Repararán aceras en el distrito capital
El programa de rehabilitación y construcción de aceras en la ciudad de Panamá que ejecuta la alcaldía capitalina iniciará su segunda fase con la construcción de 3 mil 251 metros, de los cuales ya se han adelantado 218 en el corregimiento de Curundú.
Un boletín del Municipio de Panamá destaca que esta fase comprende la construcción de 295 metros lineales en Calidonia; 226 en Curundú; 810 en Juan Díaz; 968 en Pedregal; 280 en San Felipe. Igualmente se edificarán 341 en Santa Ana; 164 en Río Abajo y 253 en Parque Lefevre.
Añade que la ejecución de esta obra se lleva a cabo en conjunto con los representantes de corregimientos, y se origina, debido a la falta de aceras y la gran cantidad de éstas que se encuentran en mal estado, lo que impide y dificulta el paso a los peatones, obligándolos a caminar por las calles, con el consecuente peligro de ser atropellado por algún conductor.
En la primera fase de este plan se construyó un total de tres mil 486 metros lineales de aceras con un ancho de 1.20 a tres metros, según el área. Los trabajos deben estar listos en un periodo de 30 días.
El Municipio de Panamá aprovecha la oportunidad para reiterar a los dueños de propiedades que se encuentra vigente el Decreto Alcaldicio No. 551 de 24 de julio de 1991, "por medio del cual se ordena a los propietarios de inmuebles la reparación de las aceras", y establece multas que oscilan entre 50 y 100 balboas para quienes infrinjan esta norma.
El Panamá América ha denunciado en diversas oportunidades la falta de aceras que ha ocasionado que transeúntes inocentes hayan resultado atropellados. El presidente de la Asociación Panameña de Ingenieros y Arquitectos (SPIA), José Batista, reveló que en este país durante años se ha estado legislando para que se construya más calles para los autos y se han olvidado de los espacios para la circulación peatonal.
Manifestó que en Panamá no se le deja espacio a los peatones, quienes son la mayoría, pues los menos son los que tienen autos. Es importante mencionar que otro punto donde caminar resulta una odisea es en Calidonia, a la altura del área comercial, donde los propietarios de almacenes colocan sus anaqueles en la acera, obligando a los peatones a caminar por la calle donde transitan los buses a altas velocidades.
Un boletín del Municipio de Panamá destaca que esta fase comprende la construcción de 295 metros lineales en Calidonia; 226 en Curundú; 810 en Juan Díaz; 968 en Pedregal; 280 en San Felipe. Igualmente se edificarán 341 en Santa Ana; 164 en Río Abajo y 253 en Parque Lefevre.
Añade que la ejecución de esta obra se lleva a cabo en conjunto con los representantes de corregimientos, y se origina, debido a la falta de aceras y la gran cantidad de éstas que se encuentran en mal estado, lo que impide y dificulta el paso a los peatones, obligándolos a caminar por las calles, con el consecuente peligro de ser atropellado por algún conductor.
En la primera fase de este plan se construyó un total de tres mil 486 metros lineales de aceras con un ancho de 1.20 a tres metros, según el área. Los trabajos deben estar listos en un periodo de 30 días.
El Municipio de Panamá aprovecha la oportunidad para reiterar a los dueños de propiedades que se encuentra vigente el Decreto Alcaldicio No. 551 de 24 de julio de 1991, "por medio del cual se ordena a los propietarios de inmuebles la reparación de las aceras", y establece multas que oscilan entre 50 y 100 balboas para quienes infrinjan esta norma.
El Panamá América ha denunciado en diversas oportunidades la falta de aceras que ha ocasionado que transeúntes inocentes hayan resultado atropellados. El presidente de la Asociación Panameña de Ingenieros y Arquitectos (SPIA), José Batista, reveló que en este país durante años se ha estado legislando para que se construya más calles para los autos y se han olvidado de los espacios para la circulación peatonal.
Manifestó que en Panamá no se le deja espacio a los peatones, quienes son la mayoría, pues los menos son los que tienen autos. Es importante mencionar que otro punto donde caminar resulta una odisea es en Calidonia, a la altura del área comercial, donde los propietarios de almacenes colocan sus anaqueles en la acera, obligando a los peatones a caminar por la calle donde transitan los buses a altas velocidades.