Rescoldos y cenizas del militarismo
Como dicen en mi pueblo: donde hubo fuego cenizas quedan. Ustedes dirán que siempre hablo de mi pueblo; pero, por allá nací, allá me crié y de allá tento tantos y tan buenos recuerdos, que necesito hacerlo conocer. Esa frase casi siempre se refería al tema del amor. Sin embargo, podemos aplicarlo a otros campos como el que me referiré hoy.
Les cuento que en Las Tablas se da inicio al Carnaval el 31 de diciembre con las tunas. Este año se suscitó un incidente con unos policías quienes, sin razón aparente, golpearon a dos jóvenes en la cabeza con los toletes y les abrieron brechas; a uno le fracturaron un dedo, y cuando sus hermanos quisieron interceder les tiraron un spray, creo que de pimientas, y resultaron con quemaduras. Al joven se lo llevaron preso; por suerte le permitieron ir al hospital (detenido), y cuando quisieron verlo los familiares no lo permitieron.
Como verán es el rescoldo del militarismo que puede avivar las cenizasy convertirse en fuego. Lo peor es que el alcalde, que se supone que es la autoridad de los policías, intercedió por el joven para que lo soltaran y le dijeron que no a su propio jefe (desacato a la autoridad por prepotencia).
Si bien es cierto que es sólo un incidente carnestoléndico ya que los jóvenes afectados eran de Calle Abajo y el jefe del pelotón era un tal oro, que es de Calle Arriba, debemos ver lo que hay detrás. Los militarres, a quienes siempre adversé y siguen sin gustarme, no olvidan sus días de gloria cuando mandaban en el país a través de una dictadura militar; y los policías llevan en el fondo un deseo escondido de tener el poder que los otros tuvieron antaño. Su formación es militar y existen ciertos departamentos en los cuales sienten tener poder. Por ejemplo, ¿creen ustedes, gentiles lectores, que esos que tiran gases lacrimógenos y golpean a la gente, no se creen los dobermans de otros tiempos? ¿Y no les parece que ellos piensan: si nosotros somos quienes nos enfrentamos y controlamos esos movimientos y esas masas, qué tal si controlamos el país? Señores, donde hubo fuego cenizas quedan.
Los militares demostraron una vez que nos les importó la Constitución del país, y les será fácil no respetarla dos veces. Recordemos también que muchos civiles son de formación militarista y los apoyarían. Son gente a la que no puedes darle un dedo que se cogen la mano entera; y aprovechándose de una idiotez, tratarán de treparse nuevamente.
Yo no sé qué sucede con la nueva ley de la PTJ y quiénes tienen la razón. Pero hay algo que está oscuro y puede perjudicar la democracia. ¡Ojo!
Qusiera solicitarle a las autoridades civiles que tengan cuidado; que se apoyen en la fuerza de la razón y no en lafuerza de las armas, pensando que éstas puedan defenderlo. Es peligroso jugar con ese rescoldo y soplarlo porque puede convertirse en fuego, y yo no quisiera nuevamente a los militares gobernándonos. Para experiencia me basta con una ya que fue negativa.
Por algo no terminan de gustarme los policías. La mayoría son prepotentes y se creen la divina torta. Pero, espero que lo que he escrito hoy sea un inocente mariposa y yo esté equivocada; de lo contrario, que Dios nos coja confesados. Siento que le están dando demasiada importancia. Está bien que son bastante eficientes; pero de allí a que puedan gobernar de nuevo el país hay un tramo muy largo. Que Dios nos proteja.
Les cuento que en Las Tablas se da inicio al Carnaval el 31 de diciembre con las tunas. Este año se suscitó un incidente con unos policías quienes, sin razón aparente, golpearon a dos jóvenes en la cabeza con los toletes y les abrieron brechas; a uno le fracturaron un dedo, y cuando sus hermanos quisieron interceder les tiraron un spray, creo que de pimientas, y resultaron con quemaduras. Al joven se lo llevaron preso; por suerte le permitieron ir al hospital (detenido), y cuando quisieron verlo los familiares no lo permitieron.
Como verán es el rescoldo del militarismo que puede avivar las cenizasy convertirse en fuego. Lo peor es que el alcalde, que se supone que es la autoridad de los policías, intercedió por el joven para que lo soltaran y le dijeron que no a su propio jefe (desacato a la autoridad por prepotencia).
Si bien es cierto que es sólo un incidente carnestoléndico ya que los jóvenes afectados eran de Calle Abajo y el jefe del pelotón era un tal oro, que es de Calle Arriba, debemos ver lo que hay detrás. Los militarres, a quienes siempre adversé y siguen sin gustarme, no olvidan sus días de gloria cuando mandaban en el país a través de una dictadura militar; y los policías llevan en el fondo un deseo escondido de tener el poder que los otros tuvieron antaño. Su formación es militar y existen ciertos departamentos en los cuales sienten tener poder. Por ejemplo, ¿creen ustedes, gentiles lectores, que esos que tiran gases lacrimógenos y golpean a la gente, no se creen los dobermans de otros tiempos? ¿Y no les parece que ellos piensan: si nosotros somos quienes nos enfrentamos y controlamos esos movimientos y esas masas, qué tal si controlamos el país? Señores, donde hubo fuego cenizas quedan.
Los militares demostraron una vez que nos les importó la Constitución del país, y les será fácil no respetarla dos veces. Recordemos también que muchos civiles son de formación militarista y los apoyarían. Son gente a la que no puedes darle un dedo que se cogen la mano entera; y aprovechándose de una idiotez, tratarán de treparse nuevamente.
Yo no sé qué sucede con la nueva ley de la PTJ y quiénes tienen la razón. Pero hay algo que está oscuro y puede perjudicar la democracia. ¡Ojo!
Qusiera solicitarle a las autoridades civiles que tengan cuidado; que se apoyen en la fuerza de la razón y no en lafuerza de las armas, pensando que éstas puedan defenderlo. Es peligroso jugar con ese rescoldo y soplarlo porque puede convertirse en fuego, y yo no quisiera nuevamente a los militares gobernándonos. Para experiencia me basta con una ya que fue negativa.
Por algo no terminan de gustarme los policías. La mayoría son prepotentes y se creen la divina torta. Pero, espero que lo que he escrito hoy sea un inocente mariposa y yo esté equivocada; de lo contrario, que Dios nos coja confesados. Siento que le están dando demasiada importancia. Está bien que son bastante eficientes; pero de allí a que puedan gobernar de nuevo el país hay un tramo muy largo. Que Dios nos proteja.