default

Rezago de la dictadura


Leí una entrevista que le hicieron a Jorge Ramos en la revista Poder. El famoso periodista mexicano recuerda que, en diciembre de 1982, le censuraron en Televisa, donde trabajaba, una entrevista que había hecho a dos personajes del mundo empresarial de su país. Y ese fue motivo para que renunciara y se fuera a Estados Unidos. Agrega Ramos que diez años después, cuando supo que los dueños de Televisa comprarían parte de Univisión (donde él trabajaba con mucho éxito en Estados Unidos), preguntó a los directivos si los periodistas podrían estar seguros de que los nuevos dueños "no trasplantarían la fastidiosa costumbre de censurar lo que no les convenía". Y le prometieron absoluta imparcialidad. "Nunca he experimentado censura o presión. Esa es la maravilla de ser periodista en Estados Unidos". Enfatizó el periodista, que la primera enmienda constitucional que hicieron los norteamericanos, "protege de un modo absoluto la libertad informativa".
Poder le pregunta a Ramos, cómo se defiende personalmente contra las tentaciones del poder. Respondió: "Es muy fácil: estoy convencido que el poder de los que trabajamos en televisión dura tres semanas. Tres semanas fuera del aire y nadie se acuerda de ti. He visto tantas personas pasar por mi puesto, que nunca me he tomado muy en serio. Ni creo que soy indispensable, ni he dejado que cierto poder se me suba a la cabeza... y eso es lo que me ha mantenido sano".
Completamente de acuerdo. Hace poco contesté más o menos lo mismo a un amigo que quería saber cuál sería la reacción de mis lectores al enterarse de que yo no trabajaba ya en un diario panameño, en el que trabajé más de diez años. Dije: Ese no es asunto que va a preocupar a nadie; he visto pasar a decenas de periodistas, de la fama al anonimato, en cuestión de unas pocas semanas, como bien señaló el periodista Ramos. Pero volviendo a la censura, nosotros en Panamá la sufrimos mucho. Recuerdo que durante la dictadura, yo trabajaba en un diario que no permitía críticas ni condenas a los actos de quienes gobernaban; podría publicar un libro con los artículos que no lograron pasar las cerradas aduanas de los amigos que tenían en todos los medios de comunicación. Y lo triste de todo esto es que a veces nos encontramos con rezagos de la tiranía, que quedaron enquistados en algunos órganos periodísticos de nuestro país, lamentablemente.
El funcionario señaló que cuando Nova o cualquier otra empresa se le adjudica una licitación del gobierno, la Caja de Ahorros como un banco más de la localidad participa en el financiamiento si los empresarios así lo solicitan.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América