Razones para extender el Parque de Coiba y regular la pesca
Coiba constituye una joya natural, única por su biodiversidad en recursos marinos, la cual no puede ser copiada. No existe ecosistema similar en el mundo. Debido a la pesca indiscriminada y no regulada, tanto en Coiba como en las áreas adyacentes de Banco Hanibal y la isla Montuosa, diversas especies marinas corren peligro de extinción.
Se propone extender el parque, porque estas zonas forman una parte crítica del ecosistema de Coiba y el Golfo de Chiriquí. Regular la pesca en el lugar permitirá el desarrollo sostenible de los recursos marinos para los pescadores artesanales y los proyectos científicos y turísticos. Nunca se ha pensado prohibir la pesca artesanal y de subsistencia en las áreas del Parque y su propuesta extensión.
El Plan de Manejo y la Extensión del Parque de Coiba "reconoce la realidad de la pesca artesanal en el área, no prohibiendo la actividad sino ordenándola, creando una zona especial de protección marina y un plan de pesca sostenible". El objetivo es establecer medidas para que todos los actores de la región, especialmente los pescadores artesanales, y las generaciones futuras puedan continuar realizando sus actividades sin acabar con los recursos marinos.
Si la pesca sigue realizándose sin una planificación y regulación adecuada, el sustento de los pescadores tendrá un final definitivo e irreversible.
El problema sobre la pesca en la región emana en gran parte de aquellos distribuidores de los productos del mar que no toman cuidado si el recurso marino se agota o no. Esta negligencia, a la vez, resulta en una mayor dificultad para los pescadores artesanales a quienes les cuesta cada vez más obtener suficiente pesca para subsistir y cubrir sus gastos. Por otro lado, los políticos sólo piensan en los votos de hoy y no en el futuro de los pobladores al no prestar consideración a la sostenibilidad de los recursos de la región.
Grupos vinculados a la pesca comercial, como APPEXMAR, entienden la importancia de garantizar la sostenibilidad de los recursos marinos a largo plazo. Todos los pescadores y pobladores de la región manifiestan que cada vez hay menos pesca y les cuesta más pescar, pero los precios no suben. La pesca se agota y esto se debe a la sobre pesca y al uso de artes inadecuadas. La pesca sostenible permitiría que el recurso se mantenga a largo plazo.
Con la extensión del Parque y con el Plan de Manejo se puede asegurar que los pobladores de las áreas aledañas al mismo, así como el país entero, se beneficie del Parque. El no extender el parque sólo garantizaría que hoy unos cuantos se beneficien económicamente abusando y acabando con los recursos del mañana.
¿Qué se busca con la extensión del Parque de Coiba? Al proteger áreas como el Banco Hanibal y la isla Montuosa, vitales para la reproducción de las especies marinas y su crecimiento, se lograría: -Garantizar la pesca artesanal a través de un desarrollo sostenible y que los pobladores de la región y sus futuras generaciones cuenten con recursos para su sustento.
-Promover que el potencial científico y turístico del Parque y su extensión brinden a los pobladores y, principalmente a los pescadores artesanales, medios más fructíferos de sustento como el turismo a través del buceo y la pesca deportiva, y mejoren sus condiciones y calidad de vida.
-Restringiría que personas inescrupulosas continúen explotando recursos desmedidamente cuando la creación del Parque y su extensión comience a dejarles frutos a sus pobladores y entonces estas personas comiencen a acabar lo que casualmente les está dando un mejor alternativa de sustento.
La pesca artesanal sin ningún tipo de regulación, control o planificación, y sin la extensión del Parque sería letal para el futuro de Coiba y acabaría con el potencial de desarrollo de la región. La extensión del Parque beneficiaría a todos porque permitiría a la joya natural de Coiba florecer y brindar sus frutos marinos. No cortemos de raíz el potencial de desarrollo sin brindar la oportunidad de que el Parque y su extensión, por primera vez, puedan dar todo de sí. No podemos permitir que una vez que los pescadores artesanales y los pobladores encuentren en el potencial científico y turístico un mejor sustento, otros intenten acabar con los recursos marinos. Como panameños y ciudadanos responsables, debemos establecer las medidas legales para proteger Coiba.
Con el Plan de Manejo y la Extensión del Parque se va a permitir la pesca regulada y, principalmente, se va a impulsar que los recursos sean aprovechados por los pobladores del área. La regulación mínima permitiría los períodos de reproducción de las especies; pescando otras, mientras el recurso se recupera. No hay cabida para que los políticos se opongan al beneficio que ofrecería la extensión del Parque.
Una prueba que los pescadores artesanales pueden obtener y quieren esta alternativa es Antón, donde los pescadores están dejando la pesca para dedicarse a trabajar en los desarrollos turísticos del sector, porque les es más rentable y les da mejor calidad de vida.
Lo que sucede es que en Coiba esta alternativa de desarrollo científico y turístico para los pobladores está basada en los recursos marinos. Si permitimos que los sigan explotando sin regulación acabaremos con aquella esperanza de una mejor vida para ellos y sus hijos. ¿Cómo se acaba con esta esperanza? No creemos el parque ni los extendamos.
Además, está demostrado que la creación de áreas protegidas tiene efectos positivos inmediatos en sus alrededores. Es decir, que no sólo los pescadores cercanos se verán beneficiados. También se beneficiarán los del Golfo de Montijo, Golfo de Chiriquí y la Península de Azuero. Todo apunta a que crear el Parque y su extensión tendrá beneficios directos e inmediatos. No hacerlo sólo traerá más desdicha para estas personas que no tienen calidad de vida cuando cada vez tienen que navegar más, consumir más combustible, al estar fuera de sus hogares por más días y arriesgando sus vidas.
Se propone extender el parque, porque estas zonas forman una parte crítica del ecosistema de Coiba y el Golfo de Chiriquí. Regular la pesca en el lugar permitirá el desarrollo sostenible de los recursos marinos para los pescadores artesanales y los proyectos científicos y turísticos. Nunca se ha pensado prohibir la pesca artesanal y de subsistencia en las áreas del Parque y su propuesta extensión.
El Plan de Manejo y la Extensión del Parque de Coiba "reconoce la realidad de la pesca artesanal en el área, no prohibiendo la actividad sino ordenándola, creando una zona especial de protección marina y un plan de pesca sostenible". El objetivo es establecer medidas para que todos los actores de la región, especialmente los pescadores artesanales, y las generaciones futuras puedan continuar realizando sus actividades sin acabar con los recursos marinos.
Si la pesca sigue realizándose sin una planificación y regulación adecuada, el sustento de los pescadores tendrá un final definitivo e irreversible.
El problema sobre la pesca en la región emana en gran parte de aquellos distribuidores de los productos del mar que no toman cuidado si el recurso marino se agota o no. Esta negligencia, a la vez, resulta en una mayor dificultad para los pescadores artesanales a quienes les cuesta cada vez más obtener suficiente pesca para subsistir y cubrir sus gastos. Por otro lado, los políticos sólo piensan en los votos de hoy y no en el futuro de los pobladores al no prestar consideración a la sostenibilidad de los recursos de la región.
Grupos vinculados a la pesca comercial, como APPEXMAR, entienden la importancia de garantizar la sostenibilidad de los recursos marinos a largo plazo. Todos los pescadores y pobladores de la región manifiestan que cada vez hay menos pesca y les cuesta más pescar, pero los precios no suben. La pesca se agota y esto se debe a la sobre pesca y al uso de artes inadecuadas. La pesca sostenible permitiría que el recurso se mantenga a largo plazo.
Con la extensión del Parque y con el Plan de Manejo se puede asegurar que los pobladores de las áreas aledañas al mismo, así como el país entero, se beneficie del Parque. El no extender el parque sólo garantizaría que hoy unos cuantos se beneficien económicamente abusando y acabando con los recursos del mañana.
¿Qué se busca con la extensión del Parque de Coiba? Al proteger áreas como el Banco Hanibal y la isla Montuosa, vitales para la reproducción de las especies marinas y su crecimiento, se lograría: -Garantizar la pesca artesanal a través de un desarrollo sostenible y que los pobladores de la región y sus futuras generaciones cuenten con recursos para su sustento.
-Promover que el potencial científico y turístico del Parque y su extensión brinden a los pobladores y, principalmente a los pescadores artesanales, medios más fructíferos de sustento como el turismo a través del buceo y la pesca deportiva, y mejoren sus condiciones y calidad de vida.
-Restringiría que personas inescrupulosas continúen explotando recursos desmedidamente cuando la creación del Parque y su extensión comience a dejarles frutos a sus pobladores y entonces estas personas comiencen a acabar lo que casualmente les está dando un mejor alternativa de sustento.
La pesca artesanal sin ningún tipo de regulación, control o planificación, y sin la extensión del Parque sería letal para el futuro de Coiba y acabaría con el potencial de desarrollo de la región. La extensión del Parque beneficiaría a todos porque permitiría a la joya natural de Coiba florecer y brindar sus frutos marinos. No cortemos de raíz el potencial de desarrollo sin brindar la oportunidad de que el Parque y su extensión, por primera vez, puedan dar todo de sí. No podemos permitir que una vez que los pescadores artesanales y los pobladores encuentren en el potencial científico y turístico un mejor sustento, otros intenten acabar con los recursos marinos. Como panameños y ciudadanos responsables, debemos establecer las medidas legales para proteger Coiba.
Con el Plan de Manejo y la Extensión del Parque se va a permitir la pesca regulada y, principalmente, se va a impulsar que los recursos sean aprovechados por los pobladores del área. La regulación mínima permitiría los períodos de reproducción de las especies; pescando otras, mientras el recurso se recupera. No hay cabida para que los políticos se opongan al beneficio que ofrecería la extensión del Parque.
Una prueba que los pescadores artesanales pueden obtener y quieren esta alternativa es Antón, donde los pescadores están dejando la pesca para dedicarse a trabajar en los desarrollos turísticos del sector, porque les es más rentable y les da mejor calidad de vida.
Lo que sucede es que en Coiba esta alternativa de desarrollo científico y turístico para los pobladores está basada en los recursos marinos. Si permitimos que los sigan explotando sin regulación acabaremos con aquella esperanza de una mejor vida para ellos y sus hijos. ¿Cómo se acaba con esta esperanza? No creemos el parque ni los extendamos.
Además, está demostrado que la creación de áreas protegidas tiene efectos positivos inmediatos en sus alrededores. Es decir, que no sólo los pescadores cercanos se verán beneficiados. También se beneficiarán los del Golfo de Montijo, Golfo de Chiriquí y la Península de Azuero. Todo apunta a que crear el Parque y su extensión tendrá beneficios directos e inmediatos. No hacerlo sólo traerá más desdicha para estas personas que no tienen calidad de vida cuando cada vez tienen que navegar más, consumir más combustible, al estar fuera de sus hogares por más días y arriesgando sus vidas.