“Redobles de tambores en Panamá”
Tuve oportunidad en días pasados de leer un artículo de Carlos Alberto Montaner, ampliamente conocido en Panamá y en toda la América del Norte al Sur, por ser sus escritos publicados en los principales diarios del continente. Se refiere Montaner en "Redobles de Tambores en Panamá" al proyecto de ley sobre las reformas al sistema de seguridad que está a consideración de la Asamblea Nacional, que presentó el Organo Ejecutivo y que tanta preocupación y repulsa ha causado en la opinión pública por el peligro de que el mismo pueda ser el "primer paso hacia la vuelta al militarismo".
Me permito reproducir algunos párrafos del interesante artículo de Montaner por coincidir con sus puntos de vista. Escribe el distinguido periodista, entre otras cosas: "Panamá está a punto de rehacer sus fuerzas armadas. Se trata de un peligroso disparate. En diciembre de 1989, tras una invasión de Estados Unidos contra la sanguinaria narcodictadura del general Noriega, los panameños decidieron renunciar a poseer ejércitos. Fue una demostración de sentido común. Si había un país que no necesitaba fuerzas armadas era Panamá. Dentro de sus fronteras no existían fuerzas subversivas. Su vecino del norte Costa Rica, una nación pacífica, voluntariamente desarmada desde hace sesenta años, que no representa el menor peligro. Su vecino del sur es Colombia, un país 15 veces mayor y 14 veces más poblado, con un aparato militar considerable, con el que Panamá mantiene las mejores relaciones, y al que no le podría hacer frente veinticuatro horas si se desatara una muy improbable contienda que nadie quiere ni espera...
Panamá, por supuesto tienen problemas de orden público, pero todos pertenecen al ámbito de la policía, narcotráfico, corrupción, lavado de dinero, alguna violencia callejera (infinitamente menor que en Guatemala, Honduras o El Salvador) y trafico de indocumentados...
El presidente Martín Torrijos, que ha gobernado razonablemente, al final de su mandato va a cometer un inmenso error si revitaliza un organismo innecesario y contraproducente en Panamá.
El país, es cierto, necesita reforzar el orden público, pero esa es una tarea que tiene diversas facetas. La primera es adecentar la vida pública, combatir la corrupción e invertir lo que haga falta en mejorar la calidad de la justicia.
Si insiste (Torrijos) en el camino de la remilitarización del país lo que conseguirá será incubar y alimentar un monstruo que acabará devorándose a Panamá. Ya sucedió en el pasado y volverá a ocurrir".
Este proyecto, al igual que el del transporte debe constituir un plan de Estado, no de un gobierno. Deben ellos, dije en artículo anterior, unir a la familia panameña, no dividirla.