Reconocimiento
A raíz de la muerte del acreditado radio comentarista y compositor José (Pepe) Zamora, escribimos una crónica intitulada ¿Una muerte infructuosa? Decíamos en esa oportunidad que "como ironía de la vida, Pepe pierde la vida en un accidente automovilístico que, según versión de los diarios, se debió a negligencia en el manejo de otro conductor que no atendió una luz roja.
Y digo que por ironía de la vida porque en muchas oportunidades escuchamos a Pepe referirse en sus comentarios, al caos existente en el tránsito y estamos seguros de que nunca sospechó que su vida se vería interrumpida, víctima de esa situación que denunciaba. Paz a su alma y resignación a sus familiares. Ojalá que el sensible fallecimiento de Pepe no resulte infructuoso y las autoridades, de éste o el próximo gobierno, vean como un problema de "urgencia notoria" la reglamentación del tránsito, pues son muchas las vidas de inocentes panameños que se ven truncadas debido a la negligencia criminal de muchos conductores.
Los conductores del transporte público, gracias a sus padrinos, han creado una anarquía en el tránsito vehicular, pues desatienden los reglamentos y los policías, conocedores de que las boletas que expiden jamás son atendidas, se hacen los desatendidos frente a la reiterada comisión de infracciones. Las transgresiones de éstos contagia a otros conductores a cometer iguales faltas, por aquello de no dejarse sacar ventaja y han convertido el conducir en una competencia, una total anarquía.
Con gran beneplácito hemos observado que nuestros temores resultaron infundados. Hemos podido observar que la Dirección de Operaciones del Tránsito (DOT) ha asumido con mucha responsabilidad el clamor de la ciudadanía que está exigiendo mano dura contra la irresponsabilidad en el manejo que tantas vidas de panameños está cobrando.
El director de la Policía Nacional, el Sr. José Luis Sosa, advirtió por los medios de comunicación a los conductores del transporte colectivo y selectivo (buses y taxis) que no habrá contemplaciones con quienes infrinjan las leyes de tránsito y provoquen accidentes con consecuencias fatales y dio a conocer el inicio del operativo llamado "Salvavidas 99" que cubrirá las nueve zonas de la ciudad capital, las provincias centrales, Colón y el sector este de Panamá.
Todo parece ser que el resultado inmediato del operativo ha sido un total éxito, no sólo por la cantidad de sanciones y boletas impuestas como consecuencias a violaciones del reglamento del tránsito, sino también porque ha habido una disminución en la cantidad de accidentes.
La Dirección de Operaciones de Tránsito informó que iniciado el operativo, impuso 2 mil 291 boletas por infracciones a las normas de tránsito en todo el país. Según el informe dado a conocer por la DOT, 1,319 boletas se impusieron el viernes 25, día en que se inició el operativo Salvavidas 99; 716 el sábado 26 y 256 el domingo27. De las 2 mil 291 sanciones impuestas, 330 corresponden a conductores cuyos vehículos tenían faros defectuosos, 216 a conductores que tenían licencias vencidas, 145 a conductores que portaban licencias "inadecuadas", y 128 a conductores que no portaban su respectiva licencia de conducir. Además, se impusieron 124 boletas a conductores que no utilizaban el cinturón de seguridad y 113 boletas por exceso de velocidad
Ojalá que este operativo no sea cuestión de sólo unos días y luego volvamos a lo mismo, como suelen ser todas las cosas en Panamá. Recordamos el operativo de la remoción de autos mal estacionados, por medio de la grúa, que tan buenos resultados dio, al poco tiempo se descontinuó y ya es nuevamente usual ver a los conductores aparcar sus autos en lugares prohibidos, obstaculizando el libre tránsito de los autos que conducen por calles y avenidas.
El operativo debe continuar indefinidamente y no descontinuarlo por la obtención de resultados efímeros y transitorios. Hay mucho por hacer. El Departamento del Tránsito debe asignar, durante toda la jornada diurna, policías en las principales intersecciones. Hoy día el tránsito excesivo de autos, por nuestras vías, no se reduce a las horas pico, pues todas las horas del día son críticas y los agentes del tránsito deben permanecer en sus posiciones de 6 de la mañana a 7 de la noche.
Debe igualmente establecerse un programa de instrucción del ciudadano, desde el nivel de la escuela, de cómo debe conducirse en la vía publica ya sea como peatón o como conductor de algún medio de transporte. También debe establecerse la vigilancia de agentes del tránsito de civil, para que el elemento sorpresivo trabaje en forma intimidatoria y constriña a los conductores y peatones a atender los reglamentos de tránsito.
Estamos seguros que muchos ciudadanos estarán prestos a ofrecerse ad honorem para vigilar las calles y avenidas y colaborar de esta forma con el Departamento de Operaciones del Tránsito (DOT) de la Policía Nacional.
Y digo que por ironía de la vida porque en muchas oportunidades escuchamos a Pepe referirse en sus comentarios, al caos existente en el tránsito y estamos seguros de que nunca sospechó que su vida se vería interrumpida, víctima de esa situación que denunciaba. Paz a su alma y resignación a sus familiares. Ojalá que el sensible fallecimiento de Pepe no resulte infructuoso y las autoridades, de éste o el próximo gobierno, vean como un problema de "urgencia notoria" la reglamentación del tránsito, pues son muchas las vidas de inocentes panameños que se ven truncadas debido a la negligencia criminal de muchos conductores.
Los conductores del transporte público, gracias a sus padrinos, han creado una anarquía en el tránsito vehicular, pues desatienden los reglamentos y los policías, conocedores de que las boletas que expiden jamás son atendidas, se hacen los desatendidos frente a la reiterada comisión de infracciones. Las transgresiones de éstos contagia a otros conductores a cometer iguales faltas, por aquello de no dejarse sacar ventaja y han convertido el conducir en una competencia, una total anarquía.
Con gran beneplácito hemos observado que nuestros temores resultaron infundados. Hemos podido observar que la Dirección de Operaciones del Tránsito (DOT) ha asumido con mucha responsabilidad el clamor de la ciudadanía que está exigiendo mano dura contra la irresponsabilidad en el manejo que tantas vidas de panameños está cobrando.
El director de la Policía Nacional, el Sr. José Luis Sosa, advirtió por los medios de comunicación a los conductores del transporte colectivo y selectivo (buses y taxis) que no habrá contemplaciones con quienes infrinjan las leyes de tránsito y provoquen accidentes con consecuencias fatales y dio a conocer el inicio del operativo llamado "Salvavidas 99" que cubrirá las nueve zonas de la ciudad capital, las provincias centrales, Colón y el sector este de Panamá.
Todo parece ser que el resultado inmediato del operativo ha sido un total éxito, no sólo por la cantidad de sanciones y boletas impuestas como consecuencias a violaciones del reglamento del tránsito, sino también porque ha habido una disminución en la cantidad de accidentes.
La Dirección de Operaciones de Tránsito informó que iniciado el operativo, impuso 2 mil 291 boletas por infracciones a las normas de tránsito en todo el país. Según el informe dado a conocer por la DOT, 1,319 boletas se impusieron el viernes 25, día en que se inició el operativo Salvavidas 99; 716 el sábado 26 y 256 el domingo27. De las 2 mil 291 sanciones impuestas, 330 corresponden a conductores cuyos vehículos tenían faros defectuosos, 216 a conductores que tenían licencias vencidas, 145 a conductores que portaban licencias "inadecuadas", y 128 a conductores que no portaban su respectiva licencia de conducir. Además, se impusieron 124 boletas a conductores que no utilizaban el cinturón de seguridad y 113 boletas por exceso de velocidad
Ojalá que este operativo no sea cuestión de sólo unos días y luego volvamos a lo mismo, como suelen ser todas las cosas en Panamá. Recordamos el operativo de la remoción de autos mal estacionados, por medio de la grúa, que tan buenos resultados dio, al poco tiempo se descontinuó y ya es nuevamente usual ver a los conductores aparcar sus autos en lugares prohibidos, obstaculizando el libre tránsito de los autos que conducen por calles y avenidas.
El operativo debe continuar indefinidamente y no descontinuarlo por la obtención de resultados efímeros y transitorios. Hay mucho por hacer. El Departamento del Tránsito debe asignar, durante toda la jornada diurna, policías en las principales intersecciones. Hoy día el tránsito excesivo de autos, por nuestras vías, no se reduce a las horas pico, pues todas las horas del día son críticas y los agentes del tránsito deben permanecer en sus posiciones de 6 de la mañana a 7 de la noche.
Debe igualmente establecerse un programa de instrucción del ciudadano, desde el nivel de la escuela, de cómo debe conducirse en la vía publica ya sea como peatón o como conductor de algún medio de transporte. También debe establecerse la vigilancia de agentes del tránsito de civil, para que el elemento sorpresivo trabaje en forma intimidatoria y constriña a los conductores y peatones a atender los reglamentos de tránsito.
Estamos seguros que muchos ciudadanos estarán prestos a ofrecerse ad honorem para vigilar las calles y avenidas y colaborar de esta forma con el Departamento de Operaciones del Tránsito (DOT) de la Policía Nacional.