Residencial y vacacional
Como el tema del turismo residencial ha provocado un agrio intercambio de opiniones entre el ministro de Turismo y un conocido inversionista extranjero, vamos a referirnos al tema. Especialmente porque, entre otras cosas, se ha dicho que el término es ?mal llamado?, si bien alude a una tipología de turista determinada. La confusión puede estar, más bien, en los linderos semánticos en donde se quiere encuadrar a este turismo o en la propia actividad en donde se encuadra tal término.
Habrá quienes prefieran no opinar sobre el diferendo, pero habrá otros como yo que no pueden callar ante un turismo residencial que tiene mucho que ver con la fuerza actual y futura del turismo nacional, y el gran impacto económico que puede tener en el país.
Una aproximación al concepto de turismo residencial debe, sobre todo, enmarcarse dentro de la propia definición del turismo. Eso permite homogenizar el término y aplicarlo correctamente a la práctica turística del país. En base a ello se ha seleccionado la que propone la Comisión de Estadísticas de las Naciones Unidas y la Organización Mundial del Turismo: ?El turismo comprende las actividades que realizan las personas durante sus viajes y estancias en lugares distintos al de su entorno habitual, por un período de tiempo consecutivo inferior a un año, con fines de ocio, por negocios y otros motivos?.
El turista residencial viaja, por lo general, en busca de una mejor calidad de vida. De ahí que su estancia sea mayor que la de un turista vacacional. Es decir que, la temporalidad de su desplazamiento es considerable. Pero, su motivación principal sigue siendo el ocio, la recreación y el descanso. También, el turista residencial puede considerarse un visitante al desplazarse a un lugar distinto de su entorno habitual. Cuando su desplazamiento es por una duración inferior a los 12 meses, ya sea porque entra y sale de ese entorno, una o más veces, sigue siendo un turista residencial. De lo contrario, si su estadía sobrepasa los 12 meses consecutivos, el visitante deja de ser turista y se convierte en un residente de ese país. Siendo así, estas características se acomodan a la definición de turista señalada, lo que debe considerarse para efectos estadísticos. Lo importante ahora es y sería la no marginación del turismo residencial en la planificación de la política turística del país.