¡Qué solos se quedan los próceres!
Para este mes de noviembre los panameños se aprestan a celebrar el primer Centenario de la República, evento que en las últimas semanas ha acaparado la atención de todos.
Igualmente en este mes se conmemora el Día de los Difuntos (2 de noviembre), fecha que sumada a la celebración del Centenario, fue aprovechada para efectuar un recorrido por algunos cementerios y observar el estado en que se encuentran las tumbas de quienes jugaron un papel preponderante en estos 100 años de historia.
El resultado fue decepcionante. La mayoría de las fosas donde reposan los restos de los prohombres panameños, están abandonadas. Pareciera que esta fecha festiva será para diversión, mas no momento de exaltar la figura de quienes dieron su cuota de sacrificio con la finalidad de que todos disfrutaran del Panamá de hoy, con sus bondades y defectos.
El recorrido se inició en el Cementerio Amador, ubicado en el corregimiento de El Chorrillo, donde descansan los restos de la mayoría de los próceres de este país.
Entre las tumbas que presentan algún estado de abandono se encuentran las de Justo Arosemena, José Antonio Remón Cantera, Fermín Naudeau, Belisario Porras, entre otras.
No obstante, hay que reconocer que existen tumbas como las del general Esteban Huertas, Manuel Amador Guerrero, Abel Bravo, que tienen el mantenimiento debido.
La subgerente de Empresas Municipales de la Alcaldía de Panamá, Nilsa de Caballero, manifestó que la conservación de las tumbas de los próceres y de las personalidades ilustres es compartida.
Explicó que en el caso de los soldados de la Independencia, el mantenimiento recae en el municipio capitalino. Cabe señalar, que al momento del recorrido por parte de El Panamá América se observaban labores de limpieza en ese punto.
Detalló que la familia de Domingo Díaz donó el mausoleo donde reposaban los restos del expresidente, y ahora descansan los de los soldados de la guerra de Coto.
Con relación a los casos como los de Fermín Naudeau, Justo Arosemena, entre otros, aseguró que todos los años le cursan notas a los diferentes planteles que llevan el nombre de estos personajes, para que el estudiantado se organice y limpien el sepulcro, proporcionándole el cuidado necesario para honrar su memoria.
En el caso de la tumba de Manuel Amador Guerrero, dijo que ésta es responsabilidad de la Presidencia de la República, pero en los últimos tres años no la han atendido, dejándole esa responsabilidad al municipio.
Es importante mencionar que aún existen personas inescrupulosas que se dan a la tarea de hurtar y desvalijar las tumbas de las personalidades y de panameños comunes, tal es el caso del sepulcro de Belisario Porras al que le sustrajeron los cuatro aros de bronce que estaban en la parte superior de la fosa.
Existen campos santos como el Jardín de Paz, donde este tipo de irregularidades (hurtos) no se registran. Por otro lado la funcionaria manifestó que en concepto de morosidad por tasa de mantenimiento la suma asciende a 303,500 balboas. Esto es producto del no pago de B/. 10.00 anuales para mantener limpio el campo santo.
"Esto no equivale ni a un balboa al mes y la gente no quiere pagarlo", informó. Caballero detalló que las 54 mil fosas que maneja la Alcaldía de Panamá, el 30 por ciento son abandonadas por los familiares.
Igualmente en este mes se conmemora el Día de los Difuntos (2 de noviembre), fecha que sumada a la celebración del Centenario, fue aprovechada para efectuar un recorrido por algunos cementerios y observar el estado en que se encuentran las tumbas de quienes jugaron un papel preponderante en estos 100 años de historia.
El resultado fue decepcionante. La mayoría de las fosas donde reposan los restos de los prohombres panameños, están abandonadas. Pareciera que esta fecha festiva será para diversión, mas no momento de exaltar la figura de quienes dieron su cuota de sacrificio con la finalidad de que todos disfrutaran del Panamá de hoy, con sus bondades y defectos.
El recorrido se inició en el Cementerio Amador, ubicado en el corregimiento de El Chorrillo, donde descansan los restos de la mayoría de los próceres de este país.
Entre las tumbas que presentan algún estado de abandono se encuentran las de Justo Arosemena, José Antonio Remón Cantera, Fermín Naudeau, Belisario Porras, entre otras.
No obstante, hay que reconocer que existen tumbas como las del general Esteban Huertas, Manuel Amador Guerrero, Abel Bravo, que tienen el mantenimiento debido.
La subgerente de Empresas Municipales de la Alcaldía de Panamá, Nilsa de Caballero, manifestó que la conservación de las tumbas de los próceres y de las personalidades ilustres es compartida.
Explicó que en el caso de los soldados de la Independencia, el mantenimiento recae en el municipio capitalino. Cabe señalar, que al momento del recorrido por parte de El Panamá América se observaban labores de limpieza en ese punto.
Detalló que la familia de Domingo Díaz donó el mausoleo donde reposaban los restos del expresidente, y ahora descansan los de los soldados de la guerra de Coto.
Con relación a los casos como los de Fermín Naudeau, Justo Arosemena, entre otros, aseguró que todos los años le cursan notas a los diferentes planteles que llevan el nombre de estos personajes, para que el estudiantado se organice y limpien el sepulcro, proporcionándole el cuidado necesario para honrar su memoria.
En el caso de la tumba de Manuel Amador Guerrero, dijo que ésta es responsabilidad de la Presidencia de la República, pero en los últimos tres años no la han atendido, dejándole esa responsabilidad al municipio.
Es importante mencionar que aún existen personas inescrupulosas que se dan a la tarea de hurtar y desvalijar las tumbas de las personalidades y de panameños comunes, tal es el caso del sepulcro de Belisario Porras al que le sustrajeron los cuatro aros de bronce que estaban en la parte superior de la fosa.
Existen campos santos como el Jardín de Paz, donde este tipo de irregularidades (hurtos) no se registran. Por otro lado la funcionaria manifestó que en concepto de morosidad por tasa de mantenimiento la suma asciende a 303,500 balboas. Esto es producto del no pago de B/. 10.00 anuales para mantener limpio el campo santo.
"Esto no equivale ni a un balboa al mes y la gente no quiere pagarlo", informó. Caballero detalló que las 54 mil fosas que maneja la Alcaldía de Panamá, el 30 por ciento son abandonadas por los familiares.