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Reformas constitucionales: ¡71 son demasiados legisladores! ¡Con 60 basta!


Los 78 legisladores principales y 156 suplentes que tendrá la Asamblea Legislativa para el período 2004-2009, es una cantidad escandalosamente desproporcionada para un país de la población del nuestro. La cantidad de 71 legisladores principales, aprobada en el primer debate por la Asamblea Legislativa, aunque se eliminen los segundos suplentes, es todavía exageradamente alta.
La Asamblea Legislativa no debe tener más de 60 miembros principales e igual número de suplentes.
Comparada con la región centroamericana, Panamá tiene, de lejos, más legisladores por habitante que el resto de nuestros vecinos, como lo demuestran las siguientes cifras: Guatemala: 14 millones, 113 legisladores, uno por cada 110,000 habitantes; El Salvador: 6.2 millones, 82 legisladores, uno por cada 75,000 habitantes; Costa Rica: 3.6 millones, 57 legisladores, uno por cada 63,000 habitantes; Nicaragua: 4.6 millones, 90 legisladores, uno por cada 51,000 habitantes; y Honduras: 5.8 millones, 128 legisladores, uno por cada 46,000 habitantes; Panamá: 2,8 millones, 78 legisladores, uno por cada 36,000 habitantes.
Si se disminuyeran los legisladores a 60, Panamá tendría uno por cada 49,000 habitantes, cantidad comparativamente similar a Honduras. Esta sería una proporción más razonable y adecuada a nuestra realidad económica.
La reducción de 18 legisladores y sus 36 suplentes, y de los actuales 78 segundos suplentes, efectiva para el período 2009-2014, ahorraría durante el quinquenio varias decenas de millones de dólares, solamente en remuneraciones directas, sin contar las exoneraciones sobre vehículos y de otra naturaleza.
La Asamblea Legislativa debe revisar cuidadosamente, en el segundo y tercer debates, la cifra que aprobó en el primero. Mantenerla no enviará una buena señal y reavivará la polémica sobre la responsabilidad y eficacia del Organo Legislativo para interpretar la voluntad del electorado. Si se tiene en cuenta que la reducción del número de legisladores a una cifra adecuada al tamaño de nuestra población no afectaría a los actuales legisladores y tampoco a los que asumirán el cargo el próximo 1 de septiembre, es difícil encontrarle racionalidad a la decisión adoptada.
Sí me parece adecuado que se haya abandonado la idea introducir los llamados "legisladores nacionales", que de acuerdo con la propuesta, hubieran sido electos de manera similar a los diputados al PARLACEN.
Los argumentos sobre el supuesto mejoramiento del nivel intelectual y profesional de la Asamblea nunca me han parecido suficientes. Y, por el contrario, hubiera creado una especie de "mini Senado" y jerarquías dentro del parlamento panameño, que debe seguir siendo unicameral y elegido por voto igualitario.
En ese orden de ideas, también encuentro positivo que se acabe con el monopolio de los partidos sobre las postulaciones para Legislador. La libre postulación permitirá que personalidades independientes y de reconocida valía puedan acceder al parlamento. Pero si bien esta norma es positiva, como su reglamentación quedará a criterio de la Ley, deberá tenerse especial cuidado para que no resulte ilusoria, como ocurre en la actualidad. Además, la postulación libre también debe permitirse para la Presidencia de la República.

101 años de Panamá América

 
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