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Rectificar, Sr. Presidente, es convocar una Constituyente


El 9 de junio, el presidente Torrijos fue afable ante los medios, un leve ir y venir de sus dedos denotaba algún grado de nerviosismo. Inmediatamente entendí su incomodidad: A mí tampoco me gusta reconocer mis errores en público -con algo de ambigüedad, el mandatario reconoció que se equivocó en cómo presentó la ley de la CSS. Posteriormente, pena ajena me causó la suspensión de la ley, a pesar de las recomendaciones catastróficas de distinguidos juristas. No obstante, la rectificación oficial poco ha cambiado esa terca defensa de lo indefendible, los ministros y asesores insisten en interpretar el clamor popular como la "necedad" de un pueblo que no sabe lo que quiere.
Irónicamente la ley de suspensión se dilató entre la perorata legislativa y la inconveniencia técnica, cosa que no ocurrió con la Ley 17. ¿Acaso fue una táctica dilatoria? No me extraña que el gobierno haya usado aquel truco en aras de desesperar a FRENADESSO y encajonar su posición mientras serruchaba el apoyo de sus bases. Sin embargo, no le será fácil. ¿La razón? El SUNTRACS.
Tenía mis reservas sobre el SUNTRACS años atrás cuando me iniciaba en la Universidad; siempre les precedía el estigma de intransigentes, inmerecida mala fama que les etiquetaron sólo por el fervor que invertían en sus luchas. Por el contrario, el Saúl Méndez que habló sin tapujos en la última edición del programa 3, 600 en FETV me impresionó por la firme convicción en sus ideales, convicción que rayaba en la melancolía. Pero, me convenció, a pesar de que todos sabemos que las apariencias engañan y que al final, sólo cuenta la prédica del ejemplo. Y es por eso que me pregunto: Vistos los precedentes del PRD, ¿pudo ser ese presidente taciturno tan sólo un ardid del mercadeo?
Por otro lado, Saúl Méndez sigue siendo el mismo, siempre desafiante y firme en sus convicciones ante el constante asedio de sus detractores. Él, Genaro López y el resto del SUNTRACS, salvo por incidentes aislados, demostraron una madurez que me asombra porque se erigieron muy por encima de los obstáculos socio-económicos que impiden el desarrollo de una lucha reinvindicativa en nuestro país. Además, ese bregar compartido con los maestros y los médicos creó redes que hoy asustan a los partidos tradicionales. El pueblo en efecto sabe lo que quiere: El paro sirvió de foro de encuentro, quizás un punto de partida para un futuro proyecto nacional.
Lo anterior me lleva al meollo del asunto: El temor a la Constituyente. El mecanismo de reformas constitucionales que implementó la élite política excluyó la participación ciudadana; ellos sabían que una Asamblea Constituyente dotaría la inmediación necesaria para que las fuerzas vivas del país negociaran y hasta acordaran un proyecto nacional distinto al que se ejecuta desde la burocracia estatal, el oportunismo partidista y los centros de poder financiero.
La Constituyente debe convertirse en el objetivo a mediano plazo del movimiento popular; en ella se expresarían las ansias de un real proyecto democrático y participativo, una verdadera reingeniería de la administración pública y judicial, y un modelo de desarrollo incluyente y social -rectificar el rumbo del país aún significa el continuar con esta "necedad" de convocar una Constituyente.
* Miembro de Acción Ciudadana.
Cabe destacar que el Salón de Gobernadores sólo es utilizado por el gobernador para ocasiones especiales. Una de ellas es la juramentación de extranjeros como ciudadanos panameños. Igualmente, para firmas de convenio, anuncios de inicio de temporada de verano, toque de queda y las conferencias de prensa.
Otra parte que llama la atención del edificio es el sótano, donde por si usted no lo sabía hay una sala de guardia.
Aquí se atienden casos que se suscitan en el área y que posteriormente son enviados a la autoridad correspondiente. La Gobernación de Panamá también tiene otros departamentos.
En la planta baja se encuentran Administración y Finanzas, Secretaría General y Relaciones Públicas, mientras que en el sótano están Asesoría Legal, Obras y Proyectos y el Salón de Conferencias.
Este edificio formó parte del área de La Exposición, que fue una feria nacional e internacional de carácter agro-industrial, de las ciencias y las artes, que se efectuó en 1913 por la conmemoración del IV Centenario del Descubrimiento del Mar del Sur.
Dicha feria se celebró en la capital de la República en los campos cercanos a la "Antigua Panamá", por lo que finalmente se adquirió el terreno de "El Hatillo".
El 25 de septiembre de 1913 fue colocada la primera piedra del edificio de la Administración de la Feria en los terrenos de El Hatillo y posteriormente la construcción de dos edificios: Palacio de Gobierno (hoy Gobernación de la provincia de Panamá) y el Palacio de Arte (hoy Procuraduría de la Administración).

101 años de Panamá América

 
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