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¿A quién creer?


No pensaba responder cuando leí el artículo del legislador perredista Héctor Alemán insultándome por haber escrito "El PRD contra La Prensa". Me limité a observar que representantes del PRD y el PDC, unidos en el pacto META, defendieron el esfuerzo que hace Ricardo Alberto Arias por asumir la presidencia de La Prensa. Luego observé que dichos esfuerzos se concretizaron con la cancelación del contrato de Gustavo Gorriti por cuatro de los integrantes de la nómina presidida por Ricardo Alberto Arias.
Sin embargo, porque la toma de un diario independiente por el partido que fue el brazo civil de la narcodictadura afectará a toda la nación, me referiré a Héctor Alemán para que los lectores de El Panamá América formen su propia opinión en cuanto a quién creer cuando se discute el tema.
Pregunto si se debe creer lo que dice un sujeto que defendió a Noriega en por lo menos dos ocasiones cuando la narcodictadura peligraba. La primera ocurrió en 1987. El recién jubilado coronel Roberto Díaz Herrera hizo declaraciones tan sensacionales -inclusive confirmando el fraude de las elecciones de 1984- que evocaron encendidas protestas. Héctor Alemán, entonces dirigente de la FENASEP, salió a defender a Noriega, catalogando como "ruin y cobarde", "anormal y totalmente desequilibrada", la actitud asumida por Díaz Herrera. Alemán se apresuró, además, a ratificar "el decidido apoyo de todos los empleados públicos al general Manuel A. Noriega y a las Fuerzas de Defensa en estos momentos de desprestigio contra esa institución, siempre al lado de los sectores más humildes de la población panameña" (Matutino 10 de junio de 1987).
Ciertamente, las fuerzas armadas estaban al lado de los sectores más humildes en ese momento. En la universidad, "los Doberman" le disparaban perdigones y aporreaban a los estudiantes, y en San Miguelito con gases lacrimógenos ahogaban a los hijos del pueblo.
Héctor Alemán decía ser izquierdista, pero el mismo día que los paramilitares al servicio de la narcodictadura incendiaron la Mansión Danté, su nombre apareció en una lista que suministró Díaz Herrera de intelectuales de la izquierdista "cartuchados" (sobornados o mantenidos) por el régimen norieguista (Extra 2 de julio de 1987).
Luego, en nombre de la Coordinadora de Organizaciones Populares (COPP), entidad fundada para distraer la atención pública el día siguiente a la publicación de la lista de "cartuchados", Héctor Alemán se reunió con Noriega en Fuerte Amador, supuestamente con el objeto de presionar a las Fuerzas de Defensa para que concediera ciertas conquistas populares (The Miami Herald 5 de julio de 1987). Siguió la charada poco después en un mitin exigiendo lo que nada tenía que ver con el motivo de las protestas, por ejemplo, el cese de la política de privatización de las empresas estatales y el retiro de todas las tropas de Estados Unidos en el Comando Sur (La Estrella de Panamá 9 de julio de 1987).
Avancemos a mayo de 1989. Como la oposición venció abrumadoramente en las elecciones, Noriega mandó un grupo de paramilitares a atacar los candidatos de la nómina Alianza de Oposición Civilista (ADOC), y luego anuló elecciones. Cuando la ADOC convocó a un paro de 24 horas para el 17 de mayo, Noriega declaró ilegal la huelga. Nuevamente Héctor Alemán respaldó al narcodictador. Siguiendo la consigna oficialista de "fábrica cerrada, fábrica tomada", Alemán afirmó que la organización sindical que presidía daría todo el respaldo a los trabajadores que se apoderaran de las instalaciones de las compañías que cerraban (El Nuevo Heraldo 17 de mayo de 1989).
En 1994, después que el PRD volvió al poder, Héctor Alemán apareció bajo la tolda de Pérez Balladares, quien lo nombró director del IFAHRU. Cuando Pérez Balladares se propuso cambiar la Constitución para reelegirse inmediatamente, Alemán se adhirió al proyecto con entusiasmo (La Prensa, 18 de junio de 1997; 2 de agosto de 1998). Hoy, Héctor Alemán es legislador por el PRD y se toma el trabajo de escribir un artículo insultándome porque me referí a los rumores de que el PRD pretende usar a Ricardo Alberto Arias -nombrado embajador en Washington y canciller por Pérez Balladares- para asumir el control de La Prensa.
Con esta información, los lectores de El Panamá América pueden llegar a su propia conclusión en cuanto a quién sirve Héctor Alemán y en cuanto a la opinión que expresó de mi artículo, "El PRD contra La Prensa".

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