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Resultados de un referendum


Al momento de redactar esta columna, sólo se conoce el resultado "oficial" de las elecciones en Venezuela. Aunque muchas personas esperaban el mismo, también se deseaba que volviera la democracia al país hermano.
No es un secreto que la polarización existente en la población venezolana hace casi irreconciliable las facciones que se confrontan. Comentaba que, de ganar Chávez, los opositores no lo aceptarían y traería, por ende, la acusación de fraude. De haber triunfado la oposición, por más que Chávez había prometido entregar el poder, no era tan fácil. Olvidamos que él está en el poder y tiene en sus manos toda la maquinaria.
Uno de los principales problemas en Venezuela es la polarización tan profunda que se ha formado y no permite flexibilidad en ninguna de las partes.
Desde hace un par de años, pareciera que hay una división política; es algo más profundo que ello, lo que trae una radicalización de ideas y actitudes que afectan enormemente la paz del país. Se ha convertido en negro y blanco sin permitir la gama de grises que pudieran encontrar para solucionar sus problemas.
El único objetivo de la oposición es tumbar a Chávez; por su parte, el Presidente considera que lo es sólo de una parte de los venezolanos y no de todo un pueblo. No acepta oposición por considerar que lo hecho por él es correcto y perfecto. Ha olvidado su obligación de ser equitativo, no controversial; de ser pacificador, no violento y tratar de no buscar confrontaciones. El deber de todo gobernante es dar al país tranquilidad y gobernabilidad.
Con el triunfo de Chávez se afianzará la dictadura y vendrá con más sed de venganza, de poder duro para demostrar a la oposición que es él quien manda. Si triunfa la oposición, la vemos atomizada y sin un líder que dirija realmente el movimiento para tomar determinaciones.
Las diferentes partes que forman la oposición tiene cada una su aspiración, su convicción de merecer ser el candidato y Chávez se lanzaría en las próximas elecciones logrando el triunfo por la división; sucedería igual que en Panamá en 1994, lo que permitió que el PRD retornara al poder. ¿Podría esa oposición enfrentar la maquinaria de Chávez y ganar las elecciones, yendo dividida? Lo dudo. La confrontación es grande y la oposición que ya se veía en el gobierno, ahora lleva tendencia a ser perdedora.
¿Podrían los venezolanos invertir sus pensamientos para ser nuevamente los alegres que eran antes y tener el deseo de sacar adelante su país? Es algo que pongo en duda por la maldita polarización.
Lamentablemente, Chávez es el producto de los errores de los políticos y de su corrupción.
El bipartidismo con la alternabilidad de poder, sólo daba camino a que ocultaran la corrupción del otro partido, hasta que explotó y apareció la figura ya conocida que prometió un gobierno populista y el resto de la gente no supo qué hacer. Le dieron el indulto y sacó sus uñas. Pero, pareciera que nuestros políticos, incluyendo los nuestros, no aprenden las lecciones. Aquí no acaban de corromperse y llevar a cabo actos delictivos que desesperan a la población. No sé si aparezca un Chávez, pero no estamos exentos de ellos y luego lloramos. Realmente, la oposición no supo llevar el movimiento y encontrar un líder político que sacara ventaja del mismo. Fue una verdadera lucha de clases y ganó un pueblo enardecido contra una clase media, alta y profesional, huérfanos de organización y con posibilidad de perder la oportunidad que tuvieron de salir del dictador.
Pobres hermanos; nosotros conocemos al tigre cuando lo despiertan y lo que les espera es difícil. Ojalá nuestros políticos aprendan la lección y propugnen un cambio en la mentalidad, la actuación y dejen la corrupción a un lado para que el pueblo crea en ellos. Espero que ese pueblo olvidado, empobrecido y marginado no se violente y nos la cobre poniendo la figura que lleve a Panamá a un "chavetazo" y acabe con nosotros.

101 años de Panamá América

 
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