Retrospectiva sobre el sigloXX
Al terminar el siglo XX, entre las abundantes publicaciones sobre la centuria declinante, se topa uno con apreciaciones llenas de luces y sombrasal evaluar el siglo. Es un asunto empinado el querer caracterizar un siglo o un milenio por un lado, y por otro, querer particiapar en un concurso de agudezas. Se afirma que para hacer un juicio, hay que tener en cuenta que la naturaleza humana se percibe como irremediablemente herida de subjetivismo, como tarada para entender y expresar objetivamente lo circundante.
¿Fue el siglo XX el mejor o el peor? El consenso es que ya que se trata del hombre, poco se diferencian uno del otro. Repite un conocido autor espanol, graciosamente : "La vida le va llevando a uno a la persuasión de que quien no es nacido en Villamediana de las Lomas es porque nació en Lomas de Villamediana". Indicándonos que de hecho, el hombre está hecho del mismo paño, por tanto, nunca se diferenciará tanto de otro hombre.
En el catálogo de eventos del siglo XX, figura la llegada del hombre a la luna. Aun cuando a mi parecer, que lo más portentoso es el haber regresado impecablemente. Fue una experiencia colectiva. El 20 de julio de 1969. Dónde fueron a parar los lirismo fervorosos de: "no me pidas la luna", y aquello de que "aunque me pidieras la luna ,te la daría" Y mucho más "los cuernos de la luna " y " los aretes que le faltan a la luna". Fue el máximo éxito tecnológico de la historia. La luna es ya del hombre. Sin embargo, aún resuenan las frases del norteamericano Aldrin :"Hermosa vista. Magnífica desolación". Contraste .
Por coincidencia , algunos meses antes, el Papa Paulo VI se había referido a este mundo nuestro calificandolo de " magnífico y horrible". Sumándose a estas mismas impresiones, en otro contexto, un joven cosmonauta ruso, Vladimir Dzhanibekov, que había ido tres veces al espacio exterior, se expresó de esta manera a un interlocutor que se atrevió a preguntarle : ¿Qué le parece la Tierra vista desde fuera ? . "La Tierra es linda y pequeña. Hay que cuidarla mucho. La tenemos muy deteriorada. Desde arriba se ve todo mejor. A todos nos vendría muy bien comprobarlo para caer en la cuenta de que el progreso algunas veces parece que consista en caminar hacia atrás. Por desgracia".
El excursionar fuera del planeta denuncia la permanente ambivalencia de cuánto sale de las manos del hombre, de su mente y de su corazón. Percibir los estragos regresivos que la propia tecnología , siempre en nombre del progreso, está produciendo en el planeta azul.
El siglo XX fue pródigo en expresiones de esa ambivalencia típica del hombre del siglo XX. ¿Cuántos humos los del hombre del siglo XX y cuántas mortales humaredas ha provocado?.
La ciencia y la técnica han caminado a zancadas. Inventos prodigiosos. La Biología, la medicina, las comunicaciones, la cibernética han abierto nuevas condiciones para la existencia. Multiplicaron por mil el dominio del hombre sobre la materia. Pero junto a tales éxitos, como reverso de la medalla, siglo de bárbaras masacres, de campos malditos de exterminio,de holocaustos nucleares, de genocidios de razas, pueblos y credos.. Nunca hasta este siglo las guerras habían sido mundiales. Nunca había abusado tanto el hombre del mismo hombre..
Constructivo y destructivo, el cerebro humano se manifiesta en el uso de otra gran conquista del siglo XX,la energía nuclear. Generadora de beneficios insospechados, pero al mismo tiempo, latente peligro devastador. Arma letal, en lugar de arma para la paz. Hiroshima y Nangasaki. Lujo innecesario, asimismo, pareció la conquista de la luna. ¿A qué viene el conquistar el Universo, cuando todavía no hemos sosegado a nuestro planeta?. Hemos alunizado cuando todavía no hemos aterrizado."Tanto mirar a las nubes, cuando no conoces lo que tienes bajo tus pies", le reprochó la criada a Thales de Mileto.
Otra cacareada conquista, la globalización. Sin regatear sus logros, viene la pregunta: ¿Se globalizan , llegan a todos los hombres y a todos los pueblos los irrenunciables derechos humanos, la libertad, el bienestar, los requisitos mínimos para una existencia humana. Hasta qué punto es políticamente correcto el mostrar televisivamente conductas y episodios éticamente incorrectos? Lo que se ha globalizado es la pobreza moral y material.
La redención femenina, otro logro del sigloXX, con el hecho de que pueda competir o tratar de competir con el hombre en todos los campos. Sin embargo, siguen las marginaciones y malos tratos y se le degrada en la explotación del cuerpo femenino en cuñas comerciales.
Lo último, la difusión de los ordenadores o computadoras. El que no maneja el ordenador, pues no está en nada....como dicen. Pero, como comenta Julian Marías, refiriéndose a la paradoja que este invento ha traído, habla de que "los ordenadores y las redes están plagadas de informadisimos analfabetos". Y en el siglo de las comunicaciones más sofisticadas, del celular e internet, es cuando el ser humano sigue más incomunicado. No puede comunicarse, no hay tiempo.
¿Fue el siglo XX el mejor o el peor? El consenso es que ya que se trata del hombre, poco se diferencian uno del otro. Repite un conocido autor espanol, graciosamente : "La vida le va llevando a uno a la persuasión de que quien no es nacido en Villamediana de las Lomas es porque nació en Lomas de Villamediana". Indicándonos que de hecho, el hombre está hecho del mismo paño, por tanto, nunca se diferenciará tanto de otro hombre.
En el catálogo de eventos del siglo XX, figura la llegada del hombre a la luna. Aun cuando a mi parecer, que lo más portentoso es el haber regresado impecablemente. Fue una experiencia colectiva. El 20 de julio de 1969. Dónde fueron a parar los lirismo fervorosos de: "no me pidas la luna", y aquello de que "aunque me pidieras la luna ,te la daría" Y mucho más "los cuernos de la luna " y " los aretes que le faltan a la luna". Fue el máximo éxito tecnológico de la historia. La luna es ya del hombre. Sin embargo, aún resuenan las frases del norteamericano Aldrin :"Hermosa vista. Magnífica desolación". Contraste .
Por coincidencia , algunos meses antes, el Papa Paulo VI se había referido a este mundo nuestro calificandolo de " magnífico y horrible". Sumándose a estas mismas impresiones, en otro contexto, un joven cosmonauta ruso, Vladimir Dzhanibekov, que había ido tres veces al espacio exterior, se expresó de esta manera a un interlocutor que se atrevió a preguntarle : ¿Qué le parece la Tierra vista desde fuera ? . "La Tierra es linda y pequeña. Hay que cuidarla mucho. La tenemos muy deteriorada. Desde arriba se ve todo mejor. A todos nos vendría muy bien comprobarlo para caer en la cuenta de que el progreso algunas veces parece que consista en caminar hacia atrás. Por desgracia".
El excursionar fuera del planeta denuncia la permanente ambivalencia de cuánto sale de las manos del hombre, de su mente y de su corazón. Percibir los estragos regresivos que la propia tecnología , siempre en nombre del progreso, está produciendo en el planeta azul.
El siglo XX fue pródigo en expresiones de esa ambivalencia típica del hombre del siglo XX. ¿Cuántos humos los del hombre del siglo XX y cuántas mortales humaredas ha provocado?.
La ciencia y la técnica han caminado a zancadas. Inventos prodigiosos. La Biología, la medicina, las comunicaciones, la cibernética han abierto nuevas condiciones para la existencia. Multiplicaron por mil el dominio del hombre sobre la materia. Pero junto a tales éxitos, como reverso de la medalla, siglo de bárbaras masacres, de campos malditos de exterminio,de holocaustos nucleares, de genocidios de razas, pueblos y credos.. Nunca hasta este siglo las guerras habían sido mundiales. Nunca había abusado tanto el hombre del mismo hombre..
Constructivo y destructivo, el cerebro humano se manifiesta en el uso de otra gran conquista del siglo XX,la energía nuclear. Generadora de beneficios insospechados, pero al mismo tiempo, latente peligro devastador. Arma letal, en lugar de arma para la paz. Hiroshima y Nangasaki. Lujo innecesario, asimismo, pareció la conquista de la luna. ¿A qué viene el conquistar el Universo, cuando todavía no hemos sosegado a nuestro planeta?. Hemos alunizado cuando todavía no hemos aterrizado."Tanto mirar a las nubes, cuando no conoces lo que tienes bajo tus pies", le reprochó la criada a Thales de Mileto.
Otra cacareada conquista, la globalización. Sin regatear sus logros, viene la pregunta: ¿Se globalizan , llegan a todos los hombres y a todos los pueblos los irrenunciables derechos humanos, la libertad, el bienestar, los requisitos mínimos para una existencia humana. Hasta qué punto es políticamente correcto el mostrar televisivamente conductas y episodios éticamente incorrectos? Lo que se ha globalizado es la pobreza moral y material.
La redención femenina, otro logro del sigloXX, con el hecho de que pueda competir o tratar de competir con el hombre en todos los campos. Sin embargo, siguen las marginaciones y malos tratos y se le degrada en la explotación del cuerpo femenino en cuñas comerciales.
Lo último, la difusión de los ordenadores o computadoras. El que no maneja el ordenador, pues no está en nada....como dicen. Pero, como comenta Julian Marías, refiriéndose a la paradoja que este invento ha traído, habla de que "los ordenadores y las redes están plagadas de informadisimos analfabetos". Y en el siglo de las comunicaciones más sofisticadas, del celular e internet, es cuando el ser humano sigue más incomunicado. No puede comunicarse, no hay tiempo.