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Reacción positiva


Van transcurriendo los días y la fecha del 11 de setiembre va quedando atrás junto con todos los sacudimientos, programas televisivos mostrándonos el mismo escenario en donde afanosamente se buscaban seres queridos desaparecidos en el horroroso acto de terrorismo contra edificaciones suntuosas otrora, simbólicas de muchos poderes, contra la gente que allí se encontraba y que allí trabajaba, contra la economía de un país poderoso, contra muchos otros elementos conexos a estas realidades. Ya pasaron. Ya se cumplió el mes y medio, en ese período unos tratan, por higiene mental, de olvidarse y comenzar de nuevo. Otros reflexionan y piensan que este hecho tiene un contenido explosivo en la consideración histórica, coyuntural en el mundo actual, incluso como el final de una era y el comienza de otra. Alguien decía que era el verdadero comienzo del nuevo milenio.
Me han llamado poderosamente la atención las lecturas que he llevado a cabo de algunos órganos escritos de información norteamericana y sus titulares, tanto de revistas profanas como de revistas y periódicos católicos como el NCR (National Catholic Register) y el Sunday Visitor.
Titulares como: "La guerra no santa (Unholy)", "Cómo los radicales islámicos han secuestrado a una de las religiones más grandes del mundo", "En el sendero del terror", "¿Se unirá Europa a la pelea?", "Interioridades de la cacería por diez años de Osama bin Laden", "¿Cuán atemorizados debemos estar?", " Terror Biológico y Químico", y sobre todo, el llamativo título "Por qué ellos (los talibán) nos odian a nosotros- Las raíces de la ira islámica y lo que podemos hacer acerca de ello" y aparece la foto de la cara inocente de un niño portando una Ak-47 tomada en una manifestación anti US en Islamabad el 28 de setiembre 2001... "La tragedia del 11 de setiembre les da a los norteamericanos la oportunidad de aprender acerca de una religión que ellos jamás han entendido". Y una carta a la redacción del Newsweek después de alabar el esfuerzo periodístico por informar con claridad sobre los eventos catastróficos afirma: "en este país normalmente no nos gusta enfrentar la realidad del sufrimiento, muerte y destrucción. No nos gusta encarar los horrendos hechos honestamente. Pero nosotros necesitamos ver lo que ocurrió a nuestros hijos, hijas, madres, padres, compatriotas de ambos sexos. Sus fotos (de la revista) se han grabado en mi conciencia para la eternidad. No quiero olvidarlas. No quiero borrar las marchitas imágenes de mi mente..." "Y América sobrevivirá" "La nación que te dio la libertad para formar una opinión ha sido sometida a un ataque por una fuerza orientada a despojarte de esa misma libertad".
Esa es una de las muchas maneras de ver, pero me parece más interesante respecto de las actitudes religiosas el testimonio del ex alcalde por tres años de New York, el Sr. Ed Koch. Este señor confiesa que su mundo se había venido literalmente abajo cuando él contempló el derrumbe de las dos grandes estructuras de las torres. Los colegas de su firma de abogados, no acaban de repetir en voz alta: "Oh, mi Dios" durante toda esa fatídica mañana. Esto estremeció la mente de Koch. Y él se dijo: "Kock necesita de Dios, y lo necesita inmediatamente y supo dónde encontrarlo: en la Catedral de San Patricio, juntamente con unos 4000 feligreses que buscaron consuelo y refugio espiritual allí durante las horas de los dolorosos eventos. Koch es judío y sin embargo, se expresó diciendo que la fe católica por mucho tiempo le ha servido a él en tiempos de tribulación.
Afirma que tiene sentido el que multitudes de católicos, no católicos, y no cristianos recurrieran a la iglesia católica en el día del peor ataque terrorista de la historia. A diferencia de otras religiones, -según él- el catolicismo no es un plato de ensalada. Está claro lo que el catolicismo significa y de lo que se trata. Tú o eres o no eres un católico practicante. Los que son católicos ven las cosas así, y ellos lo admiran. Esta es la razón de por qué la gente recurrió a la iglesia católica en una situación como ésta. Razona él que "el liderato eclesiástico, en la forma como son cuidadosamente escogidos los cardenales y otros arzobispos, también lleva a la gente a buscar la iglesia católica en tiempos de tribulación. El se explica que los buenos líderes que ha tenido, hace la iglesia católica accesible a la gente de todas las creencias. Y en NY no existe la duda de esto por décadas. La iglesia católica existe como una fundación para la sanación y curación en tiempos de zozobra. Los líderes católicos, los arzobispos y cardenales que han ocupado las sedes en NY han sido respetados porque denuncian y hablan de la verdad, y esto les llega a la gente no creyente. La iglesia católica es sensible a las necesidades sociales más que otra organización, tanto en tiempo de crisis, la gente esta acostumbrada a encontrar a la Iglesia cerca de ellos. Cuando tuve una crisis de SIDA en NY, no hubo nadie a quien me pudiera referir más que al difunto cardenal O"Connor, la Madre Teresa y la iglesia católica. Y ellos correspondieron". Testimonio de Ed Koch.

101 años de Panamá América

 
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