default

¡Qué vergüenza y qué tristeza!


De verdad que no sienten la menor vergüenza aquellos que teniendo la influencia o el poder han engañado al pueblo panameño, quien veía en la quinta papeleta el inicio de un cambio de las prácticas corruptas de nuestra “democracia” a pesar de que surgió después de 21 años de narcodictadura y de una invasión cruenta por el coloso.
Es evidente que los que tienen el poder son los del PRD, brazo político de la narcodictadura, los que se le han enquistado, y los del partido gobernante, cuya denominación es, sin duda, Mireyista.
Con su inacción han demostrado muchos grupos que se denominaban civilistas que poco les importaba la lucha que valientemente llevó a cabo el pueblo para deshacerse de la dictadura e inaugurar una nueva era en la cual el pueblo fuera el soberano y se aplicara una democracia más participativa.
Es evidente que en estos días la mejor noticia fue el comunicado a la ciudadanía por la Comisión Nacional Pro Valores Cívicos y Morales (La Prensa, 22/12/03) en donde acusa “las actuaciones de aparente encubrimiento” por parte de los tres poderes del Estado. Pone el dedo en la las llagas de la corrupción, la impunidad, el desprestigio y la falta de credibilidad de los distintos órganos del Estado. Enfatiza que el Ministerio Público debe investigar rápidamente los tantos casos que han sido denunciados y que el Organo Judicial debe acelerar su tramitación para enjuiciar y sancionar ejemplarmente a quienes resulten culpables.
Igual reconocimiento merece la dinamización que ha procurado el Foro Visión 2020 de la inclusión de la quinta papeleta para que demos ese primer paso imprescindible para erradicar la corrupción rampante que agobia a los panameños, principalmente a los más necesitados.
Los políticos en general, con cara de “yo no fui”, se llenan de motivos y respaldan de la boca para afuera los vehementes deseos del pueblo ya mencionados. Sin embargo, en realidad quieren mantener el sistema que le han impuesto a nuestra nación, en formación, sin siquiera pensar que estamos cumpliendo el primer día de la madre, las primeras Navidades y el primer Año Nuevo que celebramos una vez cumplido nuestro primer centenario republicano.
Debo hacer la salvedad que el candidato Endara ha manifestado que piensa convocar a una constituyente que nos dé una nueva Carta que se merezca el pueblo panameño con quinta papeleta o sin ella. Esto es digno de reconocimiento.
Sin embargo, repito, la gran mayoría de nuestros politiqueros viven de aspavientos demagógicos hacia las tribulaciones de los panameños que menos tienen. Los engañan una y otra vez y hacen nada y cometen fechorías sin que se les pueda caer la cara de vergüenza porque carecen de ella.
En una confirmación de que el uso del poder lleva a su abuso, hoy presenciamos que con más frecuencia la presidenta mireyista hace decisiones, con todo desprecio: El camino ecológico va; el culpable de la muerte de tres niños debido al desplome del muro de uno de los puentes del Corredor Norte es PYCSA y punto, para nombrar sólo un par de instancias. Observe, caro lector, cómo se asemeja a su predecesor en soberbia, en engreimiento, en poco importa.
A pesar de que los politiqueros controlan la democracia de mentira que nos han impuesto, insto a todos los ciudadanos, a todas las organizaciones cívicas, que hagan lo indecible por lograr que en los primeros meses de nuestro segundo centenario nuestros gobernantes, que aparentemente de civilistas nunca tuvieron nada, tomen medidas que afiancen el proceso democratizador que nos impuso las traiciones y la deshonra de tantos panameños que sólo pensaron en sus intereses mezquinos y nunca pensaron en la Patria que nos dio el privilegio de nacer en su seno.
No sé qué debemos hacer, pero no debemos quedarnos cruzados de brazos y con la boca tapada. Sea lo que hagamos, que no nos lleve a repetir el endiosamiento de caudillos, llámeseles dictadores, que sólo se han distinguido por ignorar los derechos humanos de los ciudadanos.
Por lo pronto insto a las autoridades a que cumplan sus promesas concernientes a la inclusión de una quinta papeleta en los comicios electorales venideros y que recuerden que a ellas les toca hacer lo que ordena el pueblo, que es el verdadero soberano. ¡Prueben con hechos que son civilistas de verdad y aman a Panamá, que es inmortal!

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América