Radiografía de los discursos
Es asombroso cuando el desmarañar sucesos, poses y discursos, vamos descubriendo la esencia o razón de las cosas; cuando los responsables y primeros actores de los fracasos electorales de ayer (Balbina, Bush) pretenden, como los "gatos", echarle arena a la "caca" y por medio de discursos, prometer cambios y vientos de victoria.
Mucha "lana" le costó al PRD la supuesta organización y promoción del referéndum de las reformas electorales del "98 en San Miguelito. Recursos dados a su presidenta Balbina Herrera, quien entonces prometía, al igual que hoy, "victoria" a los cuatro vientos. Estos resultados los anunció nuevamente en un disparatado discurso, donde prácticamente responsabiliza al CEN de Pérez Balladares; pero al mismo tiempo, elogiaba a Gerardo y, para cerrar el acto, organizaba y dirigía un abucheo para Mitchell Doens. A sus mentores y patrocinadores de ayer, les sacaba los ojos hoy (ojo... Martín). Lo interesante es que, a pesar de toda la actuación en el entablado del Roberto Durán, se veía el "cobre". Igual que en septiembre del "99 (con Aidé Milanés de Lay) y en enero 9 de 2002 (con Titi, Fito y Afú). Cuando tiene presión, cuando siente que la "candela" está cerca, se dispara contra el que le da la mano.
Sería saludable que el joven secretario general del PRD, que no aclaró en su discurso porqué fue que públicamente bajó a "Huguito", averiguara de dónde salió el dinero para quebrar delegados en Darién, que a la postre impusieron al amiguito de la Balby, por 2 votos. Cuando ya de antemano habían perdido el directorio. ¿Qué pasó con los apoyos prometidos a Vinicio Robinson y los dineros a "chorro" que les costó (Chiriquí, Colón, Veraguas, etc.) al hombre de Bocas del Toro. Para qué hablar del ultimátum en Chitré y Veraguas para los CDN, a quienes temían la mayoría de los votos. O sea, toda la operación "ortopédica" de brazos y bolsillos que aplicaron a una dirigente intermedia, cuyo único pecado fue creer en los principios, el torrijismo y los estatutos, y disputarles las instancias de poder en las recién pasadas elecciones internas.
222Siempre se abusa e irrespeta la necesidad y la humildad de los perredistas, que aspirando volver a poner la paila, tienen la necesidad de creer en algo.
En el informe-discurso, se obvió todo. Se echaba arena ensalzando a Hugo, al que ya habían triturado en el primer "enrosque". Se pedían aplausos para "Bush", y el de la cantera de Mireya; a Magallón, el de los "cupos" y concesiones del Toro, y para el joven aviador, que hasta tres días antes del anuncio de la nómina de Martín, decía ir por su reelección.
Todo esto ocurría en presencia de los invitados especiales de la democracia cristiana, ya que los internacionales no acudieron a la "farsa". Bueno, para ser franco no se podía esperar nada distinto. Siempre se abusa e irrespeta la necesidad y la humildad de los perredistas, que aspirando volver a poner la paila, tienen la necesidad de creer en algo.
Pero no todo fue malo, sería el colmo que quienes entendidos de la necesidad de impulsar el equilibrio de poder a lo interno del colectivo, no fuéramos a votar por: Hugo Girould, Martín, Arturo Melo, Amado III, Juan Carlos y Reynaldo Rivera, figuras que sí mantienen su entereza de carácter y ponen por delante los principios y la ética que tanto falta en otros designados, podremos dirigir la nave a puerto seguro.
El final del acto, o sea el discurso del "Pacto Social" (entiéndase: una toalla al gobierno-socio de Mireya Moscoso) como lo fuera en su momento el Diálogo Nacional, y el obsequio del Fondo Fiduciario a un gobierno que, según el discurso, es el más corrupto de la historia, tiene sus connotaciones a futuro. ¿Cómo es esto? Sencillo. El 1º. de septiembre se debe escoger una nueva directiva de la Asamblea Legilativa. Ahí están las botellas o equipos humanos en los ungidos del PRD; y hay que salvar este botín, sus altos salarios, la gasolina gratis, los buenos autos y prebendas para los que hacen los trabajos sucios, las mulitas de carga de los jerarcas y los "ocultos".
La iniciativa es para congelar la "guerra" que se presagiaba en la primera parte del discurso. Es la propuesta para negociar la directiva legislativa. Todo el espectáculo se daba ante la foto del viejo, que aún vive en el corazón de los torrijistas.
Mucha "lana" le costó al PRD la supuesta organización y promoción del referéndum de las reformas electorales del "98 en San Miguelito. Recursos dados a su presidenta Balbina Herrera, quien entonces prometía, al igual que hoy, "victoria" a los cuatro vientos. Estos resultados los anunció nuevamente en un disparatado discurso, donde prácticamente responsabiliza al CEN de Pérez Balladares; pero al mismo tiempo, elogiaba a Gerardo y, para cerrar el acto, organizaba y dirigía un abucheo para Mitchell Doens. A sus mentores y patrocinadores de ayer, les sacaba los ojos hoy (ojo... Martín). Lo interesante es que, a pesar de toda la actuación en el entablado del Roberto Durán, se veía el "cobre". Igual que en septiembre del "99 (con Aidé Milanés de Lay) y en enero 9 de 2002 (con Titi, Fito y Afú). Cuando tiene presión, cuando siente que la "candela" está cerca, se dispara contra el que le da la mano.
Sería saludable que el joven secretario general del PRD, que no aclaró en su discurso porqué fue que públicamente bajó a "Huguito", averiguara de dónde salió el dinero para quebrar delegados en Darién, que a la postre impusieron al amiguito de la Balby, por 2 votos. Cuando ya de antemano habían perdido el directorio. ¿Qué pasó con los apoyos prometidos a Vinicio Robinson y los dineros a "chorro" que les costó (Chiriquí, Colón, Veraguas, etc.) al hombre de Bocas del Toro. Para qué hablar del ultimátum en Chitré y Veraguas para los CDN, a quienes temían la mayoría de los votos. O sea, toda la operación "ortopédica" de brazos y bolsillos que aplicaron a una dirigente intermedia, cuyo único pecado fue creer en los principios, el torrijismo y los estatutos, y disputarles las instancias de poder en las recién pasadas elecciones internas.
222Siempre se abusa e irrespeta la necesidad y la humildad de los perredistas, que aspirando volver a poner la paila, tienen la necesidad de creer en algo.
En el informe-discurso, se obvió todo. Se echaba arena ensalzando a Hugo, al que ya habían triturado en el primer "enrosque". Se pedían aplausos para "Bush", y el de la cantera de Mireya; a Magallón, el de los "cupos" y concesiones del Toro, y para el joven aviador, que hasta tres días antes del anuncio de la nómina de Martín, decía ir por su reelección.
Todo esto ocurría en presencia de los invitados especiales de la democracia cristiana, ya que los internacionales no acudieron a la "farsa". Bueno, para ser franco no se podía esperar nada distinto. Siempre se abusa e irrespeta la necesidad y la humildad de los perredistas, que aspirando volver a poner la paila, tienen la necesidad de creer en algo.
Pero no todo fue malo, sería el colmo que quienes entendidos de la necesidad de impulsar el equilibrio de poder a lo interno del colectivo, no fuéramos a votar por: Hugo Girould, Martín, Arturo Melo, Amado III, Juan Carlos y Reynaldo Rivera, figuras que sí mantienen su entereza de carácter y ponen por delante los principios y la ética que tanto falta en otros designados, podremos dirigir la nave a puerto seguro.
El final del acto, o sea el discurso del "Pacto Social" (entiéndase: una toalla al gobierno-socio de Mireya Moscoso) como lo fuera en su momento el Diálogo Nacional, y el obsequio del Fondo Fiduciario a un gobierno que, según el discurso, es el más corrupto de la historia, tiene sus connotaciones a futuro. ¿Cómo es esto? Sencillo. El 1º. de septiembre se debe escoger una nueva directiva de la Asamblea Legilativa. Ahí están las botellas o equipos humanos en los ungidos del PRD; y hay que salvar este botín, sus altos salarios, la gasolina gratis, los buenos autos y prebendas para los que hacen los trabajos sucios, las mulitas de carga de los jerarcas y los "ocultos".
La iniciativa es para congelar la "guerra" que se presagiaba en la primera parte del discurso. Es la propuesta para negociar la directiva legislativa. Todo el espectáculo se daba ante la foto del viejo, que aún vive en el corazón de los torrijistas.