Recordemos los 21 años
Veintiuno: Sin duda, el número tiene un significado importante para Panamá. Fueron veintiún años a partir de aquel 11 de octubre los que tomaron para que nos libráramos de la dictadura militar. Desde entonces, los panameños nos hemos dedicado a trabajar para desarrollar y consolidar nuestra democracia, gozando de tres procesos electorales ejemplares. En estos momentos nos preparamos para otro proceso electoral en democracia.
También, el mes pasado se cumplieron 21 años desde cuando un grupo de valientes panameños iniciaron la Cruzada Civilista, pieza fundamental para ponerle fin a la dictadura militar. La Cámara de Comercio, junto a muchos héroes anónimos, jugó un papel crítico en ese proceso, y sufrió los ataques directos a muchos de sus colaboradores y miembros. Años después, la Cámara jugó un rol importante para que a través de un consenso nacional se decidieran cambios constitucionales en cuanto a la eliminación del ejército y la estructura de los estamentos de seguridad.
Contrariamente a esos acuerdos trascendentales, el Gobierno, durante estos casi cuatro años, ha tomado medidas para echar por tierra el espíritu y la propia ley en cuanto a la participación de militares en actividades relacionadas a la seguridad nacional. Varios militares ocupan importantes cargos en el engranaje de seguridad del Estado. Por último, en una burla a la inteligencia nacional, el Presidente de la República viola la ley al nombrar a un uniformado como Director "Encargado" de la Policía Nacional.
No dudamos del liderazgo y profesionalismo del Comisionado Jaime Ruiz, ni de su compromiso con la democracia. Hace algunos meses la Junta Directiva de la Cámara de Comercio tuvo la oportunidad de intercambiar ideas con el Comisionado Ruiz y concluimos que es un hombre capaz. Sin embargo, y sin que su profesión tenga algo de negativo, es un militar de profesión, y la ley es clara en cuanto a quién debe dirigir la Policía Nacional y demás estamentos de seguridad del país.
Ahora, con la complicidad de la Asamblea Nacional, el ?"rgano Ejecutivo pretende legislar a través de poderes extraordinarios en materia de seguridad, y así legalizar las ilegalidades actuales bajo el esquema del "Encargado" e introducir otros cambios, como la creación de una unidad de inteligencia bajo el paraguas de los militares. Es absolutamente inaceptable que, a espaldas del país, el Ejecutivo legisle en materia de seguridad sin la debida participación ciudadana y a través de un debate público.
Las decisiones del Ejecutivo, luego de cuatro años de gobierno, continúan respondiendo a su campaña de imagen, sin importarles el daño institucional que le hacen al país. El populismo es letal para la democracia, y sólo masificará la miseria. Peor aún, la arrogancia de pretender que el Ejecutivo tiene la verdad absoluta es receta segura de que días oscuros le pueden esperar nuevamente a nuestro país. Con esta nueva imposición, el Gobierno le hará un daño tremendo no sólo a su partido, sino que también a la propia Policía Nacional, y nuestras instituciones democráticas.
El daño a la institucionalidad democrática es serio; ojalá recapaciten.