¿Qué siguió después?
Uno de los casos de mayor intriga criminal se contempló a través de un análisis de investigación que desnudó por completo el trabajo efectuado por las autoridades.
El caso de Franklin Brewster no es la excepción, a este crimen sin responsable se adhieren el de Vanesa Márquez, y el de la empresaria García Eleta, por ejemplo.
Debemos tener claro que el papel del Ministerio Público es en forma pragmática, el ente que investiga y defiende los derechos de los afectados.
La muerte de Franklin Brewster, jefe de la Unidad Especializada de Investigaciones Sensitivas (UEIS), extinguió por carambola la misma unidad encargada de combatir el narcotráfico.
Varios hecho coinciden con su fallecimiento: Por un lado, los brazos de confianza de Brewster, especialistas en inteligencia, quedaron tras las rejas acusados de haberlo matado.
La investigación sobre la segunda fase de la operación "Océanos Gemelos", una de las más importantes a nivel latinoamericano se interrumpió.
De los empresarios, banqueros, políticos y funcionarios que las autoridades anunciaron con bombos y platillos que no les pesaría la mano en detenerlos por ser facilitadotes de Rayo y su combo, nunca vimos acción alguna. Esta operación se denominó "Divino Niño". De quienes supuestamente lavaban el dinero sólo hay un abogado preso, prácticamente el último eslabón de la cadena. El resto quedó en el olvido.
De manera que la muerte de Franklin Brewster se llevó consigo toda una cadena de acciones que detendrían al crimen organizado.
Pero en cambio, el camino quedó libre para ellos y la impunidad se apropió de apellidos de alcurnia o altos funcionarios.