¿Respetará el gobierno la Constitución?
La Constitución dice: "Todo Decreto-Ley que el Ejecutivo expida en el ejercicio de las facultades que se le confieren deberá ser sometido al Órgano Legislativo para que legisle sobre la materia en la legislatura ordinaria inmediatamente siguiente a la promulgación del Decreto-Ley de que se trate. El Órgano Legislativo podrá en todo tiempo y a iniciativa propia derogar, modificar o adicionar sin limitación de materias los decretos-leyes así dictados" (Artículo 159, numeral 16, tercer párrafo). Más claro, ni el agua de tinaja. Todos los decretos-leyes expedidos por el Ejecutivo en uso de las facultades extraordinarias que le concedió la Asamblea Nacional, a finales de diciembre pasado, deberán ser presentados en la legislatura que se inicia hoy, no para que los diputados "opinen" sobre las bondades o deficiencias de sus normas, sino para que "legislen" sobre esa materia. Esta es una oportunidad para acabar con la malsana tradición de ignorar los mandatos constitucionales que obligan a reemplazar los decretos-leyes por leyes expedidas por el Órgano al que le corresponde legislar. Es una oportunidad para afianzar la institucionalidad y mandar un mensaje claro en el sentido de que en este país se respeta el Estado de Derecho. No hacerlo así, colocaría a las reformas avanzadas en la muy vulnerable situación de ser demandadas de inconstitucionalidad y crearía zozobra sobre la permanencia de los cambios introducidos. La exigencia constitucional de que ciertas materias sean reglamentadas mediante ley es una garantía ciudadana de certeza jurídica y estabilidad institucional, por lo que a todos nos incumbe su defensa. El gobierno no tiene, ni puede tener, interés legítimo en que las cosas se hagan de otra manera.
No faltó el ebrio que se quedó dormido en la acera, solo y sin nadie que le auxiliara. Al desdichado se le acercaron varias personas para revisarle los bolsillos en varias oportunidades, sin que nadie hiciera nada. "De aquí a la mañana le quitan las zapatillas; esas "Converse" valen B/.32.00", me dijo un hombre que también observaba la escena.
El juega vivo seguía. Los baños públicos eran gratis, según lo dijo la presidenta de la Junta del Carnaval, sin embargo, unos vivos estaban cobrando 25 centésimos a quienes querían usarlos.
¿Por qué estás cobrando si estos baños son gratis?, le pregunté a una de estas personas, "porque le estoy dando un pedazo de papel higiénico a las damas", respondió. Pero es mucho dinero por un pedazo de papel le dije, "pero no obligo a nadie", argumentó.
Le pregunté si tenía permiso de alguien para cobrar y me informó que no. "Estoy sin trabajo y esta es una forma de buscar mi plata y si no vas a entrar no me molestes", expresó.
No faltó el ebrio que se quedó dormido en la acera, solo y sin nadie que le auxiliara. Al desdichado se le acercaron varias personas para revisarle los bolsillos en varias oportunidades, sin que nadie hiciera nada. "De aquí a la mañana le quitan las zapatillas; esas "Converse" valen B/.32.00", me dijo un hombre que también observaba la escena.
El juega vivo seguía. Los baños públicos eran gratis, según lo dijo la presidenta de la Junta del Carnaval, sin embargo, unos vivos estaban cobrando 25 centésimos a quienes querían usarlos.
¿Por qué estás cobrando si estos baños son gratis?, le pregunté a una de estas personas, "porque le estoy dando un pedazo de papel higiénico a las damas", respondió. Pero es mucho dinero por un pedazo de papel le dije, "pero no obligo a nadie", argumentó.
Le pregunté si tenía permiso de alguien para cobrar y me informó que no. "Estoy sin trabajo y esta es una forma de buscar mi plata y si no vas a entrar no me molestes", expresó.