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R'e9plica del SUNTRACS


CON suma preocupación hemos leído la noticia de primera plana titulada "Se opusieron, pero ahora quieren plazas. SUNTRACS exige participación en obras de la ampliación", que aparece en la edición del pasado lunes 3 de septiembre bajo responsabilidad del periodista Santiago Cumbrera.
Toda vez que la mencionada "noticia" tiene como base supuestas declaraciones mías, me veo en la obligación de apelar a mi derecho a réplica para aclarar mis puntos de vista por respeto a la opinión pública.
En primer lugar, es cierto que el SUNTRACS, junto a las organizaciones miembros de FRENADESO, así como de otras agrupaciones y prestantes figuras nacionales, nos opusimos a lo que denominamos la Gran Estafa de la Ampliación del Canal. Lo hicimos desde una posición patriótica y sustentando técnicamente que los recursos y el endeudamiento gigantesco que supone tal proyecto no son en estos momentos necesarios y que no deberían comprometerse ni arriesgarse los excedentes canaleros, los cuales de invertirse juiciosamente en atacar la gran deuda social que tiene el Estado con el pueblo panameño pudieran generar obras y plazas de empleos por encima de lo que se promete con la ampliación.
Por otra parte, el SUNTRACS desde antes del proyecto de la ampliación ha venido luchando para que prevalezca en el área canalera la Convención Colectiva CAPAC-SUNTRACS, frente a la voracidad de ciertas empresas que han pretendido pagar salarios menores, desmejorar las condiciones de trabajo y desconocer derechos elementales, incluida la seguridad social; allí donde se ha creado una elite de privilegiados que gozan de jugosos salarios, prebendas y canonjías, como un insulto a la pobreza en que se debate la mayor parte de la población.
Es obligación del SUNTRACS velar porque a los trabajadores se les reconozca sus derechos y conquistas en todo el territorio nacional, máxime en momentos en que empresarios voraces coaligados con funcionarios del actual gobierno y sindicatos amarillos buscan imponer condiciones de trabajo semi-esclavo y carente de medidas de seguridad laboral en proyectos considerados como estratégicos.
Los mártires de la clase obrera, Osvaldo Lorenzo y Luiyi Argüelles, recientemente asesinados por sicarios y un agente de la Policía Nacional, nos hacen reafirmarnos en nuestra misión en defensa de los intereses de la clase obrera y para que se respeten los derechos y conquistas logrados por los trabajadores de la construcción luego de décadas de arduas luchas y sacrificios.
Es lo menos que debemos exigir en todo Panamá, y sobre todo en el Canal, donde la Danza de los Millones que supone el proyecto de ampliación, pretende ejecutarse por las mismas empresas, bancos, compañías navieras y corporaciones transnacionales, que son, hasta ahora, las principales beneficiadas con la operación del Canal de Panamá, mientras se mantiene marginado al resto de la población.
El manejo maniqueísta del título de la noticia de marras, pretende desvirtuar el sentido de nuestras posiciones, lo cual sólo puede ser interpretado como parte de los ataques que su diario ha venido editorializando constantemente contra nuestro Sindicato y sus dirigentes.
A lo anterior debemos agregar la distribución en los periódicos de propiedad de EPASA, de una publicación soez, llena de infundios y calumnias contra el SUNTRACS denominada "El Clavo", aparecida el pasado 27 de agosto. Esto fue comentado por periodistas de programas radiales y puesto en conocimiento del Sindicato por varios trabajadores. Sorprende este proceder en una empresa que, en el pasado, se ha negado a publicarnos campos pagados sobre la base de que su contenido ha sido considerado ofensivo.
Entendemos que su línea editorial salga en defensa de los intereses de la clase dominante que representan los propietarios de los medios. Lo que no podemos es quedarnos callados frente a un evidente intento de manipulación de la opinión pública.
Esperando que nuestra aclaración sea publicada con la misma prominencia que el artículo que la origina, me despido de Usted.
La tarea no es tan complicada, me dice Gustavo García De Paredes: "Los que no dan tronco común se reprograman con un acuerdo entre el Ministerio y la Universidad y se les orienta hacia áreas de conocimiento donde puedan hacerlo".
El reto es orientar los programas hacia esa meta, la plata no es el problema, sino el sistema. Hay intereses creados, gente que puede quedar vacante. Lo cierto es que si la reforma termina con un sacrificio humano utilizará métodos reprobables, se pueden buscar alternativas.
Donde no podemos titubear es en la calidad de la educación; la evaluación periódica de los docentes, de directores de planteles, la capacitación de los líderes de la enseñanza y de los alumnos que reciben sus conocimientos.
El sector educativo pasa por problemas internos de vandalismo, agresiones a los maestros, manejos cuestionables de los fondos educativos. A los docentes les preocupa su salario. La mora de casi 6 años que alcanza el Programa de Retiro Anticipado (PRA), no han dado luces claras y provoca un docente a la defensiva, prácticamente en pie de guerra. Este panorama muestra un sector inestable.
Se trata de una decisión meramente política, y hasta ahora, el gobierno no ha dado el paso por el costo político que pueda arrastrar este reto. Al relevo entrante en la cartera educativa, Belgis Castro, le dejaron mucha tarea y poca tinta. Tiene un margen muy estrecho para actuar.
Será difícil que el gobierno, a dos años de las elecciones generales, decida hacer una verdadera transformación del sistema. Se trata de un plan estatal rezagado por miedo a perder popularidad, pero que no escatima el atraso que genera el dejar las cosas como están para que otro les haga el quehacer.
No sé qué hubiera sido mejor, un ministro con agallas o un político en el cargo con mas de 65 años, sin nada que perder, que se atreva a dar el paso.
Ojalá que haya una decisión política que se convenza a implementar una nueva decisión.

101 años de Panamá América

 
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