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Réquiem por Panamá


Mi Panamá, tierra donde se nace grande, con pensamiento de conductores de vehículos Fórmula, cuando aún nos quedan grandes los pantalones cortos. Dios, mi maravilloso Dios, cómo proteges a este pueblo, gracias. Por artículos como “Caja de seguro o caja menuda (de los gobiernos)”, de 11/09/01, y nuestro interés de llegar a una solución para la Caja de Seguro Social (CSS), acorde a la realidad económica y social del pueblo, algunos escuchan preocupados, sin embargo no veo que comentaristas radiales, periodistas, abogados, economistas, educadores, medios de comunicación nos pronunciemos; más bien observamos con desgano y nos permitiremos ver pasar el cortejo fúnebre de la CSS. La empresa más grande y sólida que tiene el país. Dios te salve Panamá.

¿Cuál es mi preocupación hoy? Que la portada de Crítica (domingo 28 de julio de 2002), titula: “Corte falla contra CSS”. Y expresa: “La Corte Suprema de Justicia declaró inconstitucional una disposición de la Caja de Seguro Social (CSS), que condicionaba el pago de la pensión por vejez al retiro del peticionario de sus labores como trabajador”.

Con la existencia de un fallo de la Corte Suprema de Justicia, y otras tantas cosas que suceden, pareciera que los panameños estamos buscando los mecanismos para preparar la estocada final, pero de poco a poco, a una economía que viaja en picada. Así como muere paulatinamente por desnutrición y hambre el hijo de Juana, en Divalá y Arraiján, está sangrando la CSS. El trabajador soporta bajo los hombros los impuestos más altos y el pago de los servicios de salud más caros que muchas veces no puede utilizar. Dios te salve Panamá.

Nuestro comentario está basado en lo económico-social y las repercusiones negativas hacia la clase media y baja. Sería interesante conocer qué razón motiva ese fallo ahora, máxime cuando la crisis en Panamá está llegando a sus puntos más álgidos. ¿Por qué no postergarlo para cuando las condiciones sociales y económicas (y sobre todo del Seguro), hayan mejorado?Hemos escrito que: especialmente en el gobierno, por cada jubilado contratado (en posiciones de dirección o asesoría), pueden contratarse de 4 a 6 jóvenes profesionales y hasta 10 no profesionales. ¿Qué motiva la tesis de que los jubilados deben continuar trabajando, especialmente en el Gobierno?La Carta Magna, en su artículo 60 expone: “El trabajo es un derecho y un deber del individuo, y por lo tanto es una obligación del Estado elaborar políticas económicas encaminadas a promover el pleno empleo y asegurar a todo trabajador las condiciones necesarias a una existencia decorosa.” En consecuencia, Los jubilados mantendrán dos, tres o más salarios; pero, ¿es que lo jóvenes desempleados no tienen derecho al goce de trabajo tipificado en el artículo 60? ¿Es necesario tener las vivencias de secuestros, robos, asesinatos, suicidios, etc., provocado por jóvenes que, producto quizás por la falta de orientación familiar, la calle y el desempleo, los ha empujado al oscuro abismo de las fechorías? ¿Es ese el futuro que queremos para nuestros nietos? ¿En qué momento, como profesionales, seguiremos pensando como los ungidos, olvidándonos de nuestros orígenes? Léase “Desempleo y hambre en Panamá”, 09/07/02.

Los dirigentes obreros declaran que el desempleo alcanza el 30%. Cifra que observamos a nuestro alrededor con 300,788 personas trabajando por cuenta propia, más conocidas como ocupaciones informales: el “bien cuida´o”, el empacador de los supermercados (que hemos considerado una explotación al trabajo infantil); los canillitas, el limpiabotas, los limpiadores de patio que deambulan por las barriadas a ver quién se apiada de cortar el césped; la planchadora, el albañil o carpintero sin patrono, etc. Obsérvese también la existencia de 49,176 personas que laboran como trabajadores familiares. Si le incorporamos los 160,674 desempleados (el 14.4% de PEA), de los cuales 39,378 (el 25%), son jóvenes que nunca han trabajado, vemos que el barquito de papel (Panamá), está cogiendo agua y se hundirá muy rápido. Réquiem por Panamá.

Considero que existe responsabilidad compartida. En el ramo médico poca disposición a marcar tarjetas de tiempo, y cumplir con el horario estipulado; recordemos que la CSS es una empresa y no una clínica personal, por ello todo trabajador debe justificar tanto su entrada y salida. Ese control permitirá percatarnos que se requiere menos médicos y se atenderán más pacientes. Los ancianos también tienen su responsabilidad, mientras se mantengan sacando medicamentos que dejan de tomar o que no son para ellos. Los beneficiarios por la excesiva atención que solicitan, muchas veces innecesariamente. Nosotros, los cotizantes, por la cantidad de beneficiarios que incorporamos al sistema. Los gobiernos, que han tenido a la CSS como un patrimonio estatal y muchas veces dejan de pagar las cuotas obrero patronal (incluyendo instituciones autónomas, semiautónomas y las universidades). Considero que el aumentar la cuota al trabajador, a nivel general, es un exabrupto y rechazo la posición de la OIT. Descarto, igualmente, el aumentar la edad de jubilación o equiparar la edad de jubilación de hombres y mujeres. Históricamente se perjudica los estratos sociales de menor ingreso. Nuestra propuesta está contentiva en “Salvemos la CSS” de 31/05/02. Volviendo a la participación de la Corte y al fallo en comento, del cual vislumbramos severas repercusiones económico-sociales, sería interesante conocer si se ha pronunciado o ha de pronunciarse con relación al artículo 63 de la Carta Magna. Alguien jocosamente me comentó que: “Los abogados no manejan los números (salvo sus ingresos) y por ello sólo se apegan a la Ley”. Realmente no comparto este criterio, pero como cucaracha en baile de gallinas termino con dos interrogantes que muchas veces me he hecho: ¿En qué parte del sistema solar vivimos? ¿Estaremos viviendo los últimos momentos de la civilización?

Dios te salve Panamá.

(victorianos@hotmail.com)

101 años de Panamá América

 
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