Rendición de cuentas: una nueva era
Hace 12 años se reunieron en Roma líderes del mundo para establecer la Corte Penal Internacional. Rara vez antes de la fundación de la ONU se había tomado una medida decisiva en favor de la paz, la justicia y los derechos humanos.
El 31 de mayo, las naciones vuelven a reunirse, esta vez en Kampala (Uganda) para llevar a cabo el primer examen oficial del Tratado de Roma. Ello brinda una oportunidad no sólo para evaluar los progresos realizados, sino también para construir con miras al futuro.
En mi calidad de Secretario General de la ONU, he llegado a apreciar cuan eficaz puede ser la Corte Penal Internacional, y cuánto camino ya hemos recorrido. Hace un decenio, pocos podrían haber imaginado que hoy la Corte estaría funcionando plenamente, investigando y juzgando a los responsables de actos de genocidio, crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad en un número cada vez mayor de países.
Hemos dado un vuelco fundamental en la historia del mundo. En su lugar, vemos que sin prisas pero sin pausa, surge una nueva “era de rendición de cuentas”, iniciada por los tribunales especiales establecidos en Ruanda y en la ex Yugoslavia. Hoy, la Corte Penal Internacional es la piedra fundamental de un sistema más amplio de justicia mundial que abarca tribunales internacionales, tribunales internacionales-nacionales mixtos y juicios a nivel nacional.
Hasta la fecha, la Corte Penal Internacional ha iniciado investigaciones en 5 lugares. Se han iniciado 2 juicios, y se prevé que en julio se inicie un tercero. Hay 4 detenidos en custodia. Estaban equivocados quienes pensaron que la Corte sería poco más que un “tigre de papel”. Por el contrario, la Corte Penal Internacional tiene una estatura mayor. Los que no tienen escrúpulos en cometer crímenes de lesa humanidad hoy temen a la Corte.