Rejuego de números y letras
Antes de las pasadas elecciones escribí dos artículos, uno sobre el fatídico 11 y otro en torno al intento de convertir este número en la letra M. Después de una pesadilla la noche del 2 de mayo, vi no sólo que el 11 se convirtió en M, sino también en legisladores, alcaldes, representantes de corregimientos, y me pareció soñar que hasta el Tribunal Electoral se convirtió en un "sí se puede".
Bueno, después de volver a la realidad y que se me bajaran los "chichones" de la golpiza, veo que no fue un sueño y que la M no sólo quedó con todo, sino que hasta tiene un "Bin Bin" que le cante al son de las maracas de RB, y quedó también con un PP.
Al principio de mi sueño no entendía porque DC se convertía en PP, pero al despertar entendí que era un "Parche Pegao", y me parece que el adhesivo utilizado no es de buena calidad, y creo que este PP no durará "pegado" mucho tiempo.
Viendo el futuro de la M, éste pinta muy difícil y le tocará remediar los males que por herencia nos dejó el 11. La tarea principal será, en mi concepto, sacar a flote a la CSS para que no siga el camino de la CIS (Caja de Inseguridad Social), y para esto deberá tomar medidas enérgicas, que probablemente no serán populares, pero lo importante es salvar al Seguro Social con una buena administración no ligada a la política.
En su propaganda la M siempre nos decía 0 corrupción en su gobierno, pero seamos realistas porque es imposible ir del grado de corrupción actual a cero, ya que esto sería una utopía. Sin embargo, sí le pedimos que la reduzca, y la mejor manera es ir de arriba hacia abajo: primero los monos gordos que exigen grandes coimas para otorgar jugosos contratos, después cortar los "favores" en las oficinas públicas, y por último el "ahorro" que nos proporcionan los del tránsito para no tener que pagar más por las boletas. Para esto la M debe gobernar con la F de firmeza, y no por esto con la P de prepotente como algunos de sus antecesores, ya que esto no quita que pueda gobernar con la H de humildad.
Volviendo al alfabeto, como dije en mi artículo anterior, la M debe cuidarse de algunas letras a su alrededor, pues no ha empezado a gobernar, y ya se le escapó pintada de blanco una X, de las que se utilizan en los envases de alcohol desnaturalizado. Recuerde que la X aunque se vista de blanco X se queda. También vea a su lado y encontrará la L, letra muy importante, ya que la L es de la lupa con la que deberá examinar bien a las malas letras para que no se le escapen, y además será también la lupa con que el pueblo verá sus actuaciones muy de cerca.
Hubo también en las elecciones una letra muy importante para la M, es la T, y que no deberá olvidar al conformar su equipo. Los equipos ganadores siempre cuentan con " buenas" letras con experiencia, combinadas con letras jóvenes que le dan energía al equipo. Si la M en realidad quiere cambiar la imagen que siempre ha tenido su partido asociado a la dictadura, puede comenzar con una tarea muy fácil, eliminar el 11 de su bandera. Aunque admito que no es en la misma proporción, no creo que un partido político en Europa sea bien visto con una "swástica" como su símbolo. Aquí en Panamá, a los que no nos dieron "magnesia" cuando jóvenes, tampoco nos gusta que nos recuerden lo que significa el 11.
Hablando de bandera, aunque asumo que no es ilegal, no me parece correcto que los colores de un partido político sean los mismos que los de la bandera del país. Para esto hay una solución muy simple, además de eliminar el 11, añada el color verde de su PP. A pesar que la M tiene toda la orquesta a su favor, y con esto puede hacer un gobierno sin oposición por donde se mire, debe tener mucho cuidado que las notas de la sinfonía no se salgan de tono, porque tendrá al pueblo recordándole las palabras del fundador del partido del 11: " Díganme lo malo, que lo bueno ya yo lo sé" .
Por el futuro de Panamá le pedimos a la M que pise firme, pero con cautela, no vaya a dar malos pasos o sufrir empujones de algunas letras como las X que lo rodean. Por lo pronto, cuando vaya a un restaurante no pediré sopa ni de letras ni de números.
Bueno, después de volver a la realidad y que se me bajaran los "chichones" de la golpiza, veo que no fue un sueño y que la M no sólo quedó con todo, sino que hasta tiene un "Bin Bin" que le cante al son de las maracas de RB, y quedó también con un PP.
Al principio de mi sueño no entendía porque DC se convertía en PP, pero al despertar entendí que era un "Parche Pegao", y me parece que el adhesivo utilizado no es de buena calidad, y creo que este PP no durará "pegado" mucho tiempo.
Viendo el futuro de la M, éste pinta muy difícil y le tocará remediar los males que por herencia nos dejó el 11. La tarea principal será, en mi concepto, sacar a flote a la CSS para que no siga el camino de la CIS (Caja de Inseguridad Social), y para esto deberá tomar medidas enérgicas, que probablemente no serán populares, pero lo importante es salvar al Seguro Social con una buena administración no ligada a la política.
En su propaganda la M siempre nos decía 0 corrupción en su gobierno, pero seamos realistas porque es imposible ir del grado de corrupción actual a cero, ya que esto sería una utopía. Sin embargo, sí le pedimos que la reduzca, y la mejor manera es ir de arriba hacia abajo: primero los monos gordos que exigen grandes coimas para otorgar jugosos contratos, después cortar los "favores" en las oficinas públicas, y por último el "ahorro" que nos proporcionan los del tránsito para no tener que pagar más por las boletas. Para esto la M debe gobernar con la F de firmeza, y no por esto con la P de prepotente como algunos de sus antecesores, ya que esto no quita que pueda gobernar con la H de humildad.
Volviendo al alfabeto, como dije en mi artículo anterior, la M debe cuidarse de algunas letras a su alrededor, pues no ha empezado a gobernar, y ya se le escapó pintada de blanco una X, de las que se utilizan en los envases de alcohol desnaturalizado. Recuerde que la X aunque se vista de blanco X se queda. También vea a su lado y encontrará la L, letra muy importante, ya que la L es de la lupa con la que deberá examinar bien a las malas letras para que no se le escapen, y además será también la lupa con que el pueblo verá sus actuaciones muy de cerca.
Hubo también en las elecciones una letra muy importante para la M, es la T, y que no deberá olvidar al conformar su equipo. Los equipos ganadores siempre cuentan con " buenas" letras con experiencia, combinadas con letras jóvenes que le dan energía al equipo. Si la M en realidad quiere cambiar la imagen que siempre ha tenido su partido asociado a la dictadura, puede comenzar con una tarea muy fácil, eliminar el 11 de su bandera. Aunque admito que no es en la misma proporción, no creo que un partido político en Europa sea bien visto con una "swástica" como su símbolo. Aquí en Panamá, a los que no nos dieron "magnesia" cuando jóvenes, tampoco nos gusta que nos recuerden lo que significa el 11.
Hablando de bandera, aunque asumo que no es ilegal, no me parece correcto que los colores de un partido político sean los mismos que los de la bandera del país. Para esto hay una solución muy simple, además de eliminar el 11, añada el color verde de su PP. A pesar que la M tiene toda la orquesta a su favor, y con esto puede hacer un gobierno sin oposición por donde se mire, debe tener mucho cuidado que las notas de la sinfonía no se salgan de tono, porque tendrá al pueblo recordándole las palabras del fundador del partido del 11: " Díganme lo malo, que lo bueno ya yo lo sé" .
Por el futuro de Panamá le pedimos a la M que pise firme, pero con cautela, no vaya a dar malos pasos o sufrir empujones de algunas letras como las X que lo rodean. Por lo pronto, cuando vaya a un restaurante no pediré sopa ni de letras ni de números.