Reflexiones por nuestra democracia
En estos días de Semana Santa, cuando todos los panameños los tomamos con mayor tranquilidad y meditación, es conveniente que se reflexione sobre la situación que está viviendo el país. Siento que estamos ante una posible crisis política, que puede poner en peligro nuestra democracia que tanto nos costó recobrar y un falso Mesías, en el campo fértil que existe, que se aproveche de nuestra falta de visión.
Entiendo los señalamiento que la población está haciendo, con razón; pero debemos tener cuidado en no destruir todo, porque alguien tendrá que gobernar y en ese vacío los falsos Mesías se aprovechan de la crisis, frustración e impotencia que tenemos y le damos el mando sin darnos cuenta.
A la clase política le solicito que haga un acto de constricción, porque necesita recobrar su credibilidad y ésta sólo la alcanzará admitiendo sus errores, haciendo los correctivos necesarios y escuchar los llamados de atención. De lo contrario, cuando menos crea, perderá toda vigencia, debilitando las instituciones del Estado, que son los pilares de la democracia.
La sociedad civil y los diversos gremios deben ser vigilantes y participar políticamente, que se hace también desde fuera de los colectivos políticos, y que es muy importante como contra peso; pero que éste no sea destructivo, sino reestructurador porque de no ser así destruiríamos la democracia.
El gobierno tiene que jugar su papel de liderazgo, que no significa de imposición, sino de buscar soluciones de los graves problemas del país, en íntima relación con los estamentos de la sociedad política y cívica, pero teniendo en cuenta que él tiene un mandato que debe ejercer democráticamente.
El país ahora tiene todos los elementos para que explote esa crisis, y más aún, cuando existen sectores que tienen agendas bien definidas, y todo indica que parecieran tener recursos suficientes para desarrollar sus planes.
El panorama que vivimos nos puede llevar a situaciones similares a la de Venezuela, donde el remedio ha sido peor que la enfermedad. Por eso, todos debemos rectificar nuestras acciones, antes que sea tarde y sólo nos queda lamentarnos, lo cual no soluciona nada. Estamos a tiempo, reflexionemos por el futuro de la Patria.
"Cuando los hombres decentes no participan en política, los indecentes se aprovechan de ella y entonces los decentes tendrán que callar". Gandhi.
cdabadia@cwpanama.net
Entiendo los señalamiento que la población está haciendo, con razón; pero debemos tener cuidado en no destruir todo, porque alguien tendrá que gobernar y en ese vacío los falsos Mesías se aprovechan de la crisis, frustración e impotencia que tenemos y le damos el mando sin darnos cuenta.
A la clase política le solicito que haga un acto de constricción, porque necesita recobrar su credibilidad y ésta sólo la alcanzará admitiendo sus errores, haciendo los correctivos necesarios y escuchar los llamados de atención. De lo contrario, cuando menos crea, perderá toda vigencia, debilitando las instituciones del Estado, que son los pilares de la democracia.
La sociedad civil y los diversos gremios deben ser vigilantes y participar políticamente, que se hace también desde fuera de los colectivos políticos, y que es muy importante como contra peso; pero que éste no sea destructivo, sino reestructurador porque de no ser así destruiríamos la democracia.
El gobierno tiene que jugar su papel de liderazgo, que no significa de imposición, sino de buscar soluciones de los graves problemas del país, en íntima relación con los estamentos de la sociedad política y cívica, pero teniendo en cuenta que él tiene un mandato que debe ejercer democráticamente.
El país ahora tiene todos los elementos para que explote esa crisis, y más aún, cuando existen sectores que tienen agendas bien definidas, y todo indica que parecieran tener recursos suficientes para desarrollar sus planes.
El panorama que vivimos nos puede llevar a situaciones similares a la de Venezuela, donde el remedio ha sido peor que la enfermedad. Por eso, todos debemos rectificar nuestras acciones, antes que sea tarde y sólo nos queda lamentarnos, lo cual no soluciona nada. Estamos a tiempo, reflexionemos por el futuro de la Patria.
"Cuando los hombres decentes no participan en política, los indecentes se aprovechan de ella y entonces los decentes tendrán que callar". Gandhi.
cdabadia@cwpanama.net