Roca amenaza al San Miguel Arcángel
Una enorme roca de aproximadamente dos metros de diámetro, amenaza con desplomarse hacia los estacionamientos del Hospital Integrado San Miguel Arcángel (HISMA), luego que el fuerte aguacero que azotara la ciudad el pasado sábado produjo algunos derrumbes y dejó la enorme piedra a punto de caer.
La roca se encuentra en el cerro ubicado inmediatamente se pasan los estacionamientos del HISMA, en la vía Ricardo J. Alfaro (Tumba Muerto), donde como si fuera poco, en la parte superior de este alto se encuentran varias viviendas habitadas.
La posibilidad de que esta peña se precipite sobre los estacionamientos del hospital mantiene preocupados a los asistentes, pues los daños a los vehículos serían considerables y nadie se haría responsable de las reparaciones.
Visitantes y funcionarios del nosocomio están a la espera de funcionarios del Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), a fin de que sean ellos como autoridad, los que anuncien cuáles serán las medidas a tomar frente este inminente peligro.
Ante esta situación, el departamento de seguridad del HISMA optó por acordonar parte de sus estacionamientos, a fin de que en caso de la posible precipitación de la roca, los efectos sean menores.
Cabe señalar que luego del mencionado aguacero hubo algunos deslizamientos de tierra, que llegaron hasta parte de los estacionamientos. Entre los objetos precipitados se encuentra una piedra de más de medio metro de diámetro, que para suerte de los propietarios de los autos no viajó lo suficiente para impactarlos.
"El temor es que como ya nos encontramos en la temporada lluviosa, puede que el próximo aguacero termine de desplomar la roca, la que por el peso que presenta puede llegar hasta la pared del hospital que da con los estacionamientos", dijo un funcionario.
Agregó que ojalá las autoridades no esperen que este objeto caiga para que tomen los correctivos del caso, como siempre se hace. "Y el problema aparte de la piedra, es que si este terreno continuará presentando deslizamiento de materiales sólido habrá que hacer algo al respecto", señaló.
Por lo pronto visitantes y empleados del San Miguel Arcángel esperan que próximamente no llueva para que el objeto no se desplome.
La roca se encuentra en el cerro ubicado inmediatamente se pasan los estacionamientos del HISMA, en la vía Ricardo J. Alfaro (Tumba Muerto), donde como si fuera poco, en la parte superior de este alto se encuentran varias viviendas habitadas.
La posibilidad de que esta peña se precipite sobre los estacionamientos del hospital mantiene preocupados a los asistentes, pues los daños a los vehículos serían considerables y nadie se haría responsable de las reparaciones.
Visitantes y funcionarios del nosocomio están a la espera de funcionarios del Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), a fin de que sean ellos como autoridad, los que anuncien cuáles serán las medidas a tomar frente este inminente peligro.
Ante esta situación, el departamento de seguridad del HISMA optó por acordonar parte de sus estacionamientos, a fin de que en caso de la posible precipitación de la roca, los efectos sean menores.
Cabe señalar que luego del mencionado aguacero hubo algunos deslizamientos de tierra, que llegaron hasta parte de los estacionamientos. Entre los objetos precipitados se encuentra una piedra de más de medio metro de diámetro, que para suerte de los propietarios de los autos no viajó lo suficiente para impactarlos.
"El temor es que como ya nos encontramos en la temporada lluviosa, puede que el próximo aguacero termine de desplomar la roca, la que por el peso que presenta puede llegar hasta la pared del hospital que da con los estacionamientos", dijo un funcionario.
Agregó que ojalá las autoridades no esperen que este objeto caiga para que tomen los correctivos del caso, como siempre se hace. "Y el problema aparte de la piedra, es que si este terreno continuará presentando deslizamiento de materiales sólido habrá que hacer algo al respecto", señaló.
Por lo pronto visitantes y empleados del San Miguel Arcángel esperan que próximamente no llueva para que el objeto no se desplome.