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¿Quién miente?


Quien tiene techo de vidrio no puede darse el lujo de tirarle piedras al ajeno. Sin hacer apología en defensa de ningún candidato presidencial, sí considero necesario que el pueblo sepa quién dice más mentiras para que pueda efectuar una mejor valoración al momento de su elección.
Miguel Alemán califica como el "candidato de la mentira" a su opositor y número uno en las encuestas de opinión, el candidato de "Patria Nueva", Martín Torrijos, atribuyéndole a éste supuestas situaciones del gobierno de Ernesto Pérez Balladares, que a su juicio contradicen el discurso de Torrijos.
Si bajo ese mismo prisma juzgamos a ambos, mayor responsabilidad le compete a Alemán por los desafueros del gobierno de Mireya Moscoso que a Torrijos por los del de Pérez Balladares, llana y sencillamente por el hecho de que el primero fue ministro, titular de una cartera dentro del gabinete de la actual mandataria y tuvo mayores responsabilidades; en tanto que el segundo fungió sólo como viceministro.
Es aventurado de parte de Alemán alegar que Torrijos es el candidato de la mentira, por lo que pudo haber ocurrido durante la gestión de Pérez Balladares, si el actual gobierno, al que él representa y del que dice será su continuidad, tiene muchos más desafueros y promesas incumplidas que el de su predecesor, las cuales él hoy repite.
Alemán promete dentro de su oferta electoral que dotará a esta ciudad de un sistema articulado de buses. Unión por Panamá prometió en su momento desarrollar un proyecto de transporte por monorrieles y no cumplió; igualmente, promete apoyar a los productores para que puedan exportar sus productos al exterior, el gobierno de Moscoso hizo igual promesa y aún no cumple.
Así como ayer Mireya Moscoso prometía atacar el desempleo "creando nuevas plazas de trabajo", lo que no ha cumplido, salvo abultar la planilla estatal, hoy Miguel Alemán promete crear 250 mil empleos.
Muchas otras promesas se hicieron en la agenda social, la agenda institucional y la agenda económica de la mandataria Moscoso que tampoco se han cumplido, sin embargo, Alemán se autodenomina como el candidato de la continuidad del actual gobierno. Para buenos entendedores, el candidato de las muchas promesas, pero del poco cumplimiento.
Además de las anteriores, resaltan entre las promesas incumplidas por el gobierno que representa el candidato de "Visión de país" la de impulsar la reforestación de las cuencas hidrográficas y hoy, con la amenaza de un "camino ecológico", se atenta contra una de las más importantes del país, como es la de la reserva y refugio ecológico que representan el Parque Internacional La Amistad y Parque Nacional Volcán Barú; y Alemán dice apoyar esa propuesta.
La más flagrante de todas: el flagelo de la corrupción contra el que se prometió hacer propias las propuestas concretas de Transparencia Internacional sobre el tema y desarrollar "en conjunto con la sociedad civil un amplio programa de recuperación de la ética ciudadana".
También se prometió "establecer un Consejo de Inversiones para asegurar la mejor y más segura (sic) rentabilidad de las reservas de la CSS". En la actualidad, dichas reservas muestran un estado agónico que amenaza con colapsar el programa de Vejez, Invalidez y Muerte de dicha institución.
Pero además, el gobierno de Moscoso se comprometió a "aliviar la pobreza y promover el desarrollo humano sostenible", crear leyes "para lograr energía confiable y barata", manejar "como política de Estado todo lo concerniente a las áreas revertidas", dotar "a los cuerpos policiales de tecnología de punta" revisar "su régimen salarial y sistema de ascensos"; a los servidores públicos, adoptar la Ley General de Sueldos con el fin de garantizarles "igualdad de salarios por idénticas responsabilidades". Nada de esto se ha cumplido.
¡Y la gran mentira!: Designar "una comisión Redactora del Anteproyecto de Constitución" tendiente a reformas nuestra carta magna.
Como vemos, todas son promesas incumplidas, grandes mentiras, de las cuales el candidato oficialista hoy se hace eco y cómplice de la burla al pueblo.
Es lastimoso que mientras el resto de los candidatos ofrece propuestas, el candidato de "Visión de país" enfoca su objetivo no en brindar una solución a los problemas nacionales, sino en derrotar a un partido: el PRD. Alemán olvida que es él quien representa al gobierno y no el PRD, que está en oposición; pero quiere hacer ver que el enemigo a vencer es este partido, no la corrupción, no la pobreza, no el hambre que padecen miles de panameños, no la falta de empleos, no la inseguridad en las calles, no el alto costo de vida, no el desmejoramiento de la calidad de vida del panameño.
A todas estas promesas incumplidas debemos agregar la cadena de desafueros cometidos dentro de este gobierno, responsabilidad que también es atribuible al candidato oficialista si lo pesamos con la misma balanza con la que él pretende pesar a Torrijos.
Quien tiene techo de vidrio no debe tirar piedras al ajeno. Una campaña fundamentada en mentiras está destinada al fracaso: honestidad, sinceridad y humildad, señor Alemán, serán las claves del triunfo en las elecciones del 2 mayo.

101 años de Panamá América

 
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