Releyendo la Declaración de Principios del Partido Popular
Hay en política gente para quien la declaración de principios de un partido no vale más que el papel sobre el cual está escrita, pues piensa que la política es sólo el arte de lo posible y lo posible se mide por las oportunidades para realizarlo. Son realistas a medias, al no tomar en cuenta la posibilidad de ampliar las oportunidades. Pero también hay gente que sabe que la declaración de principios no es la política. Esta es el esfuerzo por vivir de acuerdo con los principios en circunstancias cambiantes y por ello con acciones diferenciadas según las circunstancias. Para ellos, la política es el arte de hacer posible lo necesario para mejorar la realidad que se vive lo más que se pueda. Son realistas, pero de un realismo integral, que abarca los ideales en función de los cuales cambiamos nuestra actuación para cambiar la realidad. En la medida en que predominen en un partido, unos u otros la política resultante será diferente.
Hoy, domingo 15 de diciembre, el Partido Popular reúne a unos 105 dirigentes de todo el país en su Directorio Nacional para discutir su estrategia de cara a las elecciones del 2004 y tomar algunas decisiones que comiencen a enrumbarlo de tal manera que pueda potenciar su contribución al bien común. Para guiarme en la discusión y decisión he releído la Declaración de Principios que se aprobó en el Congreso en el que el PDC se transformó en Partido Popular, con gente proveniente, según la misma Declaración de "diferentes corrientes de pensamiento democrático", integradas "en virtud de una concepción de la persona humana, de la sociedad y de la historia que caracteriza el humanismo cristiano o humanismo integral". De hecho elegimos en ese congreso, entre nuestras autoridades, a personas que habían militado en Papá Egoró, en Renovación Civilista, en el PNP y también en el Partido Arnulfista y en el PRD. En realidad, no hay partido ni precandidato que no incluya a antiguos miembros de otros partidos, incluso del PRD, entre sus miembros o seguidores, ni ha habido gobierno democrático desde 1989 que no haya integrado personas de muy diversa procedencia, incluso del régimen anterior, pero ello se ha hecho muchas veces a escondidas y no a la luz pública.
Insistiendo en el papel central de la persona humana en su vida en comunidad, nuestra Declaración afirma que "el ser panameño o panameña nos invita a compartir la historia y el futuro de nuestra nación". De cara a la descomposición, la desilusión y la desconfianza que afectan a nuestra sociedad, "nos imponemos la misión nacional de ejercer la política de manera a unificar nuestro pueblo, suscitar su confianza y devolverle la esperanza".
La unificación de nuestro pueblo se plantea así como tarea prioritaria. Esta unificación es más difícil y más urgente entre quienes han sido adversarios más encarnizados. La reconciliación entre antagonistas representa un signo especial de que, sin olvidar el pasado, nuestra sociedad está decidida a construir un futuro donde quepamos todos, donde ningún panameño vuelva a ser verdugo de otro panameño y ningún conflicto entre panameños provoque otra intervención armada extranjera.
Reafirmando los derechos humanos, la vitalidad de la sociedad civil y la importancia de la familia, nuestra Declaración destaca la Nación como forma de la comunidad global de vida y de valores que ha adoptado la sociedad civil panameña, cuya identidad hemos de reforzar, sobre todo ahora que se ha logrado la plena panameñización del Canal y que vamos a celebrar nuestro primer centenario como República Independiente. Por otra parte, concibe el Estado como instrumento de la sociedad nacional para que prevalezcan las condiciones del bien común, a través de la práctica de la solidaridad y de la subsidiariedad, con un gobierno escogido en elecciones libres y sujeto a la alternabilidad. Como sistema de gobierno propugna por la democracia, pero sujeta a un permanente perfeccionamiento en cuanto a una administración de justicia efectiva e independiente, a un mejor equilibrio entre el Poder Ejecutivo y la Asamblea Legislativa y a la descentralización del gobierno.
Nuestra Declaración critica el bipartidismo en cuanto limita y empobrece las alternativas políticas, y por ello nuestro partido se presenta "como alternativa nueva, tornada hacia el futuro". ¿Debemos por ello discutir cómo se presentaría la elección del 2004 si el candidato que apoyamos en 1999 hubiera aceptado nuestra propuesta de comenzar desde entonces, con tiempo y mancomunadamente, el fortalecimiento y engrandecimiento del Partido Popular, en vez de él encaminarse al reingreso al Partido Arnulfista para tratar de ser su candidato? ¿También debemos discutir si él ahora volviera a proponer la tercera fuerza, si se le tomaría en serio? En consecuencia, debemos mantenernos como "alternativa nueva", pero debemos discutir si ésta sólo se puede expresar como tercera fuerza o si también puede expresarse como demostración de coraje en superar los prejuicios para poder darle al país un buen gobierno a partir de la oposición al desastre que ha generado la ineptitud y la corrupción del actual Gobierno.
Luego nuestra declaración aborda la economía, el desarrollo humano, la globalización, la integración y el nuevo orden internacional, lo cual ha de influir sobre el programa del acuerdo electoral y gubernamental en el que participemos.
Nada me sería más grato que el Partido Popular pudiera por cuenta propia presentar su propio candidato. Pero debemos discutir si nuestro nivel de aceptación en la opinión pública y si nuestra preparación de organización, de personal y de recursos son los adecuados para este fin. ¿Y si pensamos que todavía tenemos un trecho que recorrer para esa eventualidad, no debemos entonces considerar un acuerdo con otras fuerzas?
No tiene nada de contradictorio ni de inmoral haber luchado contra el PRD, cuando su jerarquía era castrense, funcionaba como el brazo político de la dictadura y se beneficiaba del fraude propiciado por los militares, y llegar después de catorce años de democracia a un acuerdo político programático con la dirigencia actual de dicho partido sobre la base de una candidatura presidencial compartida, ahora que su régimen interno es tan democrático como el del Partido Popular y mucho más que el de los otros partidos, que su práctica política ha aceptado la vigencia en el país del civilismo democrático y que ha logrado el apoyo genuinamente electoral de importantes sectores del electorado para elegir un presidente y numerosos alcaldes, legisladores y representantes.
Las discusiones que tengamos sobre estos temas determinarán si tomamos la decisión de explorar formalmente la posibilidad de un acuerdo integral, electoral y de gobierno, con el PRD e independientes provenientes de las organizaciones de la sociedad civil, a partir de la oposición al rotundo fracaso que representa el actual Gobierno y con un programa preciso de perfeccionamiento de la democracia y de desarrollo humano efectivo, o si dilatamos más nuestra decisión, con el grave riesgo de que el partido se desgaste en la incertidumbre y termine por no jugar un papel significativo en el escenario electoral del 2004. En la primera hipótesis, el Partido Popular podría atraer un porcentaje significativo de electores que ven en la oposición la mejor oportunidad de una alternativa al actual Gobierno, pero no quiere adjudicarle un poder excesivo a un solo partido para que no se ensimisme y se sienta tentado a retroceder al autoritarismo de antaño o a los presidencialismos exagerados, insensibles e impositivos más recientes.
Es de esperar que el Directorio del Partido Popular sepa, con realismo integral, ser fiel a lo mejor en la herencia del PDC: no recorrer caminos trillados, sino tener el coraje de abrir brecha hacia un nuevo horizonte para nuestro pueblo y nuestro país.
(ariyan@sinfo.net)
Este era mucho más grande, "el big mama", dijo Dionicia. Una torre inmensa es parte del diseño y casi incrustadas en la propia piedra, las ramas de "mata palo", una planta típica de la región, atraviesan las paredes como parte del decorado. Sin embargo, algunos de los expedicionarios y los propios nativos consideran que precisamente sus raíces contribuyen a mantener de pie la estructura.
"Las raíces están dentro de las piedras y las amarran. En el momento que la vegetación se muere las piedras comienzan a caerse", asegura Osorio, por lo que "se necesita un trabajo de consolidación de las ruinas a través de arqueólogos, arquitectos restauradores... es toda una empresa, pero se requiere presupuesto".
Al frente del edificio se ubican los ventanales, en varias dimensiones, lo que obedece, según se cree, a un intento por reducir el impacto de entrada de los ataques o disparos.
El también historiador y profesor Alvaro Menéndez Franco, las describe como "fosos elevados para que no los pudieran atacar desde tierra. Los soldados entraban y los fosos se levantaban con cadena y había un hueco tan profundo que no era posible subir". Esto constituía su defensa. De frente tenían batería de cañones a varios niveles. En el caso de Portobelo, por ejemplo, los fuertes llegaban a ser ocupados hasta por unos 500 soldados.
El valor histórico de Darién es evidente en cada uno de los pasajes narrados por los conocedores de la historia panameña. Los doctores Patricia Pizzurno y Celestino Andrés Araúz lo subrayan en su libro " El Panamá Hispano (1501 - 1821)", donde señalan: "los españoles encontraron en Darién un lugar estratégico para realizar sus expediciones de descubrimiento y conquista, tanto en el interior de la región como en el propio Golfo de Urabá".
Menéndez Franco, por su parte, relató con sumo detalle a El Panamá América en su oficina de la Universidad de Las Américas, esa historia del Panamá del XVI que conoce al dedillo. En su narración citaba fechas y pasajes apasionantes y poco conocidos.
"Los españoles estuvieron presentes en el Pacífico desde 1508, cuando intentaron la fundación de algunos españoles, concretándose la de Santa María La Antigua del Darién, en 1510".
Es también un convencido del potencial económico de esta provincia. "Donde más oro se encuentra en toda América es en los ríos de Darién", explica. Se encontró plata en México y Perú, minerales en lo que hoy es Bolivia, piedras preciosas en Sudamérica y México, mas no oro.
Justo un año antes había surgido Nombre de Dios, en el límite de lo que hoy es Colón y San Blas. Los españoles se vieron forzados a la construcción de varios fuertes militares a lo largo de la región a raíz de las incursiones de corsarios y piratas.
El historiador considera que las estructuras estudiadas actualmente por el INAC pueden responder a una ruta tardía a la que se ven obligados los españoles porque los piratas conocían los caminos utilizados.
Los fuertes de la Isla El Encanto y sus alrededores podrían ser el punto de partida hasta el Archipiélago de Las Perlas para saltar a las costas de Coclé, pero de hecho, "son fortiles defendiendo la riqueza española". La plática de Menéndez Franco estaba repleta de episodios, que contados con la facilidad de sus palabras, nos transportaban al meollo del asunto.
Su descripción transmite el olor de la pólvora de los cañonazos de aquellos enfrentamientos por la posesión del oro y dibuja a los conquistadores poniendo el primer pie en las tierras descubiertas. Y es que en esta ruta "no se encontró oro pero sí las perlas de mayor tamaño del mundo". Para muestra, un botón.
"La perla de mayor tamaño pescada jamás fue sacada del Archipiélago de Las Perlas, en la Isla de San Miguel, que estuvo por mucho tiempo en la corona de España, llamada La Peregrina y Felipe II se la regaló a la reina de Inglaterra".
Prosiguió. "En una subasta el actor de cine Richard Burton la compró y se la regaló a su esposa Elizabeth Taylor, quien la conserva. Omar Torrijos quiso enviarme a que hablara con ella en Londres para que se la vendiera a Panamá para incorporarla al Museo del Hombre Panameño, pero él murió y yo no pude hacer nada"... Esta ruta, según dice, puede ser comparada con otra que parte desde Natá hasta el Lago Gatún, donde fueron aniquilados piratas.
El turno tocaría ahora a las cuevas que también son objeto de estudio de la institución. Después de pasar por el poblado de Punta Alegre, un sitio caracterizado por su actividad económica basada en la comercialización de mariscos, fue necesario escalar antes un cerro desde donde la vista hacia el mar es indescriptible, lo que le ha valido el título entre los moradores, de "El Mirador".
Arriba esperaban por nosotros Bernuil, Jorge, Tolín y Plinio, cuatro indígenas que habían limpiado el camino para hacerlo más transitable. Se trataba de una empinada topografía que giraba a manera de circunferencia hasta la cúspide. Una vez allá, en la cima, todo el suplicio del recorrido es olvidado.
Los senderos de piedra utilizados por los españoles aún pueden verse. Se definen calles y caminos en medio de una nutrida vida silvestre.
Mientras, en las faldas de aquel cerro, la primera cueva que visitamos permanecía repleta de murciélagos, como era de esperarse. Más adelante, en Punta Cueca, ubicamos la segunda. Allí los trabajos del INAC llevan ya varios meses. Su exploración significó el derribo de gigantescas piedras que fueron dando paso a múltiples hipótesis relativas a la existencia de importantes riquezas al fondo de la cueva.
No obstante, de lo que sí existe una teoría confirmada y, sobre todo, respetada, es "de no atentar contra la cultura indígena presente en estas áreas", según dijo Ruiloba.
El indio Plinio nos lo explicaría después. "Se enciende un tabaco cuando uno llega porque así lo pide el espíritu del español que habitó esta cueva, además se le coloca una vela verde, agua y vino", nos dijo y de inmediato agregó "tampoco se permiten chistes dentro de ella, ni beber o fumar y mucho menos relaciones sexuales".
A nuestra salida del sitio uno de los expedicionarios encendía el tabaco, tal como Plinio lo dijo. Para Menéndez Franco las cuevas tienen un "doble carácter". Son lugares naturales y militares para guardar no sólo riquezas, sino también víveres y armas.
Lo cierto es que la historia de estas tierras es aún un "gran misterio en espera de exhaustivas investigaciones". Mientras éstas concluyan, sus habitantes permanecerán en ellas como los más fieles guardianes de una época fantástica.
A pocos minutos de Playa Brava, después del pueblo de Punta Alegre, se divisa un terreno por donde los pescadores de esta región, de Garachiné y Taimatí, dicen que desciende desde la montaña, una cadena de oro. Se cuenta que en Perú se le hizo un regalo a un galeón español que llegó a Lima. La reina recibió una cadena y un ancla de oro.
El arca vino cargada con tesoros y en las costas de Patiño sufrió un ataque de piratas. Al salir mal librado, descargó la mitad del oro, el resto siguió en el galeón y éste se hundió justo en la sima de esta montaña. En noches de semana santa se le ve alumbrando.
En un morro (monte pequeño) también en las costas de Patiño, llegaron una vez unos marines norteamericanos y acordonaron el área, impidiéndole el paso a los pescadores. Trajeron helicópteros de dos hélices y se llevaron unos cañones que se dice, eran de los galeones.
Por allá por los años "70 llegó a estas costas un barco de ingleses. Algunos muchachos de entonces lo abordaron para preguntarles si querían comprar langostas. Los navegantes les mostraron un mapa y les dijeron que andaban tras tres cofres con riqueza que estaban en una cueva.
Frente al poblado de Mogocénega, en Punta La Virgen, un niño estaba pescando y sacó un pedazo de lona que se dice que cubría un millonario tesoro. Los adultos intentaron llegar al lugar para explorar, pero el pequeño se desmayó una y otra vez y los lugareños lo tomaron como una premonición y allí terminó todo. Nada más se ha sabido desde entonces.
Los indios de estas tierras hablaban inglés y francés para aliarse con los piratas y los guiaban por la espesura de la selva en contra de los españoles.
Hoy, domingo 15 de diciembre, el Partido Popular reúne a unos 105 dirigentes de todo el país en su Directorio Nacional para discutir su estrategia de cara a las elecciones del 2004 y tomar algunas decisiones que comiencen a enrumbarlo de tal manera que pueda potenciar su contribución al bien común. Para guiarme en la discusión y decisión he releído la Declaración de Principios que se aprobó en el Congreso en el que el PDC se transformó en Partido Popular, con gente proveniente, según la misma Declaración de "diferentes corrientes de pensamiento democrático", integradas "en virtud de una concepción de la persona humana, de la sociedad y de la historia que caracteriza el humanismo cristiano o humanismo integral". De hecho elegimos en ese congreso, entre nuestras autoridades, a personas que habían militado en Papá Egoró, en Renovación Civilista, en el PNP y también en el Partido Arnulfista y en el PRD. En realidad, no hay partido ni precandidato que no incluya a antiguos miembros de otros partidos, incluso del PRD, entre sus miembros o seguidores, ni ha habido gobierno democrático desde 1989 que no haya integrado personas de muy diversa procedencia, incluso del régimen anterior, pero ello se ha hecho muchas veces a escondidas y no a la luz pública.
Insistiendo en el papel central de la persona humana en su vida en comunidad, nuestra Declaración afirma que "el ser panameño o panameña nos invita a compartir la historia y el futuro de nuestra nación". De cara a la descomposición, la desilusión y la desconfianza que afectan a nuestra sociedad, "nos imponemos la misión nacional de ejercer la política de manera a unificar nuestro pueblo, suscitar su confianza y devolverle la esperanza".
La unificación de nuestro pueblo se plantea así como tarea prioritaria. Esta unificación es más difícil y más urgente entre quienes han sido adversarios más encarnizados. La reconciliación entre antagonistas representa un signo especial de que, sin olvidar el pasado, nuestra sociedad está decidida a construir un futuro donde quepamos todos, donde ningún panameño vuelva a ser verdugo de otro panameño y ningún conflicto entre panameños provoque otra intervención armada extranjera.
Reafirmando los derechos humanos, la vitalidad de la sociedad civil y la importancia de la familia, nuestra Declaración destaca la Nación como forma de la comunidad global de vida y de valores que ha adoptado la sociedad civil panameña, cuya identidad hemos de reforzar, sobre todo ahora que se ha logrado la plena panameñización del Canal y que vamos a celebrar nuestro primer centenario como República Independiente. Por otra parte, concibe el Estado como instrumento de la sociedad nacional para que prevalezcan las condiciones del bien común, a través de la práctica de la solidaridad y de la subsidiariedad, con un gobierno escogido en elecciones libres y sujeto a la alternabilidad. Como sistema de gobierno propugna por la democracia, pero sujeta a un permanente perfeccionamiento en cuanto a una administración de justicia efectiva e independiente, a un mejor equilibrio entre el Poder Ejecutivo y la Asamblea Legislativa y a la descentralización del gobierno.
Nuestra Declaración critica el bipartidismo en cuanto limita y empobrece las alternativas políticas, y por ello nuestro partido se presenta "como alternativa nueva, tornada hacia el futuro". ¿Debemos por ello discutir cómo se presentaría la elección del 2004 si el candidato que apoyamos en 1999 hubiera aceptado nuestra propuesta de comenzar desde entonces, con tiempo y mancomunadamente, el fortalecimiento y engrandecimiento del Partido Popular, en vez de él encaminarse al reingreso al Partido Arnulfista para tratar de ser su candidato? ¿También debemos discutir si él ahora volviera a proponer la tercera fuerza, si se le tomaría en serio? En consecuencia, debemos mantenernos como "alternativa nueva", pero debemos discutir si ésta sólo se puede expresar como tercera fuerza o si también puede expresarse como demostración de coraje en superar los prejuicios para poder darle al país un buen gobierno a partir de la oposición al desastre que ha generado la ineptitud y la corrupción del actual Gobierno.
Luego nuestra declaración aborda la economía, el desarrollo humano, la globalización, la integración y el nuevo orden internacional, lo cual ha de influir sobre el programa del acuerdo electoral y gubernamental en el que participemos.
Nada me sería más grato que el Partido Popular pudiera por cuenta propia presentar su propio candidato. Pero debemos discutir si nuestro nivel de aceptación en la opinión pública y si nuestra preparación de organización, de personal y de recursos son los adecuados para este fin. ¿Y si pensamos que todavía tenemos un trecho que recorrer para esa eventualidad, no debemos entonces considerar un acuerdo con otras fuerzas?
No tiene nada de contradictorio ni de inmoral haber luchado contra el PRD, cuando su jerarquía era castrense, funcionaba como el brazo político de la dictadura y se beneficiaba del fraude propiciado por los militares, y llegar después de catorce años de democracia a un acuerdo político programático con la dirigencia actual de dicho partido sobre la base de una candidatura presidencial compartida, ahora que su régimen interno es tan democrático como el del Partido Popular y mucho más que el de los otros partidos, que su práctica política ha aceptado la vigencia en el país del civilismo democrático y que ha logrado el apoyo genuinamente electoral de importantes sectores del electorado para elegir un presidente y numerosos alcaldes, legisladores y representantes.
Las discusiones que tengamos sobre estos temas determinarán si tomamos la decisión de explorar formalmente la posibilidad de un acuerdo integral, electoral y de gobierno, con el PRD e independientes provenientes de las organizaciones de la sociedad civil, a partir de la oposición al rotundo fracaso que representa el actual Gobierno y con un programa preciso de perfeccionamiento de la democracia y de desarrollo humano efectivo, o si dilatamos más nuestra decisión, con el grave riesgo de que el partido se desgaste en la incertidumbre y termine por no jugar un papel significativo en el escenario electoral del 2004. En la primera hipótesis, el Partido Popular podría atraer un porcentaje significativo de electores que ven en la oposición la mejor oportunidad de una alternativa al actual Gobierno, pero no quiere adjudicarle un poder excesivo a un solo partido para que no se ensimisme y se sienta tentado a retroceder al autoritarismo de antaño o a los presidencialismos exagerados, insensibles e impositivos más recientes.
Es de esperar que el Directorio del Partido Popular sepa, con realismo integral, ser fiel a lo mejor en la herencia del PDC: no recorrer caminos trillados, sino tener el coraje de abrir brecha hacia un nuevo horizonte para nuestro pueblo y nuestro país.
(ariyan@sinfo.net)
Este era mucho más grande, "el big mama", dijo Dionicia. Una torre inmensa es parte del diseño y casi incrustadas en la propia piedra, las ramas de "mata palo", una planta típica de la región, atraviesan las paredes como parte del decorado. Sin embargo, algunos de los expedicionarios y los propios nativos consideran que precisamente sus raíces contribuyen a mantener de pie la estructura.
"Las raíces están dentro de las piedras y las amarran. En el momento que la vegetación se muere las piedras comienzan a caerse", asegura Osorio, por lo que "se necesita un trabajo de consolidación de las ruinas a través de arqueólogos, arquitectos restauradores... es toda una empresa, pero se requiere presupuesto".
Al frente del edificio se ubican los ventanales, en varias dimensiones, lo que obedece, según se cree, a un intento por reducir el impacto de entrada de los ataques o disparos.
El también historiador y profesor Alvaro Menéndez Franco, las describe como "fosos elevados para que no los pudieran atacar desde tierra. Los soldados entraban y los fosos se levantaban con cadena y había un hueco tan profundo que no era posible subir". Esto constituía su defensa. De frente tenían batería de cañones a varios niveles. En el caso de Portobelo, por ejemplo, los fuertes llegaban a ser ocupados hasta por unos 500 soldados.
El valor histórico de Darién es evidente en cada uno de los pasajes narrados por los conocedores de la historia panameña. Los doctores Patricia Pizzurno y Celestino Andrés Araúz lo subrayan en su libro " El Panamá Hispano (1501 - 1821)", donde señalan: "los españoles encontraron en Darién un lugar estratégico para realizar sus expediciones de descubrimiento y conquista, tanto en el interior de la región como en el propio Golfo de Urabá".
Menéndez Franco, por su parte, relató con sumo detalle a El Panamá América en su oficina de la Universidad de Las Américas, esa historia del Panamá del XVI que conoce al dedillo. En su narración citaba fechas y pasajes apasionantes y poco conocidos.
"Los españoles estuvieron presentes en el Pacífico desde 1508, cuando intentaron la fundación de algunos españoles, concretándose la de Santa María La Antigua del Darién, en 1510".
Es también un convencido del potencial económico de esta provincia. "Donde más oro se encuentra en toda América es en los ríos de Darién", explica. Se encontró plata en México y Perú, minerales en lo que hoy es Bolivia, piedras preciosas en Sudamérica y México, mas no oro.
Justo un año antes había surgido Nombre de Dios, en el límite de lo que hoy es Colón y San Blas. Los españoles se vieron forzados a la construcción de varios fuertes militares a lo largo de la región a raíz de las incursiones de corsarios y piratas.
El historiador considera que las estructuras estudiadas actualmente por el INAC pueden responder a una ruta tardía a la que se ven obligados los españoles porque los piratas conocían los caminos utilizados.
Los fuertes de la Isla El Encanto y sus alrededores podrían ser el punto de partida hasta el Archipiélago de Las Perlas para saltar a las costas de Coclé, pero de hecho, "son fortiles defendiendo la riqueza española". La plática de Menéndez Franco estaba repleta de episodios, que contados con la facilidad de sus palabras, nos transportaban al meollo del asunto.
Su descripción transmite el olor de la pólvora de los cañonazos de aquellos enfrentamientos por la posesión del oro y dibuja a los conquistadores poniendo el primer pie en las tierras descubiertas. Y es que en esta ruta "no se encontró oro pero sí las perlas de mayor tamaño del mundo". Para muestra, un botón.
"La perla de mayor tamaño pescada jamás fue sacada del Archipiélago de Las Perlas, en la Isla de San Miguel, que estuvo por mucho tiempo en la corona de España, llamada La Peregrina y Felipe II se la regaló a la reina de Inglaterra".
Prosiguió. "En una subasta el actor de cine Richard Burton la compró y se la regaló a su esposa Elizabeth Taylor, quien la conserva. Omar Torrijos quiso enviarme a que hablara con ella en Londres para que se la vendiera a Panamá para incorporarla al Museo del Hombre Panameño, pero él murió y yo no pude hacer nada"... Esta ruta, según dice, puede ser comparada con otra que parte desde Natá hasta el Lago Gatún, donde fueron aniquilados piratas.
El turno tocaría ahora a las cuevas que también son objeto de estudio de la institución. Después de pasar por el poblado de Punta Alegre, un sitio caracterizado por su actividad económica basada en la comercialización de mariscos, fue necesario escalar antes un cerro desde donde la vista hacia el mar es indescriptible, lo que le ha valido el título entre los moradores, de "El Mirador".
Arriba esperaban por nosotros Bernuil, Jorge, Tolín y Plinio, cuatro indígenas que habían limpiado el camino para hacerlo más transitable. Se trataba de una empinada topografía que giraba a manera de circunferencia hasta la cúspide. Una vez allá, en la cima, todo el suplicio del recorrido es olvidado.
Los senderos de piedra utilizados por los españoles aún pueden verse. Se definen calles y caminos en medio de una nutrida vida silvestre.
Mientras, en las faldas de aquel cerro, la primera cueva que visitamos permanecía repleta de murciélagos, como era de esperarse. Más adelante, en Punta Cueca, ubicamos la segunda. Allí los trabajos del INAC llevan ya varios meses. Su exploración significó el derribo de gigantescas piedras que fueron dando paso a múltiples hipótesis relativas a la existencia de importantes riquezas al fondo de la cueva.
No obstante, de lo que sí existe una teoría confirmada y, sobre todo, respetada, es "de no atentar contra la cultura indígena presente en estas áreas", según dijo Ruiloba.
El indio Plinio nos lo explicaría después. "Se enciende un tabaco cuando uno llega porque así lo pide el espíritu del español que habitó esta cueva, además se le coloca una vela verde, agua y vino", nos dijo y de inmediato agregó "tampoco se permiten chistes dentro de ella, ni beber o fumar y mucho menos relaciones sexuales".
A nuestra salida del sitio uno de los expedicionarios encendía el tabaco, tal como Plinio lo dijo. Para Menéndez Franco las cuevas tienen un "doble carácter". Son lugares naturales y militares para guardar no sólo riquezas, sino también víveres y armas.
Lo cierto es que la historia de estas tierras es aún un "gran misterio en espera de exhaustivas investigaciones". Mientras éstas concluyan, sus habitantes permanecerán en ellas como los más fieles guardianes de una época fantástica.
A pocos minutos de Playa Brava, después del pueblo de Punta Alegre, se divisa un terreno por donde los pescadores de esta región, de Garachiné y Taimatí, dicen que desciende desde la montaña, una cadena de oro. Se cuenta que en Perú se le hizo un regalo a un galeón español que llegó a Lima. La reina recibió una cadena y un ancla de oro.
El arca vino cargada con tesoros y en las costas de Patiño sufrió un ataque de piratas. Al salir mal librado, descargó la mitad del oro, el resto siguió en el galeón y éste se hundió justo en la sima de esta montaña. En noches de semana santa se le ve alumbrando.
En un morro (monte pequeño) también en las costas de Patiño, llegaron una vez unos marines norteamericanos y acordonaron el área, impidiéndole el paso a los pescadores. Trajeron helicópteros de dos hélices y se llevaron unos cañones que se dice, eran de los galeones.
Por allá por los años "70 llegó a estas costas un barco de ingleses. Algunos muchachos de entonces lo abordaron para preguntarles si querían comprar langostas. Los navegantes les mostraron un mapa y les dijeron que andaban tras tres cofres con riqueza que estaban en una cueva.
Frente al poblado de Mogocénega, en Punta La Virgen, un niño estaba pescando y sacó un pedazo de lona que se dice que cubría un millonario tesoro. Los adultos intentaron llegar al lugar para explorar, pero el pequeño se desmayó una y otra vez y los lugareños lo tomaron como una premonición y allí terminó todo. Nada más se ha sabido desde entonces.
Los indios de estas tierras hablaban inglés y francés para aliarse con los piratas y los guiaban por la espesura de la selva en contra de los españoles.