Reubicación inmediata
Algunos funcionarios tienen ciertos males. Uno de éstos es no dar seguimiento a los problemas que aquejan a la comunidad, generando que los mismos se profundicen.
Ese es el caso de los moradores de San Felipe, en el caso antiguo de la ciudad capital.
Por el mal estado que presentaba, un inmueble de ese lugar se derrumbó y ocasionó la muerte a tres personas.
Si bien es cierto que existe un lindo proyecto de restauración de los inmuebles ubicados en ese sector para resaltar nuestro patrimonio histórico, la autoridad competente debe ser enérgica en dos temas fundamentales: Primero, exigir a los propietarios de las casas que garanticen la vida de las personas que transitan por esa área; y segundo, establecer una fecha para que procedan a los trabajos de reestructuración. Pasado ese término, se deberá demoler el inmueble que presente condiciones ruinosas, de manera que no se atente contra la vida de los moradores.
La reubicación de los habitantes de esos inmuebles también debe ser prioridad para las autoridades correspondientes.
Resulta ilógico que, a pesar de las muertes que se han registrado, todavía continúan estos inmuebles al borde del derrumbe, atentando con la vida y seguridad de las personas que allí habitan o transitan.
Demoler y dar seguimiento a los problemas es el mensaje que enviamos a los funcionarios que les compete este tema. De lo contrario, lo lamentaremos más tarde.
Ese es el caso de los moradores de San Felipe, en el caso antiguo de la ciudad capital.
Por el mal estado que presentaba, un inmueble de ese lugar se derrumbó y ocasionó la muerte a tres personas.
Si bien es cierto que existe un lindo proyecto de restauración de los inmuebles ubicados en ese sector para resaltar nuestro patrimonio histórico, la autoridad competente debe ser enérgica en dos temas fundamentales: Primero, exigir a los propietarios de las casas que garanticen la vida de las personas que transitan por esa área; y segundo, establecer una fecha para que procedan a los trabajos de reestructuración. Pasado ese término, se deberá demoler el inmueble que presente condiciones ruinosas, de manera que no se atente contra la vida de los moradores.
La reubicación de los habitantes de esos inmuebles también debe ser prioridad para las autoridades correspondientes.
Resulta ilógico que, a pesar de las muertes que se han registrado, todavía continúan estos inmuebles al borde del derrumbe, atentando con la vida y seguridad de las personas que allí habitan o transitan.
Demoler y dar seguimiento a los problemas es el mensaje que enviamos a los funcionarios que les compete este tema. De lo contrario, lo lamentaremos más tarde.