Reformas constitucionales viables
Llama sobremanera la atención que algunos promotores de las reformas constitucionales insistan en discutir primero la vía para adoptarlas, anteponiéndola a la construcción del consenso necesario para garantizar su aceptación.
Es paradójico, además, que muchos promotores de las reformas no perciban la utilidad de una aproximación minimalista, concentrada en aspectos conceptualmente muy precisos, que es la que aseguraría una discusión rápida y exenta de complicaciones metafísicas y, por el contrario, insistan en extensas propuestas que incursionan hasta en lo cosmético. Si un proyecto de reformas es muy extenso o si se enfrasca en detalles adjetivos, es seguro que estará destinado a fracasar. Esa experiencia ya se vivió cuando el pueblo, en 1991, rechazó un paquete que comprendía sesenta artículos. Y también se vivió la experiencia contraria cuando se aprobó Título XIV sobre el Canal, que no requirió de referéndum porque al estar sustentado en un amplio consenso fue adoptado por la vía de dos asambleas sucesivas.
Tomando en cuenta lo expuesto, que como he dicho no es nuevo, pero que sigo considerando válido, me permito volver a presentar mi propuesta para lograr reformas constitucionales efectivas, prácticas y viables, que se resume así:
Identificar, mediante un diálogo sereno, un paquete de reformas sustantivas, mínimas y necesarias. Esto se hace descartando todas aquellas que, de manera evidente, no encuentren general acogida y, por tanto, no generarían consenso. En mi opinión no son más de diez, pero podría transar por algunas adicionales, si es que logran suficiente respaldo.
Acordar que el método o vía para adoptar las reformas no se discutirá como punto prioritario, sino que se dejará para el final. Como creo que el contenido es antes que el método, también creo que de llegarse a un consenso sobre las reformas, convenir en la vía para aprobarlas no ofrecerá mayores complicaciones.
Una vez depurado el contenido y la extensión de las reformas necesarias, celebrar un pacto de todas las fuerzas sociales y políticas, en el que éstas se comprometan a promover conjuntamente la difusión y compresión de las reformas consensuadas, para asegurar que cuenten con un amplio respaldo popular.
Una vez cumplidas las etapas previas, acordar la vía o método para adoptar las reformas.
Mi preferencia, la repito pues la he planteado anteriormente, es que las reformas sean aprobadas por la Asamblea saliente y por la entrante, que asumirá funciones el 1 de septiembre de 2004.
A esta última propuestas, es de esperar que se le oponga como argumento el poco tiempo de trabajo que le restaría a la Asamblea que fenece, pues, salvo que sea convocada a sesiones extraordinarias, sus actividades regulares culminarán el 30 de junio de 2004, y entre las elecciones y esa fecha sólo mediarán escasos 50 días calendarios.
Eso es cierto, pero también lo es que ese plazo bastaría, siempre y cuando no nos empeñemos en rehacer el universo y exista voluntad política para concertar y actuar, que es lo que cuenta para que pueda prosperar cualquier reforma constitucional.
Marcos Mariscal, representante del corregimiento de Pajonal de Penonomé, sostuvo que la sequía causa estragos en el caudal de los ríos y quebradas por la indiscriminada extracción de arena, pero principalmente por la deforestación que se da por parte de campesinos que queman para la siembra y para la venta.
Señaló en los próximos días que se reunirán con las entidades correspondientes para declarar reserva hídrica algunos sectores de Pajonal, porque de estos ríos dependen muchas comunidades para abastecerse de agua.
Por otro lado, en la comunidad de Guabas Arriba, en Antón, la escasez de agua es inminente, ya que en un principio llegaba con parásitos, a veces no llega y ahora el problema se ha reducido sólo a la escuela, en donde los estudiantes no tienen agua para abastecerse en los días laborables.
Esta escuela no es la única que confronta este problema, pues en Penonomé, la Simeón Conte carece del vital líquido desde hace más de un año, situación que afecta a más de 1300 estudiantes.
La escasez de agua también afecta a la Gobernación de la provincia de Coclé, lo que obliga a los trabajadores manuales a cargarla desde lejos y esto impide que se utilicen los sanitarios.
Según Eydis Bonilla, productora coclesana y representante de los productores a nivel nacional, el sector lechero se encuentra muy afectado por la sequía.
"Las lluvias no adecuadas que se registraron el mes pasado dañaron totalmente los pastos mejorados, éstos se pudrieron y no llovió lo suficiente para que volvieran a nacer, ahora no hay alimento para este ganado", señaló la productora.
La productora evitó dar cifras de las pérdidas que ha tenido el sector ganadero, sin embargo, aseguró que son cuantiosas y que sólo esperan el milagro de Dios para que llueva porque el Gobierno no los apoyará en nada.
Los ganaderos de la comunidad de El Coco de Penonomé también se encuentran preocupados, ya que según explicaron la reciente quema que se dio en el sector arrasó con sus pastos mejorados y llanuras de El Coco, que era el único alimento para las reses.
Rómulo Amaya, ganadero de El Coco de Penonomé, se siente preocupado porque no tiene comida para el ganado, pues los pastos se quemaron y la sequía lo afecta aún más, debido a que no tienen agua, ni pozos y menos de dónde buscar nuevas fuentes de alimentación.
Este ganadero teme que sus reses mueran de hambre y sed, porque no hay alternativa. "Sólo esperamos las lluvias y que Dios nos ayude", acotó.
Bonilla dijo que también el tomate, el melón, la sandía y la sal están confrontando problemas por las lluvias inesperadas, lo que ha generado un caos y no hay agua para continuar con estos proyectos.
En cuanto a las perforaciones de pozos, explicó que este proyecto fue suspendido por la nueva ministra de Desarrollo Agropecuario, Lineth Stanziola, y como parte del “Plan Sequía” se aprobó una partida para el mantenimiento del equipo de perforación de pozos, lo que fue paralizado por la titular. "No tenemos información si esto se reanudará", comentó el ganadero.
Agregó que el cultivo de arroz también ha sufrido grandes pérdidas en Coclé, que fue declarada zona roja por la sequía. Dijo que no se permiten las siembras si no son con sistemas de riego.
Por su parte, Félix Tejeira, presidente del sistema de riego de Lajas de Penonomé, explicó que en este sector han confrontado serios problemas, con sus consecuentes pérdidas. "Además no podemos utilizar la poca agua del río con la que contamos, porque una familia no permite que pasemos por su terreno para instalar el sistema de riego y, como no llueve, no podemos sembrar, hay hambre y no sabemos qué hacer", expresó.
El problema de la sequía en Coclé ha comenzado a afectar en gran medida, no sólo al ganado, sino también a las comunidades y las escuelas que no tienen agua, y lo más preocupante es que la dirección regional del IDAAN no da respuestas ni alternativas, al igual que el MIDA y otras entidades del gobierno.