¿Quiénes son los nuevos embajadores de Estados Unidos en Centroamérica?
A través de la historia, Estados Unidos, por el motivo que sea, no ha enviado a Centroamérica necesariamente sus mejores embajadores, situación que cambió radicalmente durante la década de los años ochenta cuando Estados Unidos a raíz de las guerras civiles en Nicaragua, El Salvador y Guatemala - se vio forzado a enviar a sus más experimentados embajadores, como fue el caso de William Walker en El Salvador; John Negroponte y Crescencio Arcos en Honduras y John Maisto en Nicaragua.
El fin de la guerra fría y la paz que se vive en Centroamérica ha hecho crecer la especulación en Washington de que el gobierno de Estados Unidos ha perdido el interés en Centroamérica, y que por eso los mejores miembros del Servicio Exterior del Departamento de Estado de Estados Unidos quieren servir en otras partes del mundo, dejando a los países de Centroamérica en manos de inexperimentados miembros del Departamento de Estado, de menor jerarquía e importancia. Por eso, importantes miembros del Comité de Relaciones Exteriores del Senado de Estados Unidos, encabezados por el Senador Jesse Helms, dejaron saber recientemente a la Administración del presidente Bill Clinton que no conformarían ningún nombramiento de embajadores inexpertos, especialmente en Nicaragua, Guatemala y Honduras.
En mayo de 1999 el presidente Bill Clinton nominó a Prudence Bushnell para Embajador de Estados Unidos en Guatemala, Oliver Pastrano Garza para embajador de Estados Unidos en Nicaragua y Frank Almaguer para embajador de Estados Unidos en Honduras. La nominación de estos señores fue tan bien recibida en el Senado que los tres recibieron, para de meses después, la confirmación de ambas Cámaras de Estados Unidos, primero del Congreso y luego la del Senado.
¿Quiénes son Pastrano Garza, Almaguer y Busnell? Oliver Pastrano Garza, el nuevo embajador de Estados Unidos en Nicaragua, es un experimentado miembro del Departamento de Estado, quien tiene fuertes conexiones con la DEA, de la cual fue agente. En sus 29 años con el Departamento de Estado, Oliver Garza ha servido en varios países de Asia, Caribe, América Central, Sur América y México. Se espera que Oliver Garza continúe presionando al gobierno de Nicaragua en ser transparente en sus acciones, que éste, devuelva o compense a las miles de personas que perdieron sus bienes vía confiscaciones sandinistas. Oliver Garza, quien es un disciplinario que recuerda y no olvida el enorme daño que ocasionó el Sandinismo, recientemente prohibió que Tomás Borge, uno de los nueve comandantes sandinistas, obtuviera una visa para visitar Estados Unidos por más de cuatro días, lo cual causó malestar en las filas sandinistas. Finalmente, Oliver Garza, sin duda buscará la forma de combatir frontalmente al narcotráfico y al narcolavado.
El presidente hondureños, Carlos Flores, tendrá un gran aliado en la reconstrucción de su país en Frank Almaguer, el nuevo embajador de Estados Unidos en Honduras. Almaguer es uno de los más experimentados miembros del Departamento de Estado, especialmente en el tema de ayuda internacional Ayudará también el que Almaguer - quien estuvo en Honduras como miembro del Cuerpo de Paz de Estados Unidos 1976/79 - se considere un gran amigo de Honduras y de su pueblo. Almaguer ha trabajado como director de la misión AID en Bolivia (1996-1999), sub-director del AID en Ecuador (1986-90) y Panamá 1979-83.
Para enero del 2000, Guatemala tendrá un nuevo presidente. Sea éste, Alfonso Porillo u Oscar Berger, Guatemala enfrentará serios problemas financieros y políticos. El Departamento de Estado está más que claro que Estados Unidos necesita tener un experimentado diplomático en Guatemala, posición ahora en manos de la señora Prudence Bushenll, quien desde 1996-1999 fue la embajadora de Estados Unidos en Kenia. Cierran el círculo de los embajadores de Estados Unidos en Centroamérica; la embajadora de Estados Unidos en El Salvador, Anne W. Patterson y Thomas J. Dodd, embajador de Estados Unidos en Costa Rica.
El Departamento de Estado ha dejado en claro que Estados Unidos apoyará solamente a aquellas naciones en desarrollo que estén dispuestas a fortalecer sus respectivos procesos democráticos vía total transparencia en las finanzas del Estado, respeto a las leyes, a los derechos del individuo y de propiedad. Sin duda, estos serán los temas que seguirán de cerca los embajadores de Estados Unidos en los países centroamericanos.
El fin de la guerra fría y la paz que se vive en Centroamérica ha hecho crecer la especulación en Washington de que el gobierno de Estados Unidos ha perdido el interés en Centroamérica, y que por eso los mejores miembros del Servicio Exterior del Departamento de Estado de Estados Unidos quieren servir en otras partes del mundo, dejando a los países de Centroamérica en manos de inexperimentados miembros del Departamento de Estado, de menor jerarquía e importancia. Por eso, importantes miembros del Comité de Relaciones Exteriores del Senado de Estados Unidos, encabezados por el Senador Jesse Helms, dejaron saber recientemente a la Administración del presidente Bill Clinton que no conformarían ningún nombramiento de embajadores inexpertos, especialmente en Nicaragua, Guatemala y Honduras.
En mayo de 1999 el presidente Bill Clinton nominó a Prudence Bushnell para Embajador de Estados Unidos en Guatemala, Oliver Pastrano Garza para embajador de Estados Unidos en Nicaragua y Frank Almaguer para embajador de Estados Unidos en Honduras. La nominación de estos señores fue tan bien recibida en el Senado que los tres recibieron, para de meses después, la confirmación de ambas Cámaras de Estados Unidos, primero del Congreso y luego la del Senado.
¿Quiénes son Pastrano Garza, Almaguer y Busnell? Oliver Pastrano Garza, el nuevo embajador de Estados Unidos en Nicaragua, es un experimentado miembro del Departamento de Estado, quien tiene fuertes conexiones con la DEA, de la cual fue agente. En sus 29 años con el Departamento de Estado, Oliver Garza ha servido en varios países de Asia, Caribe, América Central, Sur América y México. Se espera que Oliver Garza continúe presionando al gobierno de Nicaragua en ser transparente en sus acciones, que éste, devuelva o compense a las miles de personas que perdieron sus bienes vía confiscaciones sandinistas. Oliver Garza, quien es un disciplinario que recuerda y no olvida el enorme daño que ocasionó el Sandinismo, recientemente prohibió que Tomás Borge, uno de los nueve comandantes sandinistas, obtuviera una visa para visitar Estados Unidos por más de cuatro días, lo cual causó malestar en las filas sandinistas. Finalmente, Oliver Garza, sin duda buscará la forma de combatir frontalmente al narcotráfico y al narcolavado.
El presidente hondureños, Carlos Flores, tendrá un gran aliado en la reconstrucción de su país en Frank Almaguer, el nuevo embajador de Estados Unidos en Honduras. Almaguer es uno de los más experimentados miembros del Departamento de Estado, especialmente en el tema de ayuda internacional Ayudará también el que Almaguer - quien estuvo en Honduras como miembro del Cuerpo de Paz de Estados Unidos 1976/79 - se considere un gran amigo de Honduras y de su pueblo. Almaguer ha trabajado como director de la misión AID en Bolivia (1996-1999), sub-director del AID en Ecuador (1986-90) y Panamá 1979-83.
Para enero del 2000, Guatemala tendrá un nuevo presidente. Sea éste, Alfonso Porillo u Oscar Berger, Guatemala enfrentará serios problemas financieros y políticos. El Departamento de Estado está más que claro que Estados Unidos necesita tener un experimentado diplomático en Guatemala, posición ahora en manos de la señora Prudence Bushenll, quien desde 1996-1999 fue la embajadora de Estados Unidos en Kenia. Cierran el círculo de los embajadores de Estados Unidos en Centroamérica; la embajadora de Estados Unidos en El Salvador, Anne W. Patterson y Thomas J. Dodd, embajador de Estados Unidos en Costa Rica.
El Departamento de Estado ha dejado en claro que Estados Unidos apoyará solamente a aquellas naciones en desarrollo que estén dispuestas a fortalecer sus respectivos procesos democráticos vía total transparencia en las finanzas del Estado, respeto a las leyes, a los derechos del individuo y de propiedad. Sin duda, estos serán los temas que seguirán de cerca los embajadores de Estados Unidos en los países centroamericanos.