default

Recuerdos para la Historia II


Ayer señalamos cómo la dictadura militar y sus sucesores hicieron grandes esfuerzos para soslayar lo malo de su gestión y exaltar lo bueno, lo que ha dado como resultado que una generación de panameños desconozca en una forma amplia y justa la lucha de muchos valiosos panameños que antecedieron sin cuyo aporte no habría sido posible el próximo traspaso de la administración del Canal de Panamá.
Inmediatamente después de aquel nefasto 11 de octubre de 1968, cuando unos cuantos abusaron de su poder y posición en detrimento de nuestra democracia, se nombró al primero de los presidentes de "a dedo" de la dictadura militar. Una vez controlados todos los órganos del Estado y los medios de comunicación social, los usurpadores del poder se dieron a la tarea de disfrazar de legitimidad su gestión y de ganar el beneplácito del gobierno de los Estados Unidos para asegurar su permanencia en el poder. Y como resultado de ese acercamiento, se revivió la negociación de los frustrados Tratados Tres en Uno en una nueva versión que cristalizó en 1977.
Hay que recordar disposiciones transitorias de una tristemente célebre Asamblea de Representantes de Corregimiento que pretendió legalizar una dictadura con poderes delirantes para hacer y deshacer todo lo que quisiera. Torrijos fue investido de máximos poderes en la Constitución de 1972, en la que -citamos textualmente porque vale la pena recordarlos- "se reconoce como Líder Máximo de la Revolución panameña al General de Brigada Omar Torrijos Herrera, Comandante General de la Guardia Nacional. En consecuencia, y para asegurar el cumplimiento de los objetivos del proceso revolucionario, se le otorga, por el término de seis años, el ejercicio de las siguientes atribuciones: Coordinar toda la labor de la Administración Pública; nombrar y separar libremente a los Ministros de Estado y a los Miembros de la Comisión de Legislación; nombrar al Contralor General y al Subcontralor General de la República, a los Directores Generales de las entidades autónomas y semiautónomas y al Magistrado del Tribunal Electoral, que le corresponde nombrar al Ejecutivo, según lo dispone la Constitución y la Ley; nombrar a los Jefes y Oficiales de la Fuerza Pública de conformidad con esta Constitución, la ley y el Escalafón Militar; nombrar con la aprobación del Consejo de Gabinete a los Magistrados de la Corte Suprema de Justicia, al Procurador General de la Nación y a sus respectivos suplentes, acordar la celebración de contratos, negociación de empréstitos y dirigir las relaciones exteriores. El General Omar Torrijos Herrera tendrá, además, facultades para asistir con voz y voto a las reuniones del Consejo de Gabinete y del Consejo Nacional de Legislación, y participar con derecho a voz en los debates de la Asamblea Nacional de Representantes de Corregimientos y de los Consejos Provinciales de Coordinación y de las Juntas Comunales".
Con tan omnímodos poderes, ese dictador pudo aprobar los Tratados de 1977 y mucho más, sin tomarse la molestia de consultar con el pueblo en un ambiente democrático.


101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América