Sabotaje inconsciente
La reciente convocatoria a una concentración frente al Parque Porras en señal de protesta por el rumbo dictatorial que, según quienes convocaron, está tomando el actual Gobierno, resultó, inocentemente, saboteada. Las figuras del PRD que concurrieron a la cita fueron la razón por la cual muchas personas que intentaron hacerse presente se abstuvieron de integrarse. El pueblo no puede olvidar que el PRD se proclamó públicamente como el brazo político de la funesta dictadura militar que mantuvo al país sumido durante 21 años en una noche negra y teñida de sangre. Quienes apoyaron y medraron copiosamente durante el período de la autocracia, a la cual tan fielmente se entregaron y sirvieron, carecen de autoridad moral para ir hoy a protestar sobre una incipiente dictadura.
Todo tiene su tiempo, y el de figuras ayer eminentes del PRD cesó. No pueden esperar a que la población acepte de buenas a primeras que lo recuperen. La cordura hace imperante que se den cuenta de que para una mayoría abrumadora, que sufrió persecución y atentados contra su vida y bienes, ya no cuentan porque ahora han pasado a ser cadáveres políticos, tanto dentro como fuera del partido.
Por vivir en un estado democrático, tienen todo el derecho a opinar, participar, protestar, estar presentes y hasta marchar en contra de cualquier régimen. Pero no esperen que quienes padecieron su tiempo como partícipes de una dictadura, ahora les crean su transformación civilista. Ningún tigre se vuelve vegetariano.