¿Quién podrá ganarle al PRD?
Con los tantos inscritos que tiene, el poder del gobierno, la bonanza económica existente, sumado a la división opositora, pareciera distante ver perder al PRD en el 2009. Sin embargo, en política nada es imposible y ocurren cosas que menos se esperaban.
Al inicio de la campaña venezolana de 1998, la candidata del COPEI, la ex Miss Universo Irene Sáez, lideraba las encuestas. En el último lugar aparecía Hugo Chávez, el ex teniente coronel paracaidista. Al final, la belleza de la causalidad obtuvo el 3% de la votación y el golpista del 92 se alzó con el triunfo. Lo demás es historia.
Nada es claro en el PRD. Su principal candidato no goza del apoyo presidencial, cual sí tiene su primo que no levanta vuelo ni lo hará nunca. La ministra de Vivienda, aunque podría ganar a lo interno, está consciente que en esta elección, con tanto proyecto económico en el medio, sería perder el tiempo, optando por la Alcaldía capital. A Pérez Balladares, según sus propias palabras, lo tienen arrinconado, lo que no le quita un considerable respaldo dentro del PRD, sobre todo de los relegados del actual gobierno. La tesis reeleccionista, por no haber cumplido un período completo, carece de toda lógica jurídica y partidaria.
Por el lado de la oposición, ni uno de los que suenan aglutinaran a la oposición; menos sumando a Martinelli quien, con razón, ha anunciado que CD irá con candidato propio. Parece conocer bien cómo se cosen las habas dentro del Panameñismo.
Ante ese panorama, se ve difícil que una oposición dividida pueda ganarle al PRD, cualquiera que éste sea su candidato.
Sin embargo, un astuto político de antaño me abrió los ojos sobre otra posibilidad: un PRD, molesto por el trato recibido, se enfrente al ungido de su partido, dividiendo así al partido de Omar. Muchas de sus huestes, molestas con la actual dirigencia, encontrarían cabida con quien lo postule. Ese opositor interno podría ser Ernesto Pérez Balladares. ¿Imposible? No lo creo. Podría ser un catalizador del descontento existente en el PRD y de muchos opositores que no ven nada bueno en los que dicen ser "opositores", pero que no han hecho más que coquetear con el actual gobierno. Amanecerá y veremos, porque en esta vida, ni el PRD, se salva de perder.