Reacción a editorial
Creo que la opinión editorial de un prestigioso diario, como lo es El Panamá América, debe estar basada en datos reales y en los contenidos jurídicos que sustentaron ese fallo, en este caso sobre las elecciones de los Estados Unidos. El editorial del domingo 14 de enero pasado, titulado: "Qué esperar de George Bush" menciona la palabra "fraude", porque no hubo un nuevo recuento manual, en las áreas de conflictos donde ellos podrían obtener resultados a su favor, solamente por la interpretación del votante, es decir, si una boleta estaba defectuosa o mal ponchada, o el ciudadano había votado por los dos candidatos, esa junta electoral dominada por los demócratas podría decidir a qué candidato acreditarle el voto.
Y las leyes del estado de la Florida, en materia electoral, cuando una elección es muy estrecha, entonces se procede automáticamente a un recuento tabulado con las mismas máquinas que se usaron en el conteo anterior, es por eso que el señor Gore una vez anunciado los medios informativo sobre el triunfo de Bush, lo llamó para felicitarlo, pero media hora después retiró la aceptación porque sus asesores le dijeron que por el estrecho margen la ley exigía un nuevo recuento. A la mañana siguiente, aparecieron más de cien de los mejores abogados de la Nación, con todo el personal de publicidad y expertos en la materia. El propósito naturalmente era revertir esa elección, y casi lo logran. Es por eso que ellos escogieron tres condados donde superaron a los republicanos en márgenes de hasta el 70% del electorado. Qué fácil hubiera sido interpretar las boletas que fueron rechazadas por las máquinas por errores de los votantes, donde dos personas de las tres que decidían eran demócratas.
Fue por eso que la Corte Suprema rechazó el recuento manual, primero porque nunca hubo una denuncia de fraude, ni tampoco un desastre natural que las leyes lo permitieran. Fue la Corte Suprema de Florida la que autorizó ese recuento, ellos no se apegaron a la interpretación de la ley, sino que la reescribieron y esa no es su función.
Se acusa a la Suprema Corte de la Nación de que su mayoría es conservadora, eso lo acepto, pero también algo que no se ha dicho ni escrito en Panamá es que la Corte Suprema de la Florida, se compone de nueve miembros, ocho demócratas y su presidente independiente, y fue el único que votó en contra del pleno, con un lenguaje duro sobre la posición adoptada por la mayoría, en realizar un nuevo recuento manual.
Y las leyes del estado de la Florida, en materia electoral, cuando una elección es muy estrecha, entonces se procede automáticamente a un recuento tabulado con las mismas máquinas que se usaron en el conteo anterior, es por eso que el señor Gore una vez anunciado los medios informativo sobre el triunfo de Bush, lo llamó para felicitarlo, pero media hora después retiró la aceptación porque sus asesores le dijeron que por el estrecho margen la ley exigía un nuevo recuento. A la mañana siguiente, aparecieron más de cien de los mejores abogados de la Nación, con todo el personal de publicidad y expertos en la materia. El propósito naturalmente era revertir esa elección, y casi lo logran. Es por eso que ellos escogieron tres condados donde superaron a los republicanos en márgenes de hasta el 70% del electorado. Qué fácil hubiera sido interpretar las boletas que fueron rechazadas por las máquinas por errores de los votantes, donde dos personas de las tres que decidían eran demócratas.
Fue por eso que la Corte Suprema rechazó el recuento manual, primero porque nunca hubo una denuncia de fraude, ni tampoco un desastre natural que las leyes lo permitieran. Fue la Corte Suprema de Florida la que autorizó ese recuento, ellos no se apegaron a la interpretación de la ley, sino que la reescribieron y esa no es su función.
Se acusa a la Suprema Corte de la Nación de que su mayoría es conservadora, eso lo acepto, pero también algo que no se ha dicho ni escrito en Panamá es que la Corte Suprema de la Florida, se compone de nueve miembros, ocho demócratas y su presidente independiente, y fue el único que votó en contra del pleno, con un lenguaje duro sobre la posición adoptada por la mayoría, en realizar un nuevo recuento manual.