Reflexiones sobre nuestra soberanía
Desde que tenía 15 años, de eso ya ha pasado bastante tiempo, he vivido con una inquietud nacionalista, agudizada en estos días con el reclamo por parte de Nicaragua del archipiélago de San Andrés sobre el cual, en mi concepto, no tienen derecho.
Panamá, en su vida colonial y hasta 1821, se conoció como "Castilla de Oro", sus límites comenzaban en el río Atrato, Nueva Granada, Colombia, y lo que es hoy la provincia de Bocas del Toro, se extendía por todo el Atlántico hasta el Cabo de Gracias a Dios en Honduras. Así las cosas, el Archipiélago de San Andrés fue siempre de Panamá. Ni Costa Rica, ni Nicaragua, tenían costas en el Atlántico. Estas las ocuparon cuando se llevó a cabo la independencia de Centro América.
Panamá al unirse a Colombia en 1821, incorporó sus límites con Costa Rica que incluían la Punta Burica y Coto y el Archipiélago de San Andrés por el oeste y por la parte de Colombia, las márgenes del río Atrato.
En 1903 con nuestra separación de Colombia, y con la anuencia de los Estados Unidos, Colombia movió sus fronteras del río Atrato al Palo de las Letras, a los actuales límites y se quedó con el archipiélago de San Andrés.
Por años he estado esperando que alguien con representación política levantara la voz de protesta. Ni gobierno, ni políticos lo han hecho y no tengo conocimiento que nuestros queridos historiadores se hayan pronunciado al respecto.
Cuando visité a San Andrés hace ya muchos años, me encontré con que los san andresinos llamaban a la gente de tierra firme "Panaman". Por aquella época, en San Andrés, se daba un movimiento del pueblo en contra del gobierno de Rojas Pinilla y amenazaban con unirse a Panamá si no se les atendía debidamente. Fue cuando Rojas Pinilla creó el Puerto Libre de San Andrés y con ello el auge de que goza hoy.
En 1921 recibimos otro golpe de nuestros socios del Canal de Panamá, que no contentos con el tratado leonino que nos impusieron y de los territorios regalados a Colombia, favorecieron a los ticos, luego de la guerra de Coto, quedándose éstos con el distrito de Coto y parte de la península de Burica.
Actualmente, desde nuestra propia tierra, provincia del Chocó, nos amenazan los guerrilleros colombianos a cada momento y Colombia, mantiene en su escudo, al Istmo de Panamá como si aún fuéramos un departamento de esa república "hermana".
Nos agradaría conocer la opinión de los historiadores nacionales y de nuestra Cancillería en relación a estas reflexiones
Panamá, en su vida colonial y hasta 1821, se conoció como "Castilla de Oro", sus límites comenzaban en el río Atrato, Nueva Granada, Colombia, y lo que es hoy la provincia de Bocas del Toro, se extendía por todo el Atlántico hasta el Cabo de Gracias a Dios en Honduras. Así las cosas, el Archipiélago de San Andrés fue siempre de Panamá. Ni Costa Rica, ni Nicaragua, tenían costas en el Atlántico. Estas las ocuparon cuando se llevó a cabo la independencia de Centro América.
Panamá al unirse a Colombia en 1821, incorporó sus límites con Costa Rica que incluían la Punta Burica y Coto y el Archipiélago de San Andrés por el oeste y por la parte de Colombia, las márgenes del río Atrato.
En 1903 con nuestra separación de Colombia, y con la anuencia de los Estados Unidos, Colombia movió sus fronteras del río Atrato al Palo de las Letras, a los actuales límites y se quedó con el archipiélago de San Andrés.
Por años he estado esperando que alguien con representación política levantara la voz de protesta. Ni gobierno, ni políticos lo han hecho y no tengo conocimiento que nuestros queridos historiadores se hayan pronunciado al respecto.
Cuando visité a San Andrés hace ya muchos años, me encontré con que los san andresinos llamaban a la gente de tierra firme "Panaman". Por aquella época, en San Andrés, se daba un movimiento del pueblo en contra del gobierno de Rojas Pinilla y amenazaban con unirse a Panamá si no se les atendía debidamente. Fue cuando Rojas Pinilla creó el Puerto Libre de San Andrés y con ello el auge de que goza hoy.
En 1921 recibimos otro golpe de nuestros socios del Canal de Panamá, que no contentos con el tratado leonino que nos impusieron y de los territorios regalados a Colombia, favorecieron a los ticos, luego de la guerra de Coto, quedándose éstos con el distrito de Coto y parte de la península de Burica.
Actualmente, desde nuestra propia tierra, provincia del Chocó, nos amenazan los guerrilleros colombianos a cada momento y Colombia, mantiene en su escudo, al Istmo de Panamá como si aún fuéramos un departamento de esa república "hermana".
Nos agradaría conocer la opinión de los historiadores nacionales y de nuestra Cancillería en relación a estas reflexiones