default

¿Quién educa a nuestros hijos?


Es trágico. Los padres no queremos ver ni protestar por lo que nos está ocurriendo. Los maestros ya no enseñan y mucho menos educan. Se limitan a devolver a nuestros hijos a casa cargados de tareas y material de estudio, que al menor esfuerzo descubrimos que los niños no conocen ni saben en lo absoluto. O sea, están en cero. Y frente a esa realidad, hacemos cuanto podemos por enseñarles lo que no conocemos y terminamos haciendo las tareas, absolviendo preguntas y explicando lo que desconocemos. A todo esto, se supone que pagamos para que profesionales hagan lo que no sabemos hacer porque no estudiamos ni estamos entrenados para ser educadores.

Cuando viene la mala nota, corremos en busca de un maestro especial, haciendo de ello práctica usual y terminamos pagando doble el costo de la escuela. Puede que tengamos recursos y hasta no nos importe, pero lo que sí debe preocuparnos es que, hagamos lo que hagamos, con o sin buenas notas, nuestros hijos no aprenderán nada, salvo que hallemos una escuela con maestros de verdad, con real vocación de enseñar. Cosa cada vez más difícil, cuando no misión imposible en nuestro medio.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América