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Reto educativo: Planificación integral


COMO BIEN destacamos el Documento para la Acción que elaboramos en el Consejo Nacional de Educación, como parte de los problemas de gestión educativo están la limitada incorporación de las técnicas de planeamiento estratégico a nivel nacional, regional y de centro educativo; e inadecuada planificación y distribución del presupuesto del Ministerio de Educación.
Es palpable la ausencia de políticas educativas de Estado que aseguren la continuidad de los programas, proyectos y acciones a largo plazo; obstaculiza la continuidad en el desarrollo de las acciones planificadas a largo plazo, lo cual redunda en ineficiencia y dificultad en resolver apropiadamente los problemas de la educación.
El Ministerio de Educación (MEDUCA) ha iniciado la incorporación de técnicas de planeamiento estratégico nacional, que debe incluir tanto el nivel regional como de centro educativo, con la participación de la comunidad educativa. Al respecto, se ha elaborado el Plan Estratégico 2005-2009, distribuido en cuatro áreas estratégicas: calidad y modernidad de los aprendizajes, equidad e igualdad de oportunidades, compromiso social y efectividad de la gestión administrativa. Además, la operacionalización de dicho plan para el 2006.
Los resultados de ese esfuerzo aún no se ven proyectados a nivel regional y de centro educativo, no se han organizado las comunidades educativas en todo el país y falta capacitar al personal en nuevos enfoques y estrategias sobre este tema.
En cuanto a la inadecuada planificación y distribución del presupuesto del MEDUCA, hay que tener presente que la Ley 34 de 1995 se puede considerar como el instrumento legal que establece el aumento del presupuesto para la educación, de acuerdo con las expectativas de la matrícula y costo por estudiante. Como las legislaciones que obligan a dar a algunas instituciones un porcentaje fijo del presupuesto o del PIB, esta política no incentiva el uso de los recursos eficientemente. Este es el caso del presupuesto para el Ministerio que se formula, generalmente, como se ha venido haciendo históricamente y no, como un instrumento de política financiera con objetivos claros de lo que se quiere obtener.
En otras palabras, el presupuesto no se planifica o se formula sobre la base de objetivos estratégicos. El presupuesto debe hacer una clara distinción entre los gastos recurrentes y no recurrentes; debe estar orientado para que se puedan fijar resultados a corto y mediano plazo. Por ello el Fondo de Equidad y Calidad de la Educación (FECE), debe ser un instrumento válido para mejorar los resultados del presupuesto siempre que las decisiones se hagan eficientemente.
El mayor renglón de gasto del Ministerio es el de salarios, que representa alrededor de dos tercios del presupuesto total, siendo el único que se incrementa anualmente por la nueva contratación de docentes y los aumentos programados de salarios por sobresueldo y ascensos de categoría. El gasto en materiales y servicios, que incluye los libro de texto y material didáctico representa un porcentaje muy pequeño del presupuesto y ha ido disminuyendo hasta el año pasado.
Es interesante anotar que un 25% de los trabajadores del Ministerio de Educación está empleado en funciones no relacionadas directamente con la enseñanza, es decir no son maestros o profesores activos. Es así como en el año 2004 estaban empleados unos 32 mil docentes, pero trabajaban bajo el Ministerio unas 44 mil personas. En otras palabras, había unas 12 mil personas en posiciones administrativas o posiciones relacionadas.
Nuestras recomendaciones:
a) Diseñar e implementar un sistema de planificación nacional, regional y local, fundamentado en el diagnóstico situacional, para darle respuesta adecuada a la problemática educativa con la participación de los diferentes actores de la comunidad educativa; b) Fortalecer las unidades de planificación a nivel nacional, regional y local con las capacidades y los recursos humanos, físicos, y tecnológicos; c) Planificar y desarrollar un programa de inversiones oportuno, de calidad, equitativo, transparente y participativo, destinado a toda la comunidad educativa; d) Fortalecer los sistemas de información administrativa y de ejecución, para mejorar la evaluación y rendición de cuentas en todos los niveles del sistema educativo; e) Gestionar proyectos de cooperación nacional e internacional preferentemente no reembolsables para incrementar el recurso financiero que permita atender mejor las demandas educativas; f) Formular políticas educativas de Estado, que estén alejadas de influencias político - partidistas, para lo cual sería conveniente convocar a los partidos políticos y sociedad civil para diseñar y aprobar una política educativa de Estado para los próximos años.
(raulleisr@hotmail.com)

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