Réplica
Les solicito me permitan ejercer el derecho a réplica sobre el artículo intitulado para el 9 de junio de este año, página 2 de El Panamá América: "Asamblea sólo ha aprobado un tercio de los proyectos presentados", firmado por el periodista Carlos Anel Cordero, toda vez que esa información, en lo atinente a mi persona, además de inexacta es totalmente irresponsable. La misma denota inmadurez y falta de capacidad investigativa de parte del redactor, así como ausencia de control de veracidad de parte del jefe de Redacción y directivos, ya que dan por cierto o sentado la validez de un dicho, cuando el deber del diario era precisamente verificar esa información en la Secretaría de la Asamblea Legislativa, que es la dirección que lleva la asistencia al pleno de los legisladores. Adjunto certificación expedida por dicha Secretaría, respecto a mi asistencia y mis suplentes, que por sí misma desmiente la nota en referencia aparecida en este periódico.
Atentamente,
H.L. Héctor E. Aparicio D.
Presidente de la Comisión de Población, Ambiente y
Desarrollo de la Asamblea Legislativa
La creación de comarcas debe estar dirigida a mantener estados culturales y no gobiernos colaterales, que rigen sin regulación alguna, distinta del capricho caciquista. Las comarcas son demarcaciones que no forman parte de otro país, y que deben regirse por las leyes nacionales, a las que desconocen. No podemos continuar frenando el desarrollo turístico por la intransigencia y extorsión de dirigentes indígenas. Ayudemos a integrar a todos los nacionales al progreso y a la productividad, seamos consecuentes con la participación de todos y afiancemos la nacionalidad sin distingos raciales, sociales, políticos o económicos, tal como se estimula con la creación de comarcas. El comarquismo es un peligro inocultable.
Son las cataratas ocasionadas por lesiones oculares, como un golpe, corte, punción, calor, radiación o quemadura por agentes químicos.
Se trata de operaciones similares a las que se practican a los pacientes privados, con anestesia tópica (local), sin puntos y ultrasonidos. Los pacientes son intervenidos gracias a donaciones internacionales y de los médicos panameños, quienes en su totalidad suman 21 especialistas del Centro de Cirugía Ocular y doctores estadounidenses.
De acuerdo con el Dr. Ernesto Calvo, el costo de las operaciones por ojo es de alrededor de B/.2,500 y advirtió que en Panamá por ser un país tropical, los índices de radiación ultravioleta son más altos, lo que se refleja en una catarata fuerte y a edad más temprana (50 ó 55 años). La operación depende de las necesidades visuales del paciente, y es necesario efectuarla cuando el oftalmólogo lo recomiende.
El proceso se inicia con la limpieza total del rostro, específicamente la vista que será intervenida; luego se coloca la anestesia y comienza la extracción de la lente opacificada del ojo. Posteriormente, se coloca otra lente para que puedan enfocarse correctamente los objetos, la cual se denomina "lente intraocular".
La lente intraocular es plástica para uso permanente y se implanta dentro del ojo en lugar de la natural, que quedó opacificada. El período de convalecencia después de la operación es corto y casi nunca se presentan complicaciones, siempre y cuando se sigan las instrucciones del médico.
Según el tamaño y la localización de las áreas de opacidad del cristalino, una persona puede darse cuenta o no de que se está formando una catarata. Si está en el borde externo de la lente, la vista no sufre cambios; pero si la opacidad está situada cerca del centro de la lente, generalmente interfiere con la visión.
A medida que las cataratas se forman, la visión puede hacerse nebulosa o borrosa; también puede haber doble visión, los ojos pueden tener mayor sensibilidad a la luz y al resplandor. Las cataratas persistirán hasta que se extirpen quirúrgicamente, porque no se curan con gotas, pastillas ni lentes, y mucho menos desaparecen espontáneamente.
La "catarata senil" a diferencia de la secundaria, no se extirpa ni se cura con rayos láser, siempre es preciso extraerla. La mayoría de cirugías de cataratas tienen gran éxito, y prueba de ello, es que más del 98% de los pacientes operados recobra una buena visión.
Ayer en el Centro de Cirugía Ocular, la mayoría de los pacientes salían con una cara de felicidad al poder recobrar uno de los órganos más preciados que Dios nos otorgó.
Atentamente,
H.L. Héctor E. Aparicio D.
Presidente de la Comisión de Población, Ambiente y
Desarrollo de la Asamblea Legislativa
La creación de comarcas debe estar dirigida a mantener estados culturales y no gobiernos colaterales, que rigen sin regulación alguna, distinta del capricho caciquista. Las comarcas son demarcaciones que no forman parte de otro país, y que deben regirse por las leyes nacionales, a las que desconocen. No podemos continuar frenando el desarrollo turístico por la intransigencia y extorsión de dirigentes indígenas. Ayudemos a integrar a todos los nacionales al progreso y a la productividad, seamos consecuentes con la participación de todos y afiancemos la nacionalidad sin distingos raciales, sociales, políticos o económicos, tal como se estimula con la creación de comarcas. El comarquismo es un peligro inocultable.
Son las cataratas ocasionadas por lesiones oculares, como un golpe, corte, punción, calor, radiación o quemadura por agentes químicos.
Se trata de operaciones similares a las que se practican a los pacientes privados, con anestesia tópica (local), sin puntos y ultrasonidos. Los pacientes son intervenidos gracias a donaciones internacionales y de los médicos panameños, quienes en su totalidad suman 21 especialistas del Centro de Cirugía Ocular y doctores estadounidenses.
De acuerdo con el Dr. Ernesto Calvo, el costo de las operaciones por ojo es de alrededor de B/.2,500 y advirtió que en Panamá por ser un país tropical, los índices de radiación ultravioleta son más altos, lo que se refleja en una catarata fuerte y a edad más temprana (50 ó 55 años). La operación depende de las necesidades visuales del paciente, y es necesario efectuarla cuando el oftalmólogo lo recomiende.
El proceso se inicia con la limpieza total del rostro, específicamente la vista que será intervenida; luego se coloca la anestesia y comienza la extracción de la lente opacificada del ojo. Posteriormente, se coloca otra lente para que puedan enfocarse correctamente los objetos, la cual se denomina "lente intraocular".
La lente intraocular es plástica para uso permanente y se implanta dentro del ojo en lugar de la natural, que quedó opacificada. El período de convalecencia después de la operación es corto y casi nunca se presentan complicaciones, siempre y cuando se sigan las instrucciones del médico.
Según el tamaño y la localización de las áreas de opacidad del cristalino, una persona puede darse cuenta o no de que se está formando una catarata. Si está en el borde externo de la lente, la vista no sufre cambios; pero si la opacidad está situada cerca del centro de la lente, generalmente interfiere con la visión.
A medida que las cataratas se forman, la visión puede hacerse nebulosa o borrosa; también puede haber doble visión, los ojos pueden tener mayor sensibilidad a la luz y al resplandor. Las cataratas persistirán hasta que se extirpen quirúrgicamente, porque no se curan con gotas, pastillas ni lentes, y mucho menos desaparecen espontáneamente.
La "catarata senil" a diferencia de la secundaria, no se extirpa ni se cura con rayos láser, siempre es preciso extraerla. La mayoría de cirugías de cataratas tienen gran éxito, y prueba de ello, es que más del 98% de los pacientes operados recobra una buena visión.
Ayer en el Centro de Cirugía Ocular, la mayoría de los pacientes salían con una cara de felicidad al poder recobrar uno de los órganos más preciados que Dios nos otorgó.