sigue la coima y el juega vivo, etc.
La falta de credibilidad en nuestros políticos es debido a que éstos no han aprendido del pasado, y corremos el peligro de caer en un futuro en manos de un Hugo Chávez.
Recuerden tanto los nacidos antes, como después del 11 de octubre de 1968 que el 2 de mayo no sólo vamos a elegir a un presidente en tiempos muy difíciles, sino a un equipo a los que les pedimos honestidad, buena voluntad y capacidad de trabajo para el país. Cuando vayan a votar mediten y escojan el número correcto para dirigir el destino de Panamá.