Rumbo al modelo capitalista chino
Pocos se han dado cuenta que el gran capitalismo occidental se mueve hacia la adopción del modelo chino de economía. Eso viene ocurriendo a raíz de las medidas adoptadas por el gobierno de Estados Unidos para enfrentar la crisis financiera producida por las "hipotecas basura" que contaminaron las carteras de los bancos y de las grandes empresas, provocando el derrumbe de la bolsa de Nueva York y quiebras monumentales como nunca antes en los últimos 80 años.
La crisis se contagió a Europa y a Japón, y de allí al resto del planeta. Bancos de todos los rincones han visto remecidos sus cimientos y todas las bolsas de valores, sin excepción, caen en picada.
¿Cuáles son las medidas para detener la debacle? La respuesta más sencilla es que Estados Unidos y las demás potencias occidentales y Japón, están interviniendo directamente en el mercado, evitando que obre la "selección natural", conforme a la regla de que quien pierde o decide mal debe pagar o perecer, para ceder espacio a los mejores.
Al intervenir los gobiernos para evitar las quiebras, rescatar empresas, bancos y salvar las bolsas de la merecida caída, lo que hacen es estatizar la economía. Tan es así, que el gobierno estadounidense ha decidido capitalizar sus grandes bancos, afectados de iliquidez, bombeándoles miles de millones de dólares a cambio de acciones, o sea, haciéndose el Estado accionistas de los bancos y otras empresas.
La fórmula que hoy se generaliza en Occidente no es muy distinta al modelo chino, según el cual, los inversionistas son bienvenidos a cambio de aceptar al Estado como socio que aporta capital y comparte con ellos no sólo los riesgos y beneficios del negocio, sino también poder decisorio.