Responsabilidad del presidente
Resulta inadmisible y hasta ingenuo pensar que el presidente de la República, Martín Torrijos, no sea de alguna manera responsable políticamente de lo que deje de hacer, haga o haya hecho su partido político en la Asamblea Nacional, especialmente si el PRD posee la mayoría de los diputados en este órgano de poder.
Por tanto, cuando se aprueban en segundo debate las reformas al Código Penal, donde se cercena la libertad de expresión, la conclusión es que no sólo los diputados oficialistas actuaron de espaldas al máximo principio que resguarda la democracia de una nación, sino también lo hizo el representante máximo del país quien, además, es el Secretario General del PRD, pues es el que dirige este organismo político. ¿Fue únicamente una "conspiración legislativa" contra las recomendaciones periodísticas? ¿Hubiesen podido votar los diputados del PRD una "línea" contraria a la de sus máximos representantes? Está claro que esa "independencia" es tan sólo una ilusión.
Aunque en Panamá las definiciones constitucionales de la división de los poderes están claras, no así lo que ocurre en la realidad donde la práctica política de los diputados panameños deja cada vez más en evidencia que están sumisos a las "líneas" antidemocráticas que se toman en otras entidades administrativas.
Y cuando se afecta la libertad de expresión, se restringe el derecho a la información y se tiran a la basura la promesas electorales en este sentido, queda claro que los diputados oficialistas no actuaron solos. Este retroceso en nuestro país contra las libertades universales tiene muchos responsables. Y el jefe del gobierno es uno de ellos.