Reflexiones sobre el caso CEMIS
Sin lugar a dudas el caso CEMIS ha sido uno de los hechos más traumáticos en la vida republicana, por lo menos, en los últimos trece años. Las declaraciones del legislador Carlos "Tito" Afú fueron de tal magnitud y causaron tal indignación en la opinión pública, no tanto por lo que se dijo sino por venir, precisamente, de un miembro de la Asamblea Legislativa. Casi el mismo efecto tuvieron, en su momento, las declaraciones del coronel Díaz Herrera contra el General Noriega en 1987.
En aquella época, todos en Panamá sabíamos, en mayor o menor medida, que detrás del enorme fraude electoral de 1984, que facilitó la subida al poder - de manera muy efímera por cierto - de Nicolás Ardito Barletta, del terrible asesinato de Hugo Spadafora y del negociado con los cubanos y chinos, entre otras cosas, el principal protagonista y responsable era el General Noriega y los miembros del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa. Sin embargo, el hecho de que fuera el segundo en mando del Estado Mayor el que lanzara dichas acusaciones contra Noriega, no tanto el contenido de las mismas, fue el detonante principal. De igual manera, no creo que exageraría al afirmar que, en mayor o menor escala, siempre ha habido algún presentimiento en la opinión pública de que en la Asamblea Legislativa no siempre se vota por convicción, sino por otras razones más beneficiosas para sus miembros. Las palabras del legislador Afú, mas que denunciar una novedad vinieron a corroborar - siendo él un miembro de la Asamblea Legislativa- esa presunción en la ciudadanía.
Si me preguntan a mí, sinceramente, no sé si lo que dijo el legislador Afú sea cierto o no, pero lo que sí les puedo decir es que aquellos que dicen creerle el cuento tienen que tragárselo entero, como aquellos que, por alguna razón, no le creen tienen que descartar la totalidad de sus declaraciones. No sería correcto, por decir lo menos, que cada quien pretenda seccionar a su gusto lo declarado y darle credibilidad o no a cierta parte de la confesión de acuerdo a su conveniencia política y se pretenda, al mismo tiempo, descartar el resto. Sin embargo esta última posición es la que, convenientemente, han tomado la gran parte de las personas que se han sentido afectadas o que han participado en este caso, en especial los legisladores de la bancada de oposición - entiéndase los del PRD. ya que en ningún momento se ha visto involucrados en este caso, y así consta en el expediente, ni un sólo legislador de la bancada de Gobierno-, el Ministerio Público e incluso algunos medios de comunicación. Veamos a que me refiero.
El legislador Afú declara ante los medios de comunicación que tanto a él como al resto de la bancada del PRD. les fueron entregados un adelanto de B/. 6,000.00, de un total de B/. 20,000.00, por votar a favor del CEMIS. En esa misma conferencia de prensa afirma que el legislador Mateo Casillero fue quien le entregó el dinero en un sobre marrón el cual fue sacado de una caja de cartón. Uno o dos días después el legislador suplente del PRD, y ex primer vicepresidente de la República, Tomás Gabriel Altamirano Duque ratifica lo manifestado por el legislador Afú al expresar que - en efecto - el legislador Mateo Castillero le había querido entregar un sobre marrón, el cual él rechazó, y por lo tanto no podía confirmar si se trataba de dinero pero sí corroboró que el mismo día en que supuestamente el legislador Mateo Castillero le entregara el sobre al legislador Afú aquel le intentó entregar un sobre igual.
Enseguida que se termina la conferencia de prensa el Ministerio Público abre una investigación y termina con una vista fiscal donde solicita a la Corte el llamamiento a juicio de Carlos Afú, acogiendo como prueba principal su propia confesión, sin embargo, y contradictoriamente, en esa mismo documento solicita el sobreseimiento de Mateo Castillero. Yo no sé ustedes que opinan, mis apreciados lectores, - pero si el Ministerio Público acoge como veraz la confesión de Afú de que recibió los B/. 6,000.00 también debió aceptar como veraz la afirmación de Afú de que Mateo Castillero fue el que le entregó el sobre o viceversa, si se piensa que Afú miente sobre la participación del legislador Castillero entonces lo lógico es que se haga el mismo análisis con relación a la participación del legislador Afú. Por otro lado los legisladores de oposición, y en especial una legisladora del Partido Popular, y algunos medios de comunicación escritos han tratado de focalizar el asunto únicamente en el legislador Afú, que bien o mal, fue quien hizo público el supuesto soborno en el caso CEMIS, involucrándose tanto él como - vuelvo y repito - a todo el resto de los legisladores del PRD. Por lo tanto, y no puede haber paños tibios en este punto, si de acuerdo a sus declaraciones alguien está convencido de que el legislador Afú es responsable, con esa misma determinación y convencimiento se debe condenar al resto de la bancada del PRD. Además de lo anterior hay una lógica adicional. Nadie, en su sano juicio, para conseguir la aprobación de alguna ley le va a ofrecer dinero solamente a una persona, o al grupo minoritario en la Asamblea. Lo lógico es que dicho ofrecimiento se lo haga a la bancada que posea la mayoría de los legisladores, a efecto de poder aprobar el proyecto de ley y para la fecha en que ocurrió el escándalo del CEMIS era la oposición, o sea, el PRD quien dominaba este Órgano del Estado.
Quisiera terminar diciendo que no es mi interés defender ni acusar a nadie con este escrito. Solamente he querido presentar algunas reflexiones sobre situaciones que se han dado durante el desenvolvimiento de este lamentable hecho que, lejos de ayudar a su aclaración, lo han enredado aún más. Sólo espero, por el bienestar de mi país, que - de alguna forma u otra - se pueda saber, algún día, la verdad sobre este caso que tanto sin sabor le ha traído a la población panameña.
En aquella época, todos en Panamá sabíamos, en mayor o menor medida, que detrás del enorme fraude electoral de 1984, que facilitó la subida al poder - de manera muy efímera por cierto - de Nicolás Ardito Barletta, del terrible asesinato de Hugo Spadafora y del negociado con los cubanos y chinos, entre otras cosas, el principal protagonista y responsable era el General Noriega y los miembros del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa. Sin embargo, el hecho de que fuera el segundo en mando del Estado Mayor el que lanzara dichas acusaciones contra Noriega, no tanto el contenido de las mismas, fue el detonante principal. De igual manera, no creo que exageraría al afirmar que, en mayor o menor escala, siempre ha habido algún presentimiento en la opinión pública de que en la Asamblea Legislativa no siempre se vota por convicción, sino por otras razones más beneficiosas para sus miembros. Las palabras del legislador Afú, mas que denunciar una novedad vinieron a corroborar - siendo él un miembro de la Asamblea Legislativa- esa presunción en la ciudadanía.
Si me preguntan a mí, sinceramente, no sé si lo que dijo el legislador Afú sea cierto o no, pero lo que sí les puedo decir es que aquellos que dicen creerle el cuento tienen que tragárselo entero, como aquellos que, por alguna razón, no le creen tienen que descartar la totalidad de sus declaraciones. No sería correcto, por decir lo menos, que cada quien pretenda seccionar a su gusto lo declarado y darle credibilidad o no a cierta parte de la confesión de acuerdo a su conveniencia política y se pretenda, al mismo tiempo, descartar el resto. Sin embargo esta última posición es la que, convenientemente, han tomado la gran parte de las personas que se han sentido afectadas o que han participado en este caso, en especial los legisladores de la bancada de oposición - entiéndase los del PRD. ya que en ningún momento se ha visto involucrados en este caso, y así consta en el expediente, ni un sólo legislador de la bancada de Gobierno-, el Ministerio Público e incluso algunos medios de comunicación. Veamos a que me refiero.
El legislador Afú declara ante los medios de comunicación que tanto a él como al resto de la bancada del PRD. les fueron entregados un adelanto de B/. 6,000.00, de un total de B/. 20,000.00, por votar a favor del CEMIS. En esa misma conferencia de prensa afirma que el legislador Mateo Casillero fue quien le entregó el dinero en un sobre marrón el cual fue sacado de una caja de cartón. Uno o dos días después el legislador suplente del PRD, y ex primer vicepresidente de la República, Tomás Gabriel Altamirano Duque ratifica lo manifestado por el legislador Afú al expresar que - en efecto - el legislador Mateo Castillero le había querido entregar un sobre marrón, el cual él rechazó, y por lo tanto no podía confirmar si se trataba de dinero pero sí corroboró que el mismo día en que supuestamente el legislador Mateo Castillero le entregara el sobre al legislador Afú aquel le intentó entregar un sobre igual.
Enseguida que se termina la conferencia de prensa el Ministerio Público abre una investigación y termina con una vista fiscal donde solicita a la Corte el llamamiento a juicio de Carlos Afú, acogiendo como prueba principal su propia confesión, sin embargo, y contradictoriamente, en esa mismo documento solicita el sobreseimiento de Mateo Castillero. Yo no sé ustedes que opinan, mis apreciados lectores, - pero si el Ministerio Público acoge como veraz la confesión de Afú de que recibió los B/. 6,000.00 también debió aceptar como veraz la afirmación de Afú de que Mateo Castillero fue el que le entregó el sobre o viceversa, si se piensa que Afú miente sobre la participación del legislador Castillero entonces lo lógico es que se haga el mismo análisis con relación a la participación del legislador Afú. Por otro lado los legisladores de oposición, y en especial una legisladora del Partido Popular, y algunos medios de comunicación escritos han tratado de focalizar el asunto únicamente en el legislador Afú, que bien o mal, fue quien hizo público el supuesto soborno en el caso CEMIS, involucrándose tanto él como - vuelvo y repito - a todo el resto de los legisladores del PRD. Por lo tanto, y no puede haber paños tibios en este punto, si de acuerdo a sus declaraciones alguien está convencido de que el legislador Afú es responsable, con esa misma determinación y convencimiento se debe condenar al resto de la bancada del PRD. Además de lo anterior hay una lógica adicional. Nadie, en su sano juicio, para conseguir la aprobación de alguna ley le va a ofrecer dinero solamente a una persona, o al grupo minoritario en la Asamblea. Lo lógico es que dicho ofrecimiento se lo haga a la bancada que posea la mayoría de los legisladores, a efecto de poder aprobar el proyecto de ley y para la fecha en que ocurrió el escándalo del CEMIS era la oposición, o sea, el PRD quien dominaba este Órgano del Estado.
Quisiera terminar diciendo que no es mi interés defender ni acusar a nadie con este escrito. Solamente he querido presentar algunas reflexiones sobre situaciones que se han dado durante el desenvolvimiento de este lamentable hecho que, lejos de ayudar a su aclaración, lo han enredado aún más. Sólo espero, por el bienestar de mi país, que - de alguna forma u otra - se pueda saber, algún día, la verdad sobre este caso que tanto sin sabor le ha traído a la población panameña.