Reordenamiento vial urgente
Los conductores que utilizan el Corredor Sur fueron sorprendidos al percatarse que, en el tramo marino, la empresa concesionaria procedió a reordenar los carriles, ampliando la vía a tres en el trayecto desde las afueras hacia el centro de la ciudad, sacrificando para ello los hombros en ambas direcciones.
Así como ese es un ejemplo de una solución que se ensaya para tratar de descongestionar y aliviar el asfixiante y permanente tranque vehicular que se suscita en esa vía de pago, las autoridades debieran intentar poner en funcionamiento un plan urgente de reordenamiento vial en la capital de la República.
No puede seguirse permitiendo que, alegremente, los conductores estacionen sus vehículos en avenidas y calles en que esa actividad está expresamente prohibida. No puede permitirse que los autobuses de servicio público paren a recoger y dejar pasajeros donde primero se les antoje, aún en lugares en que expresamente hay letreros prohibiendo esa operación. Las autoridades deben ser enérgicas haciendo cumplir la Ley. Al fin y al cabo, esa es su primordial obligación constitucional.
Bien vale preguntarse, ¿si las autoridades no están dispuestas a cumplir la Constitución y la Ley, por qué esperan que los ciudadanos sí las cumplan?
Estamos próximos a tener que tomar medidas heroicas como las que se practican en Bogotá y otras ciudades, consistentes en la prohibición de circular en determinadas horas.
Si las leyes se hicieran cumplir, consideramos que podría ser suficiente.