Retiro masivo de dinero saudita en EU
Informaciones financieras de España alertan sobre un supuesto retiro de doscientos mil millones de dólares de empresarios de Arabia Saudita de cuentas bancarias e inversiones en bancos y empresas de Estados Unidos. Sin embargo, el príncipe saudí Alwalid ben Talal ha negado la "venta masiva" de intereses sauditas como respuesta al supuesto "prejuicio antiárabe" que se asegura brotó por los atentados del 11 de septiembre, atribuidos a la banda islámica extremista Al Qaeda y su eminencia gris Bin Laden.
"Quizá haya una cantidad mínima de dinero que está fluyendo de Estados Unidos hacia otros centros de inversión, pero con toda seguridad la cifra está lejos de la apuntada por los medios", declaró el príncipe.
Algunos analistas han señalado que inversores individuales han retirado 200.000 millones de dólares, mientras que algunos banqueros situaron la cifra en 100.000 millones de dólares.
Las tradicionales relaciones diplomáticas y financieras entre Arabia Saudita y Estados Unidos, al parecer, podrían haberse envuelto en tensiones crecientes, tras conocerse que quince de los diecinueve terroristas suicidas del 11-S eran saudíes.
La estrategia norteamericana en la lucha contra el terrorismo, movió a las autoridades estadounidenses a investigar cuentas de individuos y compañías de Arabia Saudí, para establecer los posibles nexos de ayuda financiera al renegado saudita Bin Laden, pero las revisiones habrían disgustado a los depositantes.
El retiro de dinero podría acelerarse tras la demanda de los familiares de las víctimas del 11-S, que acusan a varias instituciones saudíes de financiar el terrorismo.
Más allá de las declaraciones de Arabia Saudita y Estados Unidos reafirmando la firmeza de sus relaciones, la intranquilidad tiene dos factores adicionales: los anuncios del gobierno de George W. Bush de derrocar a Saddam Husseim a través de una posible acción militar, una postura que adversa la potencia petrolífera del Medio Oriente. Asimismo no se descarta que el sistema de doble tributación que presiona la OCDE también influye en los retiros de dinero.
"La gente ya no tiene confianza en la economía de EEUU o su política exterior", comentó un empresario saudita al diario Bishr Bakheet, especialista financiero de Riad.
El gobierno de Bush debe sopesar lo que representa el retiro de inversiones sauditas de tan cuantiosa y delicada magnitud para las reservas de dólares dentro del marco de las investigaciones de las redes financieras de Al Qaeda, la intervención militar en Irak y el descontento que provoca la política de doble tributación a inversionistas foráneos.
"Quizá haya una cantidad mínima de dinero que está fluyendo de Estados Unidos hacia otros centros de inversión, pero con toda seguridad la cifra está lejos de la apuntada por los medios", declaró el príncipe.
Algunos analistas han señalado que inversores individuales han retirado 200.000 millones de dólares, mientras que algunos banqueros situaron la cifra en 100.000 millones de dólares.
Las tradicionales relaciones diplomáticas y financieras entre Arabia Saudita y Estados Unidos, al parecer, podrían haberse envuelto en tensiones crecientes, tras conocerse que quince de los diecinueve terroristas suicidas del 11-S eran saudíes.
La estrategia norteamericana en la lucha contra el terrorismo, movió a las autoridades estadounidenses a investigar cuentas de individuos y compañías de Arabia Saudí, para establecer los posibles nexos de ayuda financiera al renegado saudita Bin Laden, pero las revisiones habrían disgustado a los depositantes.
El retiro de dinero podría acelerarse tras la demanda de los familiares de las víctimas del 11-S, que acusan a varias instituciones saudíes de financiar el terrorismo.
Más allá de las declaraciones de Arabia Saudita y Estados Unidos reafirmando la firmeza de sus relaciones, la intranquilidad tiene dos factores adicionales: los anuncios del gobierno de George W. Bush de derrocar a Saddam Husseim a través de una posible acción militar, una postura que adversa la potencia petrolífera del Medio Oriente. Asimismo no se descarta que el sistema de doble tributación que presiona la OCDE también influye en los retiros de dinero.
"La gente ya no tiene confianza en la economía de EEUU o su política exterior", comentó un empresario saudita al diario Bishr Bakheet, especialista financiero de Riad.
El gobierno de Bush debe sopesar lo que representa el retiro de inversiones sauditas de tan cuantiosa y delicada magnitud para las reservas de dólares dentro del marco de las investigaciones de las redes financieras de Al Qaeda, la intervención militar en Irak y el descontento que provoca la política de doble tributación a inversionistas foráneos.