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Rómulo Emiliani


Formo parte de los panameños que nos resulta difícil aceptar la salida repentina del país, hace más de un año, de Rómulo Emiliani, y particularmente del Darién panameño, por los motivos que expondremos. En sus dramáticas y recientes declaraciones hechas al periodista Alvaro Alvarado, de RPC Televisión, desde los Estados Unidos, Rómulo Emiliani aceptó que en Panamá estaba en peligro su vida y que su salida del país se debió a cuestión de vida o muerte. Agregó, además, que su vida peligraba no sólo por la amenaza de los grupos armados colombianos, sino de la mafia internacional que trafican armas y estupefacientes a través de Darién. Aprecié que cuando formulaba estos señalamientos su voz se quebró al manifestar que "nunca hubiera salido de Panamá, me costó mucho obedecer". Esto demuestra su calidad humana.
Las declaraciones de Emiliani están cargadas de valentía y no hay por qué extrañarse si las ha venido haciendo hace años en todas las tribunas a las cuales tiene acceso. Insiste, específicamente, en la adecuada reconstrucción de la carretera Panamericana de Darién; en lo inaceptable que es la pobreza extrema de los indígenas y afrodarienitas habitantes de las riberas de los ríos; en el acaparamiento de tierras que se viene dando por parte de comerciantes, principalmente a lo largo de la carretera, lo que bien puede echar de lado todo el trabajo que se adelanta al quedar las mismas convertidas en latifundios, por supuesto, en manos de unos pocos, por lo que ha solicitado con vehemencia a los campesinos que no vendan sus derechos posesorios; igualmente insiste sobre la inseguridad ciudadana en prácticamente toda la región de Darién.
Rómulo Emiliani fue el gran promotor del actual Programa de Desarrollo Sostenible de Darién, financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y en esto hizo causa común con el anterior presidente de la República, Dr. Ernesto Pérez Balladares. Se trata de hechos históricos que no pueden ser negados por mezquindades. Mucho bien haría la participación directa de Emiliani en la ejecución de este programa.
Por los señalamientos anteriores, y otros, ha salido Rómulo Emiliani de su país, Panamá. Al respecto están sus homilías, como pastor de la Iglesia Católica, muchas debidamente grabadas, así como sus escritos.
Igualmente, Emiliani propugna por la existencia en Darién de una fuerza pública con capacidad disuasiva que sea la responsable de defender nuestra soberanía, sobre la cual hace mucho énfasis el distinguido prelado panameño. De existir una fuerza así no se hubiera producido la salida de Rómulo del país. Y aquí no hay medias tintas, que no exista esta fuerza pública panameña con capacidad disuasiva es culpa de las autoridades, tanto presentes como pasadas.
Ha prevalecido la tendencia, que nunca hemos entendido, de minimizar y ocultar lo que está ocurriendo en Darién y los resultados están a la vista de toda la nación. Se acaba de producir, por ejemplo, la desaparición (¿secuestro?) de un productor agropecuario de Sansón Arriba, sector de la carretera Panamericana.
De la larga entrevista televisada de Rómulo Emiliani con Alvaro Alvarado hay tres aspectos que nos merecen particular atención. El primero es lo expresado por el entrevistado, en el sentido de que su muerte hubiera sido aprovechada para pedir la intervención armada de los Estados Unidos a nuestro país. La pregunta que salta es: ¿Esta intervención la hubiera solicitado el actual gobierno de Panamá?. Agregó, Emiliani, que "mucha gente hubiera ganado con mi muerte".
El otro aspecto tiene que ver con la denuncia de que moradores de Darién apoyan a grupos armados colombianos por dinero. De esto debería tener adecuada información nuestra Policía Nacional. El tercer aspecto tiene que ver con el hecho que no lo convence el tan publicitado Plan Colombia, porque conlleva, en la práctica, un fuerte componente bélico, cuando debe ser de desarrollo humano. Sobre el Plan Colombia hay que decir que la sola erradicación de los denominados cultivos ilícitos, por medio de la fumigación aérea de productos químicos, es una acción violenta con efectos devastadores en el ambiente y la biodiversidad.
Me resisto a aceptar que un hombre como el colonense Rómulo Emiliani esté viviendo forzado fuera de su país como si se tratara de un fugitivo, y todo por hacer el bien. Con Emiliani se puede estar de acuerdo o no, pero es incuestionable su labor social y pastoral en bien de los más necesitados. Ahí están, como ejemplo, la Fundación Pro Niños del Darién; Equipo Cristo Sana; El Hogar Luz y Vida (para beneficio de adultos mayores); La Fundación Tierra Nueva; Nutre Hogar; La Voz Sin Frontera; Fundación Ofrece un Hogar y la Asociación de Productores Independientes de Darién (APID). Son instituciones y organizaciones promovidas y creadas por el obispo Rómulo Emiliani, Vicario de Darién, que deben ser apoyadas por todo el pueblo panameño así como el pronto retorno a su patria de este obispo católico panameño.
*Ex director Ejecutivo de PRODARIEN

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