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Sal sin sabor


La sal es uno de los condimentos esenciales. Su función es dar sabor a la comida. Pero, tal como lo expresó Jesús a sus discípulos en el Evangelio: si la sal se vuelve insípida, o sea sin sabor, ya solo sirve para la basura y para ser pisoteada de la gente.
En Panamá la corrupción de los más diversos tipos está a la orden del día. Esto es pésimo, pero peor cuando la practican las personas o grupos que tienen como misión todo lo contrario, es decir combatirla vigorosamente en sus respectivas esferas. Entonces sí que esas personas o grupos que deberían ser "sal" ya no lo son y deben ir "al basurero". Aunque hay más, veamos unos pocos ejemplos.
¿Cuál es la misión del poder judicial? Hacer justicia y luchar contra la corrupción y la impunidad. Sin embargo, claro que con sus honrosas excepciones dignas de elogio, la justicia en Panamá muchas veces se convierte en todo lo contrario: en la más vergonzosa injusticia. Los ejemplos pasados y muy recientes nos lo demuestran con claridad. No hace falta mencionarlos. Lo que debe ser sal ya no sala.
¿Y qué ocurre en la Policía Nacional? Que algunos policías que deberían combatir la drogadicción le proporcionan drogas a los reclusos y quienes deberían guardar la seguridad de las cárceles, algunos de ellos ayudan a los presos para que se escapen de la prisión. Y algo muy bochornoso ocurrido hace muy poco: tres policías, dizque para llevar prisionera a una mujer, lo que hicieron fue subirla a un automóvil y conducirla a un lugar apartado y solitario para violarla. Esperamos que estos y otros casos de "sal sin sabor" sean castigados de manera ejemplar, aunque no necesariamente con cárcel, lo que tal vez traería otros problemas. Confiamos en que el nuevo director de la Policía, siempre con el respeto a la ley y a los derechos humanos, aplique una mano muy firme contra los delincuentes uniformados.
Otro caso sumamente grave es el de ciertas personas que de una manera muy especial tendrían que ser sal en su ambiente y a veces no lo son: los educadores y los religiosos. Ellos y ellas deben ser excelentes modelos para la juventud. Pero resulta que algunos miembros de la esfera educativa expiden diplomas falsos, otros maestros y profesores acosan sexualmente a algunos de sus alumnos y alumnas e incluso en la Iglesia (más en otras partes que aquí) se han dado casos de corrupción de menores.
Supuesta la presunción de inocencia y el debido proceso, una vez que un delito se demuestre cierto, los culpables, sin ningún privilegio, tienen que someterse a la justicia de la ley.
Por último un ejemplo que no sabemos si al final resultará " sal con sabor" o "sal insípida" es el Diálogo sobre la Caja de Seguro Social. Las encuestas nos dicen que en la percepción mayoritaria de la ciudadanía tanto el sector gubernamental como FRENADESSO están frenando los avances de las reuniones por estar más preocupados por sus intereses de grupo que por la salvación de la Seguridad Social Panameña. Los conductores del diálogo deben evitar tanto actuaciones de corte dictatorial como de excesiva condescendencia. A nuestro juicio hay que ser democráticamente firmes o firmemente democráticos. Por estar fuera de la marcha interna de las deliberaciones tal vez nos equivoquemos, pero nos parece que los recesos han sido excesivos y el tiempo apremia. No podemos darnos el lujo de que el diálogo fracase porque las consecuencias de tal situación pueden ser nefastas para el país. Como sacerdote pido a las personas creyentes que vivamos hoy y siempre el dicho popular que dice " a Dios rogando y con el mazo dando" . Oremos no solamente por nuestros asuntos personales sino también por los comunitarios y sociales. Por la salvación de la Seguridad Social, por los asuntos que hemos tocado en este escrito y por todas las necesidades panameñas y mundiales. Eso es ser católico, es decir universal.
¿Y la acción? Cada quien verá lo que puede hacer desde su trinchera y si hay algo que podemos aportar, aportémoslo. Eso es amar a Panamá.
"Estamos desarrollando proyectos que permitan que los jóvenes del área no sólo puedan entretenerse sino que además se capaciten para desarrollarse profesionalmente", indicó Panay.
Alcalde Díaz se fundó por el Lic. Mauricio Díaz Garcés, el 29 de agosto de 1948, siendo en ese entonces Alcalde del Distrito Capital y Presidente de la República Don Enrique A. Jiménez, el cual notificó Díaz que hablara con los integrantes de Boca la Caja para hacer un cambio de terreno, porque el gobierno central necesitaba las tierras de Boca la Caja para ampliar el Aeropuerto de Paitilla.
Sus primeros habitantes fueron la familia Naza, representada por el Sr. Bonifacio Naza, conocido por Facho; la familia Preciado Urriola, representada por el Sr. Manuel Urriola ya fallecido; la familia Samaniego, representada por el Sr. Manuel Samaniego ya fallecido; la familia Rangel, representada por la Sra. Tomasa Rangel ya fallecida; la familia Bello, representada por el Sr. Izáis Bello ya fallecido; el Sr. Tomás Him conocido así como el Sr. Naranjo, el Sr. Salvador Quintero y familia, el Sr. César Cantoral y familia (el más chusco del pueblo), luego llegó la familia del Sr. Jorge Ledezma, quienes constituyeron un comité para comenzar a realizar las primeras obras del corregimiento, como fue la capilla que en ese entonces estaba donde ahora está la iglesia.
El presidente de este comité fue el Sr. Federico Jaén Roca, asesorado por el Lic. Mauricio Díaz, después de haber logrado ésta, continuaron la lucha para la consecución de pozos comunales públicos, con el Ministerio de Prevención Social ( como se llamaba en ese entonces).



101 años de Panamá América

 
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