Rescate del Teatro Balboa
Puesto en actualidad, gracias al sinnúmero de programas en vivo televisados, tipo Canta Conmigo y Latin American Idol, que generan centenares de miles de dólares en concepto de llamadas por celular, publicidad, etc., con el encandilamiento de las luces y el ritmo de la música, pocos reparan que, bajo las sucesivas manos de pintura y los tapices nuevos, se ocultan daños que lo tienen en muy mal estado. Los millones apenas tocaron su vetusta estructura. Y es una lástima, porque es un teatro de gran valor histórico y arquitectónico por ser herencia de la ocupación estadounidense de la Zona del Canal, con toda la carga emocional que ello implica, a más de constituir una gema urbanística del estilo sureño norteamericano, con un toque de inspiración "Art Deco".
Ningún sitio de las áreas revertidas conserva tan fielmente semejante patrimonio que el área de Balboa y La Boca, donde está ubicado el teatro, sobre todo después de la agresión urbanística infame a la que han sido sometidas, ante la indiferencia de las autoridades encargadas de velar por un urbanismo coherente y armonioso dentro del concepto de apertura de dichas áreas a la industria de la construcción.
Su cielorraso está veteado por el moho de las filtraciones, las goteras caen sobre el tapiz de los asientos recién hechos, por lo que se requiere invertir recursos en reparaciones de su techo y destinar una partida anual para su mantenimiento. Vale la pena conservarlo. Ninguno cuenta con tan céntrica ubicación, ni comodidad. Y si ello no es posible, debe darse en concesión o regirlo bajo un patronato de mecenas que aprecien los tesoros que nos fueron legados por la historia.