Ruido y tarifas
Por enésima vez se le está prometiendo al público que se combatirá el ruido de las troneras en los autobuses, pero pareciera que sus conductores son temidos por nuestras autoridades. Mientras tanto, continúa el abuso contra los oídos de los pobres pasajeros por parte de una gavilla de individuos desconsiderados, patanes, mal vestidos y de lenguaje maloliente.
Por otro lado, entre los conductores de taxis hay un gran número de ellos que se extralimitan en el cobro de las tarifas. Hemos tenido muchas quejas de personas que a diario viajan en un mismo trayecto, pero al llegar a su destino, los cargos varían.
Todos los propietarios de taxis como los directivos de los sindicatos de taxistas deben dar instrucciones precisas a los conductores para que no sigan abusando en los cobros.
Es vergonzoso el descaro de tantos de ellos, pues con sus abusivas actuaciones dan mala imagen al oficio, en lo cual pagan justos por pecadores, puesto que hay muchos que son correctos.
En el caso de turistas, ellos llevan a sus países el sinsabor de sus malas experiencias con el transporte público del nuestro.
Ojalá que nuestras autoridades y el Instituto Panameño de Turismo procedan a poner orden, no sólo temporal sino permanentemente.
Por la imagen del país en cuanto a nuestros visitantes y en protección de sus bolsillos y de los de nuestros ciudadanos, ha llegado la hora de ponerle un alto al desenfreno de los transportistas malcriados y tramposos.
Por otro lado, entre los conductores de taxis hay un gran número de ellos que se extralimitan en el cobro de las tarifas. Hemos tenido muchas quejas de personas que a diario viajan en un mismo trayecto, pero al llegar a su destino, los cargos varían.
Todos los propietarios de taxis como los directivos de los sindicatos de taxistas deben dar instrucciones precisas a los conductores para que no sigan abusando en los cobros.
Es vergonzoso el descaro de tantos de ellos, pues con sus abusivas actuaciones dan mala imagen al oficio, en lo cual pagan justos por pecadores, puesto que hay muchos que son correctos.
En el caso de turistas, ellos llevan a sus países el sinsabor de sus malas experiencias con el transporte público del nuestro.
Ojalá que nuestras autoridades y el Instituto Panameño de Turismo procedan a poner orden, no sólo temporal sino permanentemente.
Por la imagen del país en cuanto a nuestros visitantes y en protección de sus bolsillos y de los de nuestros ciudadanos, ha llegado la hora de ponerle un alto al desenfreno de los transportistas malcriados y tramposos.