Retos del panameñismo
Muchos "politólogos" y "expertos" del quehacer nacional pronosticaron "días grises" y hasta la desaparición del panameñismo luego del descalabro electoral del 2004 sin entender la mística de un colectivo político que, como nos decía el Dr. Arnulfo Arias Madrid, "resistirá victorioso, porque su doctrina es la expresión auténtica de la nacionalidad panameña", y "continuará creciendo incontrastablemente mientras existan patriotas panameños con derecho a influir en la vida política de la Patria".
Hoy, con mucho orgullo, podemos decir que el Partido Panameñista está dirigido por un verdadero patriota panameño, ya que en las actuales circunstancias políticas el Ing. Juan Carlos Varela ha demostrado plenamente ser un legítimo heredero de los ideales del "cántaro panameñista" y fiel creyente de la doctrina arnulfista que no es otra que "implementar un Panamá mejor para todos los panameños por el camino democrático del sufragio popular", ya que no sólo hizo resurgir al panameñismo de sus cenizas cual ave fénix, sino que ha antepuesto sus legítimas aspiraciones personales en aras de una gran alianza de oposición que beneficie al país y lo salve del sectarismo del PRD.
Sin duda, y de cara a las próximas elecciones generales, el panameñismo se encuentra de pie frente retos y desafíos que se avecinan, y en base a ello ha debido tomado decisiones difíciles para llevar adelantes esa "obra grandiosa de un Panamá grande y mejor", y que permitirán implementar toda una serie de programas sociales y económicos a favor de las grandes masas necesitadas del pueblo panameño a las cuales este gobierno PRD le ha dado la espalda para favorecer únicamente a una camarilla de los suyos.
Para ello, el panameñismo debe seducir nuevamente al electorado y hacerle ver que somos el factor de gobernabilidad que necesita el país y que por ello debe votar por Ricardo Martinelli en la casilla No. 4 para Presidente de la República, y apoyar a los candidatos arnulfistas para alcaldes y representantes de corregimientos; pero muy especialmente, para diputados que adecentarán la Asamblea Nacional como Junier Herrera en el 8.3, o que han demostrado verticalidad y beligerancia como Miguel Fanovich en el 4.1. Esta es la forma más contundente para volver a acallar a los mismos "politólogos y expertos" que ya han comenzado a pronosticar que la decisión adoptada por el panameñismo "pone en peligro su existencia, ya que es un partido viejo", sin entender que, como nos recordara el Dr. Arias a su 83 años en Antón, "viejo es el viento que sopla y se renueva todos los años a través del tiempo, para solaz y donaire de nuestras campiñas y nuestras ciudades, viejo y renovado es nuestro amor y nuestro ideal por un Panamá mejor, VOLVEREMOS".